Corazón roto: estudio revela que el duelo puede ser mortífero
Los familiares que experimentan un duelo intenso utilizan más frecuentemente servicios de salud mental y medicamentos antidepresivos

No es totalmente incierto decir que alguien murió por el "corazón roto" o de tristeza Crédito: Shutterstock
Una nueva investigación indica que los familiares en duelo con altos niveles de síntomas de tristeza tienen una mayor probabilidad de muerte en los diez años posteriores a la pérdida de un ser querido. El estudio realizado por la Universidad de Aarhus revela que el 26.5% de estos individuos fallecieron durante el periodo de estudio, en comparación con solo el 7.3% de aquellos con niveles de duelo más bajos.
Entonces no es totalmente incierto decir que alguien murió por el “corazón roto” o de tristeza.
Mette Kjærgaard Nielsen, coautora del estudio e investigadora postdoctoral de la Universidad de Aarhus, reveló que llegó a esta conclusión con su equipo tras los resultados de salud de familiares en duelo en Dinamarca a lo largo de 10 años, dividiendo a los 1735 participantes en grupos que experimentaron “niveles bajos” y “niveles altos” de síntomas de duelo.
A estos se les pidió que completaran cuestionarios cuando se inscribieron por primera vez en el estudio, después a los seis meses y tres años más tarde del duelo, registros que permitieron a los investigadores recopilar los síntomas.
Los “altos niveles” de duelo los definen como la experiencia de más de la mitad de los nueve síntomas de identificados por los investigadores. Incluye sentirse emocionalmente insensible o sentir que la vida carece de sentido; tener dificultades para aceptar la pérdida; y experimentar confusión sobre la propia identidad.
Es válido acotar que, aunque el estudio no investigó las causas de muerte de los familiares en duelo, se alinea con una investigación más amplia que muestra el efecto que una pérdida traumática puede tener en la salud física de una persona.
Necesidad de atención
Los familiares que experimentan un duelo intenso utilizan más frecuentemente servicios de salud mental y medicamentos antidepresivos. La investigación sugiere que estos individuos son un grupo vulnerable que podría beneficiarse de atención y apoyo adicionales desde el inicio de su proceso de duelo.
El estudio destaca la importancia de que los profesionales de la salud reconozcan la vulnerabilidad de los familiares en duelo desde las etapas tempranas de la enfermedad de un ser querido. Esto puede facilitar intervenciones oportunas que ayuden a mitigar los efectos del duelo en la salud física y mental.
Duelo visto en distintas culturas
Ya al margen del estudio, es importante destacar que existen diferencias significativas en la manera en que distintas culturas manejan el duelo y estas diferencias tienen un impacto en la salud física, emocional y social de las personas.
En muchas culturas indígenas y rurales, por ejemplo, el duelo es un proceso comunitario y espiritual profundamente integrado a la cosmovisión de la vida y la muerte. Se considera la muerte como una transición y se realizan rituales que incluyen oraciones, masajes, canciones y alimentos para acompañar al moribundo y al difunto, lo que puede proporcionar un sentido de seguridad y apoyo emocional, facilitando un duelo vivencial y sano. En estas culturas, la muerte y el duelo están ligados a creencias ancestrales, la continuidad espiritual y la participación activa de la comunidad, lo que puede proteger la salud mental al reducir la sensación de aislamiento.
Mientras que en la cultura occidental, el duelo se estructura a menudo alrededor de rituales como funerales y el uso de luto, y se considera a menudo desde el modelo psicológico de las cinco etapas de Kübler-Ross (negación, ira, negociación, depresión, aceptación).
Esta perspectiva puede ser más individualista, con un énfasis en la gestión interna del dolor, lo que puede hacer que algunas personas experimenten mayor aislamiento o dificultades emocionales si no cuentan con apoyo adecuado.
Por otra parte, en culturas asiáticas, como la japonesa, el duelo implica ceremonias budistas que pueden durar hasta 49 días para guiar el alma del difunto, y se mantienen santuarios familiares en casa para honrar a los antepasados. Este tipo de rituales fomenta una relación continua con el fallecido que puede ofrecer consuelo y un marco claro para el proceso de duelo.
En las culturas africanas, el duelo es una experiencia comunitaria y festiva al mismo tiempo, con rituales prolongados que incluyen música, danza y ceremonias que celebran la vida del difunto y facilitan su tránsito espiritual. La comunidad juega un papel central, lo que fortalece los lazos sociales y puede mejorar el bienestar emocional de los dolientes. Además, se cree que los ancestros continúan influyendo y protegiendo a los vivos, lo que mantiene un sentimiento de conexión y apoyo espiritual.
Estos modelos culturales también influyen en la forma en que se manifiestan los síntomas emocionales y físicos del duelo y en la manera en que se comunican y reciben cuidados, afectando la salud mental. Por ejemplo, en culturas orientales la depresión y el duelo pueden expresarse más a través de síntomas somáticos que emocionales, por estigmas culturales que asocian la enfermedad mental a debilidad o vergüenza.
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