Cardenales católicos critican a Donald Trump por su política exterior en Venezuela, Ucrania y Groenlandia
Tres de los cardenales más influyentes exigieron renunciar a la guerra como instrumento para intereses nacionales
Entre las críticas, aseguran que guerras significan un "inmenso sufrimiento" y representa un "ataque catastrófico a la paz". Crédito: Gregorio Borgia | AP
En una nueva página que deja de manifiesto la creciente tensión entre la Iglesia Católica y la Casa Blanca, tres de los cardenales más influyentes de Estados Unidos emitieron un comunicado conjunto criticando severamente la dirección de la política exterior del presidente Donald Trump. Los prelados instan a una reevaluación urgente que priorice la dignidad humana y la paz sobre los intereses nacionales “estrechos”.
El cardenal Blase J. Cupich (Chicago), el cardenal Robert McElroy (Washington) y el cardenal Joseph W. Tobin (Newark) señalaron que las recientes acciones de la administración en escenarios tan diversos como Venezuela, Ucrania y Groenlandia han puesto en duda el compromiso moral del país con los derechos internacionales.
En el centro de su crítica se encuentra la preocupación por el uso de la fuerza. “Renunciamos a la guerra como instrumento para intereses nacionales y proclamamos que la acción militar debe considerarse solo como un último recurso”, afirmaron los cardenales, desafiando la tendencia actual de normalizar la presión militar en la diplomacia estadounidense.
El impacto en la dignidad humana
El cardenal McElroy fue particularmente enfático al advertir que la deriva actual ignora la solidaridad entre las naciones. Según el arzobispo de Washington, este enfoque está provocando un “inmenso sufrimiento” y representa un “ataque catastrófico a la paz”. Los líderes religiosos sostienen que la soberanía de las naciones y su derecho a la autodeterminación se han vuelto “frágiles” bajo la visión geopolítica actual.
La mención de Groenlandia parece aludir a las polémicas propuestas de compra del territorio por parte de la administración, mientras que los casos de Ucrania y Venezuela reflejan la preocupación por el uso de la ayuda exterior y la presión económica como herramientas de coacción política.
Lucha contra la polarización
Considerados aliados cercanos del Papa León XIV, los cardenales alinean su mensaje con el enfoque de justicia social del Vaticano. Lamentan que la construcción de una paz sostenible se esté reduciendo a “categorías partidistas” que fomentan la polarización.
“No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se toman decisiones que condenan a millones de personas a vivir atrapadas permanentemente al margen de la existencia”, declaró el cardenal Cupich.
El comunicado concluye con un llamado a elevar el debate nacional por encima de los intereses económicos y sociales limitados, utilizando los principios éticos del Magisterio para guiar las relaciones internacionales. Esta intervención marca un punto de inflexión en la relación entre el episcopado estadounidense y el ejecutivo, posicionando a la Iglesia como un bloque crítico frente a las políticas de seguridad nacional actuales.
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