Libro Mobile, un centro cultural independiente y poderoso para la comunidad latina
La librería comunitaria en Santa Ana ahora necesita del apoyo de la comunidad para seguir sirviendo
Sarah Rafael García es fundadora de Libro Mobile. Crédito: Janette Villafana | Impremedia
Si le preguntas a cualquier trabajador, voluntario o cliente que haya convivido con Libro Mobile —una librería que también funciona como centro cultural en Santa Ana— te dirá que este pequeño pero poderoso espacio es un refugio: un lugar de libre expresión y de seguridad para la comunidad latina.
Lo que comenzó como una librería rodante se ha convertido, en los últimos diez años, en un espacio físico que ofrece mucho más que libros: también organiza eventos culturales para adultos y jóvenes.
Su fundadora, Sarah Rafael García, junto con sus voluntarios, lucha por mantener las puertas abiertas y los servicios disponibles durante todo 2026. Esto ocurre después de que, a finales del año pasado, se anunciara que, de no recaudar los fondos necesarios, el proyecto podría verse obligado a cerrar en tan solo seis meses.
“Al igual que muchas pequeñas empresas, dependíamos en gran medida de becas locales que nos permitían mantenernos a flote, pero esos fondos se agotaron durante esta administración”, afirmó García. “Tuvimos que tomar la difícil decisión de despedir a nuestras jóvenes empleadas, quienes continuarán colaborando con nosotras de otras maneras, aunque ya sin un salario semanal fijo”.
El local, ubicado junto a Bristol Food Court y Bristol Swapmeet, sigue siendo la única librería independiente en Santa Ana. Por ahora, se mantiene en operación gracias al trabajo de seis voluntarios, entre ellos Gabriela Toro, quien apoya en la sala de talleres, y Ashley Castelan, una joven de 19 años que comenzó a trabajar en el espacio a los 17, gracias al programa de empleo juvenil de Santa Ana.

A lo largo de los años, ambas han sido testigos del impacto que esta pequeña librería ha tenido en la comunidad. Castelan, quien empezó como asesora de libros, luego subgerente de la librería, cuenta que espacios como este son vitales para los jóvenes como ella.
“Creo que es muy importante que espacios como este permanezcan abiertos, especialmente ahora que Santa Ana está en pleno proceso de gentrificación”, dijo Castelan. “Se necesita un lugar donde te sientas bienvenido, compres algo o no. Aparte de eso, el programa para jóvenes también nos da la experiencia de nuestro primer trabajo”.
Castelan cuenta que, al crecer, notó que había poca representación latina en los libros que leía en la escuela y en los programas que veía en televisión. Dice que, cuando conoció Libro Mobile, la experiencia fue “como Disney para personas a las que les gusta leer”. Cada rincón del local está lleno de libros en español, inglés y otros idiomas, que reflejan las diferentes culturas latinas y otras de la gente que vive en la ciudad.
Para la joven, la noticia de que ya no iba a poder trabajar en la librería con salario fue un golpe duro, no tanto por la falta de pago, sino porque el espacio le permitió conectarse con su comunidad de manera que antes no lo había experimentado.

“Es un honor ser parte de esta librería; es mi segundo hogar. Una de mis cosas favoritas es interactuar con la gente. He crecido en Santa Ana toda mi vida y sí algo he notado es que la comunidad quiere seguir educándose e informándose”, afirma Castelan, quien ahora gestiona las redes sociales de la librería. “A nosotros nos importa mucho la comunidad y, cuando me pongo a pensar, de chica me hubiera encantado entrar a una tienda y ver libros escritos por personas que se parecen a mí”.
Para Gabriela Toro, quien maneja el taller de la librería y se encarga de la selección de música en la tienda, dice que lo que le gusta del lugar es que siempre ha dado la voz por la comunidad.
“Damos prioridad a las personas de color, marginadas y queer… Este es un lugar donde pueden hablar libremente, donde pueden sentirse apoyadas, donde pueden aprender”, dijo Toro mientras estaba sentada en la sala del taller. “Los libros que tenemos les muestran que no están solos en su historia y en su lucha, y que pueden leer historias que les darán fuerza”.
En estos tiempos, en los que comunidades como la de Santa Ana están siendo afectadas por las redadas migratorias, García ha estado a lado de la comunidad. En sus redes sociales ha denunciado cómo agentes de inmigración han atacado a su comunidad. Más allá de eso, ha donado a familias impactadas y su local ha servido como espacio para grupos como OC Mutual Aid, CSO OC, Santa Ana Active Streets y otros, que ayudan a la comunidad inmigrante a aprender sobre sus derechos, además de ofrecer otros recursos.

García no es ajena a lo que está sucediendo con la comunidad inmigrante y latina. Subrayó que, al crecer a principios de los años 80, fue testigo de cómo su padre fue víctima de discriminación racial cuando fue arrestado y llevado a su casa para mostrar prueba de residencia.
“Lo que está pasando hoy ha sucedido antes y algo que siempre se me quedó conmigo es que fuerte era mi padre; nunca dejó que el coraje de esas injusticias lo consumiera”, dijo García. “Esto es mi forma de honrar su resiliencia: en vez de consumirme con el coraje y el dolor, hago algo productivo para ayudar a mi comunidad”.
Su librería ha podido organizar eventos con autores y artistas locales y festivales de libros; tiene una noche mensual de “open mic” donde la comunidad puede ir a recitar poemas. También tiene un refrigerador y un espacio comunitario donde la gente puede venir a agarrar comida y artículos esenciales gratuitos.
“Crecí en Santa Ana, así que para mí es algo personal. Nosotros empezamos por varias razones, pero después del cierre de la única librería latina en el condado de Orange, llamada Librería Martínez, sabíamos que queríamos seguir lo que ellos empezaron”, dijo García. “La idea es contar con libros y recursos para nuestra comunidad, para que las páginas que leen reflexionen sobre su existencia, en su idioma”.
García dice que a lo largo de 2025 las ventas han bajado por varias razones: no solo la gente ya no sale como antes, pero muchos no tienen suficiente dinero para artículos extra. Ahorita ella está recaudando fondos y su meta es llegar lo más cerca posible a $500,000. Las donaciones se destinarán al alquiler de la librería Libro Mobile para el año 2026.
“Esto también viene de mis padres, porque gracias a ellos aprendí a hacer que los demás se sintieran bienvenidos”, dijo García. “A través de esta librería, espero seguir haciendo lo que ellos me enseñaron, para que la gente se sienta vista, segura y escuchada. Más que eso, que puedan acceder a la literatura y los artes sin tener que pagar”.
Libro Mobile
Para hacer donaciones, visite el sitio: http://www.libromobile.com/donate
150 S. Bristol St., Santa Ana, CA 92704