La migraña infantil: un problema frecuente y subestimado
La migraña en la infancia se presenta como crisis cortas de dolor de cabeza intenso, acompañadas frecuentemente de náuseas y sensibilidad a estímulos
Intenso dolor de cabeza característico de la migraña. Crédito: Body Stock | Shutterstock
La migraña no es exclusiva de los adultos, se manifiesta también en niños y adolescentes, con una edad de inicio generalmente entre los 7 y 10 años. Aunque afecta más a los adultos, los menores presentan episodios significativos que requieren atención.
Es una enfermedad neurológica que se manifiesta principalmente en un dolor de cabeza intenso y tiene un fuerte componente genético. Los niños de padres con migraña tienen el doble de riesgo de sufrirla.
La predominancia de la enfermedad cambia con la edad, siendo más común en varones antes de la pubertad y en mujeres después.
Síntomas y características de la migraña en menores
La migraña en la infancia se presenta como crisis cortas de dolor de cabeza intenso, acompañadas frecuentemente de náuseas y sensibilidad a estímulos. Es esencial reconocer sus síntomas para facilitar un diagnóstico adecuado.
Es importante distinguir la migraña de la cefalea tensional y de otros dolores de cabeza graves. Ciertas características, como la localización del dolor y la respuesta a la actividad física, son clave para el diagnóstico.
Entre las diferencias principales tenemos:
- Intensidad del dolor y discapacidad que ocasiona (mayor en la migraña).
- Localización (típicamente hemicraneal en la migraña y más generalizado en la cefalea tensional, aunque con excepciones).
- Duración de la cefalea (desde horas hasta 3 días en la migraña y episodios más prolongados en la cefalea tensional).
- Empeoramiento con la actividad física o el ejercicio (característico de la migraña).
- Asociación con náuseas/vómitos, así como hipersensibilidad a estímulos (típico de la migraña).
Debemos diferenciar la migraña de otras cefaleas potencialmente graves como las que se producen en el contexto de meningitis o las debidas a lesiones cerebrales, como en el caso de los tumores.
Estrategias de tratamiento
La evaluación médica es crucial para determinar el tratamiento adecuado, ya sea farmacológico para controlar las crisis o preventivo para reducir la frecuencia de los episodios.
La doctora Nuria Pilar Riesco, autora de informe sobre la migrana en la infancia y miembro del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), considera que el reconocimiento temprano, la identificación de antecedentes familiares y la aplicación de medidas preventivas pueden reducir significativamente su impacto en la vida diaria. “Si se actúa de manera adecuada desde la infancia, nos podemos anticipar a las crisis y mejorar el bienestar de estos pacientes y sus familias”, dijo a EFE Salud.
Cómo evitar las crisis de migraña en menores
Las estrategias no farmacológicas, como la higiene del sueño y el control del estrés, juegan un papel vital en el manejo de la migraña, destacando la importancia de la participación familiar en la prevención de crisis, refiere el estudio.
- Mantener una correcta higiene del sueño: horarios regulares para dormir y despertarse (también los fines de semana), evitando la exposición a pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Control del estrés: si existe ansiedad asociada pueden ser muy útiles la terapia psicológica y las técnicas de relajación.
- Hábitos de alimentación adecuados: evitando periodos de ayuno prolongados y manteniendo una correcta hidratación.
- Realizar actividad física de manera regular: ejercicio físico varios días por semana.
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