Alex Vindman lanza su candidatura al escaño que dejó Marco Rubio tras su papel en el impeachment de Trump
En su mensaje, Vindman arremetió contra el Partido Republicano y contra el presidente, a quien acusó de haber “desatado un régimen de terror y retribución”
El teniente coronel Alexander Vindman testifica ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes en el Capitolio, Washington, el 19 de noviembre de 2019. Crédito: Andrew Harnik/Archivo | AP
Alex Vindman, el teniente coronel retirado del Ejército de Estados Unidos que se convirtió en una de las figuras centrales del primer juicio político contra Donald Trump en 2019, anunció su entrada a la contienda por el Senado en Florida bajo la bandera del Partido Demócrata. El veterano busca el escaño que dejó vacante Marco Rubio tras asumir como secretario de Estado y se perfila como uno de los aspirantes más visibles en una carrera cuesta arriba para los demócratas en el estado.
Vindman, quien sirvió durante 21 años en las Fuerzas Armadas y formó parte del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), presentó su campaña con un mensaje directo y cargado de simbolismo. En un video difundido en redes sociales recordó su testimonio ante el Congreso durante el proceso de ‘impeachment’ que investigó las presiones de Trump al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para que indagara sobre Joe Biden y su hijo Hunter.
“La última vez que me vieron fue jurando decir la verdad sobre un presidente que rompió el suyo”, afirmó Vindman. “Mi familia llegó a este país como refugiada para escapar de la tiranía, y yo no iba a doblegarme ante un aspirante a tirano”, añadió.
Nacido en Ucrania y llegado a Estados Unidos a los tres años de edad tras huir con su familia de la Unión Soviética, Vindman se convirtió en uno de los primeros funcionarios en alertar sobre la llamada telefónica entre Trump y Zelenski. Tras su testimonio, fue removido del NSC y más tarde se retiró del Ejército, alegando represalias que bloquearon su ascenso.
Un perfil nacional en una batalla cuesta arriba
El aspirante deberá primero superar unas primarias demócratas concurridas, antes de enfrentarse en noviembre a la republicana Ashley Moody, exfiscal general de Florida, designada para ocupar el puesto que dejó Rubio. De ganar, el vencedor completará los dos últimos años del mandato del ahora jefe de la diplomacia estadounidense.
En su mensaje, Vindman arremetió contra el Partido Republicano y contra Trump, a quien acusó de haber “desatado un régimen de terror y retribución”. También criticó con dureza a Moody, a quien describió como una senadora puesta en Washington “para votar por Trump y los multimillonarios”.
“Hoy nuestro país es un caos”, sostuvo Vindman. “Milicias de matones atacan a los ciudadanos, los aranceles empujan los precios por los cielos y las primas del seguro médico están disparadas”, afirmó, al tiempo que llamó a los votantes a frenar lo que considera abusos de poder.
Florida, terreno difícil para los demócratas
La candidatura de Vindman llega en un momento complejo para los demócratas en Florida. El estado, que durante años fue considerado bisagra, se ha inclinado con fuerza hacia los republicanos: Trump ha ganado allí en las últimas tres elecciones presidenciales y ningún demócrata ha conquistado un escaño en el Senado desde 2012.
Aun así, el partido confía en capitalizar el descontento nacional por la agenda migratoria y económica de Trump, así como en la capacidad de Vindman para recaudar fondos y atraer atención mediática. Su hermano gemelo, Eugene Vindman, hoy congresista por Virginia, es otro ejemplo del peso político que ha adquirido la familia tras el episodio del impeachment.
Con un discurso centrado en la defensa de la democracia y su experiencia militar, Alex Vindman se suma como el demócrata de mayor perfil en la contienda por el Senado de Florida, en una carrera que pondrá a prueba si el estado aún deja espacio para la competencia política en un mapa cada vez más rojo.
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