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Los residentes guatemaltecos de Los Ángeles aseguran que se sienten indefensos

Jornaleros de Guatemala no tienen protección migratoria ni defensa alguna de su país; aproximadamente 55,000 de ellos fueron deportados en 2025

Miles de guatemaltecos han sido deportados desde la llegada de Trump.

Miles de guatemaltecos han sido deportados desde la llegada de Trump.  Crédito: EFE

Por décadas, los inmigrantes indocumentados de Guatemala han sido olvidados de cualquier negociación de protección temporal en Estados Unidos y entre ellos, los jornaleros que en el condado de Los Ángeles solicitan empleo alrededor de las tiendas Home Depot se han convertido en víctimas recurrentes de los agentes de inmigración.

“Ahorita, lo que vivimos es una persecución”, dijo “Simón N., un jornalero chapín, quien desde hace 15 años acude a diario a una tienda Home Depot para solicitar empleo. “Aquí nos exponemos a diario a ser arrestados por ICE”.

Expulsados de Guatemala directa o indirectamente por la Guerra Civil que se perpetró entre 1981 y 1983; quienes huyeron del régimen dictatorial de Efraín Ríos Montt (1983-1986),  a aquellos afectados por el devastador Huracán Mitch de 1998 o fueron amenazados después amenazados por el flagelo de las maras que cobró 54,000 vidas en los países del Triángulo Norte -El Salvador, Guatemala y Honduras-, los residentes guatemaltecos de Los Ángeles aseguran que se sienten indefensos ante la oleada de arrestos y deportaciones de la administración Trump.

“Nadie nos defiende. Nadie nos ayuda. Andamos asustados”, declaró Hermenegildo A., trabajador de la construcción, oriundo del suroccidental Departamento de San Marcos. “Imagínese, si allá en “Guate” nos escapamos de las extorsiones de las maras, ahora andamos huyendo de la migra”.

Hermenegildo lamenta que las autoridades de su país nunca hicieron lo posible por apelar al gobierno de Estados Unidos para conseguirle un estatus de protección temporal (TPS) a sus compatriotas, como el que ha amparado de la deportación a salvadoreños, desde marzo de 2001 después de devastadores terremotos, y a los hondureños y nicaragüenses, tras el huracán Mitch.

“Hay mucha corrupción en “Guate”, dijo. “Yo vendía garnachas, tortas y churrascos en un mercado, pero tuve que abandonar el país porque los mareros [pandilleros] empezaron a extorsionarnos, nos amenazaban con golpearnos y también teníamos que pagarles cuotas”.

A las penurias de los residentes chapines del condado y la ciudad de Los Ángeles se le suma, además, la expulsión de Estados Unidos.

Aproximadamente, unos 55,000 guatemaltecos fueron entre el 1 de enero y el 30 de diciembre  de 2025 por la administración del presidente Donald Trump.

Sin embargo, esta cifra representó 3% menos en comparación con el mismo periodo del 2024, cuando fueron expulsados 53,701 guatemaltecos bajo el gobierno del expresidente Joe Biden.

“No salir del pantano”

“Tenemos que pasar desapercibidos”, comenta Simón N., un líder entre los jornaleros, nacido en el Departamento de Tiquisate, Departamento de Escuintla, Guatemala. “Yo lo veo como estar en un pantano y no tengo que salir de él si veo que hay más peligro afuera. Esa es la temporada que estamos viviendo hoy en día”.

De hecho, Simón N. se mantiene oculto en un automóvil junto a un compañero suyo. Desde allí vigila cualquier movimiento extraño para alertar a tiempo a otros jornaleros si detecta la presencia de agentes de ICE.

“Entre todos, yo soy el que tiene más valor para hablar”, agrega. “Pero ahorita todos somos uno, y mi filosofía de la vida es que nosotros siempre vamos a salir adelante porque sabemos trabajar. Hemos estado por años aquí, y hay ciudadanos estadounidenses que van a la defensa de nosotros, nos apoyan y sentimos que nuestra lucha no la peleamos solos”.

La problemática de los inmigrantes indocumentados de Guatemala se agrava por la prácticamente nula defensa de sus derechos por parte de los gobiernos de su país, al menos durante cuatro décadas y media consecutivas desde 1980.

“Yo recuerdo a [el expresidente de Guatemala] Jorge Serrano Elías, un tipo demasiado corrupto que ahora es un inversionista en Panamá”, agregó Simón. Serrano Elías, quien intentó un golpe de estado en 1993 y asilado en Panamá fue acusado por sus compatriotas de corrupción y de haber pasado de la bancarrota a subir al poder y luego ser millonario.

El hombre que se quedó a vivir en Panamá, pero ¡ah! es el primer inversionista. Es un ladrón. Y, no sé, es bienvenido en “Guate”. Tiene popularidad el hijo de p*ta. Es por lo mismo. Así trabaja la corrupción. Ellos son corruptos”.

Otro expresidente es señalado

Elio Álvarez señala a Alejandro Giammattei, quien ha sido objeto de numerosas acusaciones de corrupción durante su presidencia (2020-2024). En 2010, Giammattei pasó 10 meses en prisión preventiva en 2010 como parte de la investigación del caso conocido como “Operación Pavo Real”.

Mientras él era director del sistema penitenciario en 2006, se llevó a cabo un operativo para recuperar el control del centro penitenciario Granja Penal de Pavón. Posteriormente, se denunció que en la operación hubo ejecuciones extrajudiciales. Giammattei se entregó a la justicia, se declaró “preso político” y finalmente quedó en libertad por falta de pruebas. 

“A los presidentes de Guatemala solo les interesa negociar bajo la mesa. Eso es lo que hacen”, critica el jornalero chapín. “Ellos siempre van a estar lustrándole la bota a cada presidente de Estados Unidos. Es puro negocio lo que hacen con nosotros. Eso parte de la corrupción, inestabilidad e inseguridad que vivimos en nuestro país”.

“Yo era comerciante y corría mucho peligro”, dijo Elio, de 32 años, un trabajador de la construcción, quien realizaba un trámite para su hijo Elian, de cinco meses, en el consulado general de Guatemala en Los Ángeles. “Me vine huyendo de las maras. A todos los jóvenes nos querían reclutar”.

Su compatriota Telma Osorio, de 62 años, del departamento de Nueva Santa Rosa describió su dolor de haber emigrado a Estados Unidos, después de quedar huérfana de padre, a los 10 años, haber sufrido por el asesinato de su sobrino José Dante y de su hermano Félix de la Cruz Osorio, ambos de 22 años, por parte de la guerrilla, a finales de la década de 1970 y escapar de violencia doméstica y, sola, tener que sacar adelante a sus siete hijos.

“Gracias a Dios obtuve el asilo político y me hice residente, pero veo que a mis paisanos nadie los protege y nadie les ayuda”, expuso.

Por su parte, Yomara de León, empleada de la lonchera “Don Shuco House” expresó que los 55,000 guatemaltecos retornados desde Estados Unidos solamente buscaban una oportunidad de sobresalir y poder aportar “algo” a su país.

“La verdad que es muy triste saber que tantos guatemaltecos han sido deportados porque no venimos a hacer nada malo. Solo venimos a trabajar”, subrayó Yomara.

Ningún representante del consulado general de Guatemala en Los Ángeles pudo responder sobre la forma específica en que estarían ayudando a los jornaleros que solicitan trabajo en los establecimientos de Home Depot y que carecen de documentos legales en Estados Unidos.

Argumentaron que, “el embajador José Rodríguez, fue trasferido a otra misión diplomática a partir del 1 de enero 2026, por lo que se le estará haciendo del conocimiento del nuevo cónsul General, quien estará asumiendo sus funciones a finales del mes de enero 2026”.

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