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Preocupa descenso de población en EE UU y sus implicaciones económicas

Pero un experto señala que es una buena noticia desde el punto de vista del medio ambiente

Embarazo

Tasas de fertilidad están bajando en todo el mundo. Crédito: Pixabay

Estados Unidos se acerca a un declive demográfico a medida que disminuyen las tasas de natalidad, la población envejece y la inmigración se ralentiza, lo que podría afectar el crecimiento económico per cápita.

Según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, en escenarios de menor inmigración, la población estadounidense podría reducirse hasta los 226 millones para el año 2100.

Durante la videoconferencia “La población de Estados Unidos se está reduciendo de forma increíble”, organizada por American Community Media (ACoM), expertos en el tema hablaron de los factores que han conducido al descenso demográfico y sus implicaciones económicas.

La doctora Ana Langer, directora de la Iniciativa de Mujeres y Salud de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, dijo que las tendencias globales en el crecimiento demográfico son bastante consistentes en todo el mundo y todas muestran una disminución muy importante. 

“Las tasas de fertilidad han disminuido de forma muy notable en los últimos 40 a 50 años. En 1970, la tasa de fertilidad global era de alrededor de cinco hijos por mujer. En 2024, es de 2.2 en África subsahariana, que es la región con la tasa de fertilidad más alta”.

Señaló que Asia, otra región que crecía rápidamente en la década de 1970, con un promedio de cinco hijos por mujer, la tasa de fertilidad es ahora de 2.1.

En América Latina y el Caribe, el cambio fue de 4.5 hijos por mujer en la década de 1970 a 1.9 en 2024. En Estados Unidos, ha pasado de 3.5 en la década de 1960 a 1.6 en 2024”. 

¿Cuáles son los factores que influyen en la baja de las tasas de fertilidad? 

Langer dijo que en Estados Unidos, diversas encuestas citaron la falta de recursos económicos, las malas experiencias con embarazos difíciles y partos complicados, el alto costo del cuidado infantil y la preocupación por la situación del mundo como las principales razones de este cambio. 

“El Departamento de Trabajo informa que la familia estadounidense promedio gasta hasta el 16% de sus ingresos en guarderías para un solo hijo. Los gastos básicos como la comida y la vivienda son tan elevados que obligan a las personas a priorizar el trabajo y los ingresos por encima de tener hijos”. 

Dijo que más de una cuarta parte de los encuestados está totalmente de acuerdo en que la superpoblación y el cambio climático les generan inquietud a la hora de criar hijos en un planeta que ya se encuentra en dificultades. 

“Hay una creciente popularidad en la opción de no tener hijos; y las persistentes desigualdades de género en el ámbito doméstico también desempeñan un papel importante en el retraso o la decisión de no tener hijos”.

Sostuvo que los mayores niveles educativos de las mujeres y su participación en el mercado laboral conllevan a formar familias más tarde, y las preocupaciones sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal también influyen en la tasa de fertilidad.

“Curiosamente, y esto representa un avance muy positivo, las cifras de la fertilidad en la adolescencia han disminuido significativamente en los últimos años, alcanzando nuevos mínimos históricos en 2024, en gran parte gracias a una mejor educación sexual y al uso de anticonceptivos”.

Implicaciones económicas

Anu Madgavkar, socia del McKinsey Global Institute dijo que la primera gran implicación es que el cambio demográfico ralentizará la tasa de crecimiento económico per cápita.

“Si consideramos una población con escasez de jóvenes, es decir, con menos personas menores de 65 años o en edad laboral de 15 a 64 años, la proporción en este grupo de edad se estabiliza o incluso disminuye, mientras que hay muchas más personas mayores de 65 años”. 

Afirmó que la segunda gran implicación en los próximos 20 años será una mayor dependencia. 

“Por ejemplo, en Europa Occidental o Estados Unidos hoy en día, donde hay aproximadamente cuatro personas en edad de trabajar disponibles para mantener a una persona mayor de 65 años, esta cifra se reduce a solo dos personas”. 

Dijo que esto significa que necesitamos ser más productivos en muchos sentidos para generar un mayor excedente económico a partir de nuestro trabajo, con el fin de mantener a una población potencialmente inactiva que envejece y vive más tiempo.

“Como economista empresarial, diría que el factor de productividad es el que realmente debe aumentar, y tenemos una gran oportunidad en la era de la inteligencia artificial y la automatización”.

Dijo que si aprovechamos esto en las próximas décadas, podríamos generar un círculo virtuoso de mayor productividad, donde las personas empleadas puedan producir más y, además, podamos disfrutar de los beneficios de la jubilación con una estructura económica que funcione.

El medio ambiente y el crecimiento demográfico

El doctor Philip Cafaro, profesor asociado de filosofía de la Universidad Estatal de Colorado dijo que la ONU nos dice que el año pasado la población mundial creció entre 60 y 70 millones de personas, y proyectan que la población mundial podría estabilizarse a principios de la década de 2080.

“Otros demógrafos tienen otras proyecciones, pero no tenemos un problema inmediato de colapso demográfico ni nada por el estilo. De manera similar, en Estados Unidos, en el año 2000, según el censo de ese año, la población estadounidense era de 281 millones. Hoy en día, es de 343 millones. Es decir, 60 millones de personas más que hace 25 años”. 

Precisó que tiene una perspectiva diferente para abordar el tema demográfico, que tiene que ver con el medio ambiente.

“Las noticias ambientales no son buenas últimamente: glaciares que se derriten, océanos que se acidifican, incendios de tamaño e intensidad sin precedentes, tormentas tropicales inusualmente numerosas y severas, sequías récord, arrecifes de coral que mueren, bosques boreales que desaparecen, pérdidas masivas de aves en Norteamérica y otros lugares, extinciones masivas de insectos en todo el mundo, y mucho más”. 

Observó que si bien los detalles y las causas inmediatas varían, la causa subyacente de todo esto es bastante clara. 

“En 1925, hace 100 años, había alrededor de 2 mil millones de personas en la Tierra. Hoy en día, hay más del cuádruple, más de 8.2 mil millones. Somos mucho más ricos, así que eso es lo que realmente está impulsando nuestros problemas ambientales. La humanidad está generando tanto carbono atmosférico porque somos muchos más que hace 100 años”.

Señaló que estamos desplazando a las aves y a los insectos, a las ranas y a los peces, a los grandes felinos y a las raras salamandras, porque necesitamos su hábitat para nuestros propios fines, y los hábitats cada vez más reducidos que les dejamos están fragmentados y degradados por el aumento de nuestra actividad económica.

“Así que aquí va una sugerencia radical: en lugar de buscar políticas para que la gente tenga más hijos o para atraer a más personas a nuestros países, les propongo que, para empezar a avanzar hacia una dirección más sostenible, debemos aceptar la disminución de la población”. 

Dijo que si además consideramos reducir la inmigración a Estados Unidos, a la Unión Europea y a Australia, podríamos alcanzar el pico de población mucho antes y comenzar a disminuir nuestro número de habitantes. 

“Y esto es fundamental para la creación de sociedades sostenibles”.

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