¡Mascota sana, dueño feliz! Realizan ensayo clínico con implante para hacer bajar de peso a gatos
Después de los gatos, Okava Pharmaceuticals tiene la intención de expandir sus investigaciones hacia los perros
La obesidad no es exclusiva de los humanos. Crédito: Nailia Schwarz | Shutterstock
Okava Pharmaceuticals ha anunciado el lanzamiento de MEOW-1, un estudio clínico que utiliza un implante en miniatura de GLP-1 en gatos para ayudar a su pérdida de peso. Se buscarán hasta 50 gatos para participar, quienes recibirán el implante que administrará el medicamento de forma continua durante un periodo de seis meses.
La empresa destaca que la reducción de peso en gatos tiene beneficios significativos para su salud, incluyendo un menor riesgo de diabetes y reducción del dolor articular. Este, según la farmacéutica, es el primer ensayo clínico que utiliza este enfoque en animales domésticos.
La salud metabólica se verá favorecida, mejorando la calidad de vida de los felinos, y ¡a mascota sana, dueño feliz!
“Los gatos más delgados tienen un riesgo significativamente menor de diabetes y se elimina el dolor articular asociado con el exceso de peso”, señala la descripción de Okava sobre el estudio.
Proceso y expectativas
El estudio evaluará los cambios de peso a los tres meses de tratamiento, pero continuará el seguimiento durante un total de seis meses.
Okava planea solicitar la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) entre 2027 y 2028, con un costo estimado de 100 dólares mensuales para los propietarios.
La empresa resalta que el peso en los felinos es particularmente importante, pues más del 50% de los gatos domésticos tienen sobrepeso o son clínicamente obesos.
Perspectivas futuras
Después de los gatos, Okava tiene la intención de expandir sus investigaciones hacia perros.
La compañía asegura que los medicamentos GLP-1 funcionarán de manera similar en ambas especies, promoviendo un comportamiento alimenticio más saludable y un aumento en la energía y actividad de las mascotas.
Tratamientos existentes para la obesidad en gatos
Las opciones de tratamiento actuales para la obesidad en gatos se centran principalmente en cambios dietéticos y aumento de actividad física, bajo supervisión veterinaria, ya que no existen fármacos aprobados específicamente para la pérdida de peso en felinos. Estos enfoques buscan una reducción gradual del 0.5-2% del peso corporal por semana, calculando las calorías basadas en el peso ideal del gato (aproximadamente 60 kcal/kg/día).
Dieta y nutrición. Se recomiendan dietas hipocalóricas con alto contenido proteico para preservar la masa muscular, bajas en carbohidratos y grasas, y ricas en fibra insoluble para promover saciedad. Ejemplos incluyen alimentos veterinarios como Purina Pro Plan OM, Royal Canin Satiety Support o Hill’s r/d, disponibles solo con receta, que restringen calorías y se dividen en 3-4 porciones diarias para evitar hambre. Los premios deben contabilizarse y limitarse a opciones bajas en calorías, como vegetales.
Ejercicio y estilo de vida. El aumento gradual de actividad física quema calorías y mantiene músculo, mediante juegos diarios con juguetes interactivos como láseres o cañas. Gatos sedentarios deben empezar despacio para evitar lesiones, combinando ejercicio con dieta para potenciar la pérdida de peso hasta un 25% más de energía expendida.
Cómo afecta la obesidad a los gatos
La obesidad en gatos reduce significativamente su actividad diaria, provocándolos fatiga, menor interés por jugar y un estilo de vida más sedentario, lo que crea un ciclo vicioso de menor movimiento y mayor acumulación de grasa. Además, afecta su comportamiento al dificultar el acicalado personal, lo que genera incomodidad en la piel y posible deterioro en su higiene.
Los gatos obesos se cansan rápidamente durante el juego o la persecución, mostrando poco entusiasmo por juguetes o estímulos, y prefieren la inactividad debido al exceso de peso que presiona articulaciones y sistemas respiratorio y cardiovascular. Esto limita su exploración natural, como trepar o cazar, exacerbando problemas como artritis.
El sobrepeso altera patrones de actividad, haciendo que sean menos activos nocturnos (típico en gatos sanos) y más ansiosos o letárgicos en interacciones diarias. La torpeza física reduce su agilidad, impactando el bienestar mental y fomentando aislamiento o irritabilidad.
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