Exagente de la DEA acusado de lavar dinero del narco y actos terroristas se declaró no culpable: ¿qué sigue?
Cuatro cargos enfrentan el exagente Paul Campo y su socio Robert Sensi por conspiración en distribución de drogas, armas y lavado de dinero
La acusación contra exagente de la DEA está fincada en la Corte de Distrito Sur de Nueva York. Crédito: U.S. Southern District Court NY | AP
NUEVA YORK.- Este jueves, el exagente de la DEA, Paul Campo, tuvo una audiencia en la Corte de Distrito Sur de Nueva York sobre varios cargos, incluido lavar dinero para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG); el juez Paul Gardephe ordenó a la Fiscalía revelar información necesaria para la defensa.
El 5 de diciembre, Campo y su socio Robert Sensi –que enfrentan proceso judicial juntos– se declararon “no culpables” a través de documentos emitidos por sus abogados, Arthur Aidala y Amanda Kramer, respectivamente.
Sensi es ubicado como un exoperador de la CIA durante el gobierno de Ronald Reagan.
Ambos enfrentan cuatro acusaciones: 1) conspiración narcoterrorista de importación y exportación de narcóticos; 2) conspiración de distribuir narcóticos; 3) conspiración de proporcionar material o recursos a un grupo criminal, y 4) conspiración de lavado de dinero y fraude.
El juez Gardephe ordenó a las autoridades, representadas por el asistente del fiscal Varun Anand Gumaste proporcionar a la defensa la información que sustenta las acusaciones contra sus clientes y que pudiera presentarse como evidencia o pruebas en el juicio, del cual todavía no hay una fecha de inicio.
“El Gobierno debe divulgar a la defensa toda la información ‘favorable al acusado’ que sea ‘material para la culpabilidad o el castigo’ y que el Gobierno conozca”, dice la orden del juez. “Esta obligación se aplica independientemente de si la información constituye en sí misma prueba admisible. El Gobierno deberá divulgar dicha información a la defensa con prontitud”.
Los equipos de defensa se alistan para el juicio, pero la siguiente audiencia fue programada para el 6 de febrero de 2026, al tiempo que se confirmó que Campo y Sensi seguirán detenidos.
“[La] información debe ser revelada con suficiente antelación al juicio para que los acusados puedan hacer uso efectivo de ella en el juicio o en cualquier otro momento que ordene el tribunal”, agrega la orden del juez. “Las obligaciones de divulgación del Gobierno son de carácter permanente y se aplican a los materiales que lleguen a su conocimiento en el futuro”.
Protección de posibles testigos
Si bien el juez Gardephe ordenó la entrega de la información a la defensa, también estableció protecciones para posibles testigos, además de permitir a la Fiscalía que protega a víctimas e información de seguridad nacional.
“En caso de que el Gobierno considere que el cumplimiento de esta Orden podría comprometer la seguridad de los testigos, los derechos de las víctimas, la seguridad nacional, una técnica policial sensible o cualquier otro interés gubernamental sustancial, podrá solicitar una modificación de la misma”, se expone.
El juez especificó que la orden sobre la información no solamente aplica a la Fiscalía, sino también a otros representantes del “Gobierno”, incluidos fiscales federales, estatales y locales, ya sea actuales y anteriores, que hayan participado en la investigación que llevó a fincar acusaciones contra Campo y Sensi.
El contubernio con el CJNG
Según la acusación de un gran jurado, el exagente Campo fue descubierto intentando lavar al menos $12 millones de dólares para el CJNG, pero en el proceso lograron lavar $750,000 dólares al invertir dinero en efectivo en criptomonedas, además de cubrir el pago de 220 kilogramos de cocaína.
“Campo y Sensi incluso asesoraron a un supuesto miembro del CJNG sobre la producción de fentanilo y explorar la procuración de armas y explosivos para el CJNG”, dice la acusación.
Campo trabajo por casi 25 años en la DEA, primero como agente especial en Nueva York y luego como jefe adjunto de la Oficina de Operaciones Financieras. Se retiró en enero de 2016, para dirigir una consultora de negocios.
La investigación permitió tender una trampa a Campo y Sensi en una reunión el 10 de marzo de 2025 en un restaurante en Manhattan, Nueva York, y otra el 16 de marzo de 2025 en Tampa, Florida, donde reside Sensi.
El esquema de la supuesta colaboración con el CJNG incluía la producción y distribución e fentanilo, moviendo operaciones de México a Colombia, para evitar la atención en México.
En octubre 16 de 2025, el supuesto miembro del CJNG se reunió con Sensi en Manhattan donde le entregó $250,000 dólares para convertirlo en criptomonedas para transacciones de narcóticos.
La investigación sobre las negociaciones contempla desde diciembre de 2024 a noviembre de 2025.