window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Padres rechazan las inyecciones de vitamina K para recién nacidos, las consideran peligrosas

Expertos atribuyen este fenómeno a la desinformación y la desconfianza en el sistema médico

Padres rechazan las inyecciones de vitamina K para recién nacidos, las consideran peligrosas

Ampollas con suplemento de vitamina K. Crédito: Santiago Cornejo | Shutterstock

La vitamina K es crucial para la adecuada formación de coágulos en el cuerpo humano. Los bebés, al nacer, presentan niveles muy bajos de esta vitamina, lo que los hace vulnerables a una condición denominada sangrado por deficiencia de vitamina K. La administración de una inyección de vitamina K poco después del nacimiento, recomendada desde la década de 1960, ha logrado reducir drásticamente los casos de sangrado grave.

No obstante, en los últimos años, se ha observado un notable incremento en el número de padres que optan por no administrar la inyección de vitamina K a sus recién nacidos. Un estudio reciente destaca que entre 2017 y 2024, la proporción de recién nacidos que no recibieron esta inyección creció del 3% al 5.2%, lo que representa aproximadamente 190,000 bebés en 2024.

Expertos atribuyen este fenómeno a la desinformación y la desconfianza en el sistema médico.

Deficiencia de vitamina K

La falta de vitamina K al nacer puede ocasionar complicaciones severas, como hemorragias internas, especialmente en el cerebro. Dicha condición no solo puede ser mortal, sino que también puede resultar en deshabilidades permanentes.

Los profesionales de la salud advierten que los riesgos de no recibir la inyección son significativamente mayores que los potenciales efectos adversos de la misma, recoge ABC News en consultas a especialistas.

“La vitamina K es un factor fundamental para la coagulación de la sangre, por lo que la mejor manera de prevenir el sangrado en los recién nacidos es administrarles una inyección de vitamina K”, dijo la Dra. Kristan Scott, neonatóloga del Hospital Infantil de Filadelfia.

Sin esta inyección al nacer, los bebés tienen 80 veces más probabilidades de desarrollar sangrado grave, precisan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

La deficiencia de vitamina K en bebés se sospecha cuando hay sangrado anormal (por ejemplo, en el cordón umbilical, en las heces, en la piel o en el cerebro) y se confirma con pruebas de laboratorio sanguíneo.

Mitos y realidades de la inyección

A pesar de la seguridad comprobada de la inyección de vitamina K, muchos padres malinterpretan su naturaleza, confundiéndola con una vacuna.

Médicos enfatizan que la vitamina K es un suplemento seguro, y es esencial discutir con proveedoras de salud confiables antes de tomar decisiones sobre la administración de la inyección en recién nacidos.

¿Existen alternativas a las inyecciones?

Existen alternativas a la inyección intramuscular de vitamina K para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido (EHVK), como la administración oral, aunque no son igual de efectivas según las guías médicas.

La pauta oral típica consiste en tres dosis de 2 mg: una al nacer, otra a los 3-7 días y una tercera entre las 4-6 semanas.

Organismos como la European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition (ESPGHAN) y Fundación Europea para la Atención de Recién Nacidos (EFCNI) la recomiendan para padres que rechazan la inyección, pero destacan su menor eficacia contra la EHVK tardía.

La inyección única (0.5-1 mg intramuscular) ofrece protección superior y más confiable, con un riesgo 81 veces menor de sangrado grave.

Posibles efectos secundarios de la inyección

La inyección de vitamina K, comúnmente administrada a recién nacidos para prevenir hemorragias por deficiencia, suele ser segura, pero puede causar efectos secundarios leves a graves en raros casos.

Efectos graves. Requieren atención médica inmediata e incluyen reacciones alérgicas como urticaria, hinchazón facial, dificultad para respirar o shock anafiláctico, especialmente con administración intravenosa rápida. Otros síntomas serios son dolor de pecho, mareos, desmayos, dolor de cabeza repentino o dificultad respiratoria.

Efectos leves o locales. Aparecen con frecuencia baja y suelen resolverse solos, como enrojecimiento, dolor, hinchazón o endurecimiento en el sitio de inyección. Pueden incluir rubor facial, cambio en el gusto o irritabilidad en neonatos con dosis altas.

Consideraciones especiales. En recién nacidos, dosis altas de ciertas formas (como menadiol) han causado ictericia o hiperbilirrubinemia. Riesgo mayor en vías intravenosa o intramuscular rápida; se recomienda administración intramuscular lenta en bebés.

También te puede interesar:

· Delirios, alucinaciones y cambios extremos de humor: psicosis postparto, una emergencia médica
· ¿Qué tan peligroso es un soplo en el corazón? Cómo tratarlo

En esta nota

inyeccion recién nacidos Suplementos vitamina K
Contenido Patrocinado