Con una taza de café, esta latina ayuda a su familia en Santa Ana
Mexicana utiliza su negocio como plataforma para apoyar a su comunidad
Clarissa Cordova con un café de mazapán. Crédito: Fotos: Janette Villafana | Impremedia
Para muchos, el café es solo una bebida que les da energía para iniciar el día, pero para esta familia en Santa Ana es el medio que los ha ayudado a conectar con su comunidad, a pagar sus estudios y a ayudar a otros a luchar por sus sueños.
Clarissa Córdova, la mente maestra detrás de Café Córdova, cuenta que su relación con esta tradicional bebida se remonta a su niñez cuando tomaba una tacita del popular elixir para mantenerse despierta mientras disfrutaba de las novelas nocturnas con su familia, pero nunca se imaginó que eran justamente esas tazas de café las que iban a darle un gran impulso en su vida.
El negocio empezó en la cochera de su casa en Santa Ana con el objetivo de ayudar a pagar los gastos de la maestría que estaba cursando para convertirse en terapeuta.
Poco a poco los sabores mexicanos tradicionales le abrieron las puertas en el gusto de los clientes y le permitieron montar su cafetería móvil.
Clarissa confiesa que hoy por hoy para ella y su familia el café es sinónimo de comunicación y oportunidad.
“El café ha sido una forma de conectar con otras personas, reunirnos y compartir recursos e información; como digo yo, es café y chisme con propósito”, dice Clarisa mientras se toma un descanso del ajetreo del negocio. “En el colegio, muchas de las conexiones que tuve se iniciaron con un café en la mano; así es como me enteré de las becas y otras oportunidades y en casa ocurría lo mismo: tras conversaciones sobre cómo nos fue en el trabajo o pláticas más serias, siempre había una taza de café cerca”.
Recuerda que el negocio arrancó vendiendo las bombas de chocolate que se derretían al mezclarlas con leche o agua caliente, pero poco a poco fueron haciendo la transición al café cuando Clarissa empezó a experimentar con el café de olla que su mamá le preparaba cada mañana antes de irse a la universidad.

“Cuando empezamos este negocio, yo estaba preparándome para mi maestría en la Universidad Chapman y esta era una forma de pagar mis libros de texto, ya que las maestrías suelen ser más caras y hay menos ayuda económica”, explica. “Tomé el café que mi mamá preparaba y empecé a servirlo sobre hielo con horchata y crema, y así dio comienzo nuestro cambio”.
En ese tiempo, los sabores latinos y nostálgicos, como horchata, mazapán y churros, todavía no se habían popularizado en las cafeterías de la ciudad, así que decidió llenar ese vacío y fue un éxito total.
El cambio fue bien recibido y ahora tienen hasta cafés para cada temporada, como su café de otoño, que incluye café de olla sobre hielo con una crema deliciosa de calabaza y canela
Cuatro años después, esta emprendedora de 27 años cumplió su sueño de terminar la escuela y ahora es una terapeuta que trabaja con la comunidad latina.
De lunes a jueves está dedicada a sus clientes, ayudándoles a procesar sus emociones y experiencias, pero el fin de semana está en Bristol y Edinger, junto a su mamá Claudia, su hermano Emmanuel y su hermana menor, Angelina, vendiendo café.

Cada miembro de la familia tiene un rol en el negocio y ayuda de diferentes maneras; su abuela se encarga de etiquetar los vasos con calcomanías con frases como “mija, ponte las pilas” y su famoso “café con chisme”. Su mamá y su esposo Jesús preparan bebidas mientras su hermana de 15 años se encarga de tomar las órdenes. Y su hermano de 19 años es el responsable de organizar el puesto, colocando las mesas, las sillas y otros productos que ofrecen a la clientela.
Lo que comenzó como una ayuda para que ella pudiera terminar sus estudios ahora le permite ayudar a toda su familia a cumplir sus metas. Actualmente, todos están estudiando: su hermana cursa la secundaria, su hermano es estudiante en el colegio de Santa Ana y su mamá está cumpliendo su sueño de asistir a un colegio para obtener su título por primera vez.
“Cuando apoyas a negocios como el nuestro, estás apoyando a más de un sueño”, asegura la joven. “Más allá de eso, apoyarnos es como invertir directamente en la comunidad, porque todos nuestros productos son de origen local y si colaboramos con alguien, siempre lo hacemos con negocios locales”.
Su negocio tiene como objetivo ayudar a los demás y crean un impacto comunitario, por lo que ha colaborado con varios emprendedores, como Los Viejitos, que venden pan dulce y otros postres. Incluso colaboró con Flantista, un negocio en Santa Ana especializado en flan.
Apoyo a los inmigrantes
Café Córdova también ha puesto su granito de arena para ayudar a grupos comunitarios en el condado de Orange como la Red de Respuesta Rápida, que ayuda a los inmigrantes.

Durante el verano, decidieron donar un porcentaje de las ventas a la organización y la semana superó los $4,000.
“Cuando estaba financiando mis estudios, siempre le decía a la gente: ‘Oye, me estás ayudando y financiando mi educación al comprarme un café, pero voy a utilizar esos mismos fondos para ayudar a la comunidad’, y eso es lo que hicimos con la recaudación de fondos”, explica.
A través de su trabajo como terapeuta con la comunidad latina y tras lo que ha observado como emprendedora, Clarissa revela que ha visto el daño que las redadas han causado en su comunidad.
Recordó que el pasado 25 de octubre hubo una redada en el mismo estacionamiento donde opera su negocio.
“Se llevaron a dos personas ese día”, cuenta Clarissa. Quien añadió que solo alcanzó a tomar una foto de los carros de inmigración porque la redada ocurrió de forma rápida.
Desde entonces tienen planeado recaudar pronto fondos para la Red de Respuesta Rápida de Orange County, ya que quieren seguir apoyando a los vigilantes de su comunidad.
“Para nosotros era importante no solo representar nuestra cultura mexicana en el negocio, sino también apoyar a nuestras comunidades que están sufriendo en este momento”, afirma mientras prepara un café. “Queremos que la gente sepa que a través de nuestro trabajo y de nuestro café que no está sola, porque, como se dice, solo el pueblo salvará al pueblo”.
La siguiente meta
Su sueño es abrir un local permanente que sirva no solo como una cafetería, sino también como un espacio de recursos para estudiantes y la comunidad.
“No puedo agradecerle lo suficiente a nuestra comunidad por apoyarnos, porque gracias a su apoyo hemos podido ayudar a quienes realmente contribuyen a mantener la seguridad de nuestras comunidades”, afirmó. “También nos están ayudando a todos a alcanzar nuestros sueños y esos sueños incluyen recursos para todos”.
Este artículo fue publicado originalmente en LatidoBeat, una coalición de organizaciones locales líderes de noticias en español, unidas para difundir la rica diversidad de las voces latinas a lo largo de Estados Unidos. Actualmente incluye a La Opinión (Los Ángeles), El Diario (New York), La Raza (Chicago), La Prensa de Houston, La Prensa de Orlando, El Comercio de Colorado y La Noticia (Charlotte). Lee más noticias en LatidoBeat. Síguenos en Facebook, Linkedin e Instagram.