window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

“Baby Botox”: la tendencia entre jóvenes para mantenerse libres de arrugas

El auge del Bótox en jóvenes se ha visto alimentado por la exposición constante a imágenes curadas en plataformas como Instagram y TikTok.

"Baby Botox": la tendencia entre jóvenes para mantenerse libres de arrugas

Joven sometida a pequeños retoques. Crédito: Inside Creative House | Shutterstock

En la actualidad se observa un incremento significativo en el uso de tratamientos de Bótox entre personas de 20 a 30 años. Aunque parezca sorprendente, cada vez son más los jóvenes preocupados por su envejecimiento.

Este fenómeno, conocido como “Baby Botox”, implica la utilización de dosis más bajas y menos frecuentes y las clínicas promueven este tratamiento como una medida preventiva, montándose sobre la ola de esta tendencia.

Bótox es el nombre comercial de la toxina botulínica tipo A. También existen otros nombres comerciales como Dysport, Xeomin y Jeuveau.

La National Public Radio (NPR) refiere el caso de la abogada Stephanie Moore, quien comenzó a usar Dysport a los 27 años para retrasar la formación de arrugas alrededor de los ojos; señala que paga alrededor de 460 dólares por visita a su especialista y se somete a estas inyecciones tres veces al año: “Me siento mucho más segura de mí misma”, confiesa.

Influencia de las redes sociales

El auge del Bótox en jóvenes se ha visto alimentado por la exposición constante a imágenes curadas en plataformas como Instagram y TikTok.

Sociólogos, como Dana Berkowitz, explican que la comparación con los estándares estéticos de los influencers ha normalizado el uso de procedimientos estéticos, creando presión social.

Durante la pandemia, las interacciones sociales se trasladaron a espacios digitales, promoviendo la autoevaluación continua. Esto, a su vez, ha llevado a muchos a buscar tratamientos estéticos para satisfacer las normas de belleza contemporáneas.

Consideraciones médicas

Aunque el Bótox ha sido aprobado para uso cosmético y se considera seguro en manos capacitadas, existen ciertos riesgos asociados. Entre ellos, la posibilidad de desarrollar resistencia a los efectos del tratamiento y el riesgo de atrofia muscular por dosis excesivas.

Es fundamental que los pacientes busquen profesionales con la debida formación. A pesar de que cualquier médico puede realizar inyecciones cosméticas, se recomienda acudir a cirujanos plásticos o dermatólogos para obtener mejores resultados.

Medidas de seguridad antes de inyectarte

Antes de someterse a inyecciones de Bótox, se deben seguir varias medidas de seguridad importantes para minimizar riesgos y obtener resultados satisfactorios:

  • Consultar con un médico especialista cualificado que tenga experiencia en la aplicación de toxina botulínica.
  • Informar al médico sobre cualquier medicación, suplemento (como aspirina, ibuprofeno, ginkgo biloba, vitamina E, omega-3), condición médica o alergias, para que evalúe si es necesario suspenderlos temporalmente, ya que estos pueden aumentar el riesgo de hematomas y sangrado.
  • Evitar el consumo de alcohol, así como de medicamentos anticoagulantes y antioxidantes, al menos durante una semana previa al procedimiento.
  • No acudir con maquillaje, manteniendo la piel limpia para reducir el riesgo de infecciones.
  • Evitar actividades que puedan producir hematomas, como ejercicio intenso o exponer la piel al calor (saunas, baños calientes) el día del tratamiento.
  • No realizar tratamientos si se está embarazada, en periodo de lactancia o se tiene antecedentes de enfermedades neuromusculares.
  • Asegurarse de no tener alergia a los componentes del Bótox y comunicar cualquier duda al médico antes del procedimiento.

Tras la inyección, es importante también evitar masajear o frotar la zona tratada durante al menos 24 horas y no acostarse durante 2 a 4 horas después para evitar la dispersión del producto.

Implicaciones económicas y éticas

El uso continuo de Bótox puede llevar a un compromiso financiero significativo. Berkowitz plantea que esta práctica puede considerarse adictiva, planteando dilemas éticos sobre la búsqueda de la belleza y la inversión en cuidados personales.

Sin embargo, muchas jóvenes lo consideran un componente esencial de su autocuidado y bienestar, argumentando que cada individuo tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo.

Lea también:

En esta nota

Belleza botox cosméticos juventud
Contenido Patrocinado