Médicos honran la vida de Alex Pretti y piden un alto a las redadas
También recordaron a Renee Nicole Good y todas las víctimas de los arrestos relacionados con inmigración
Doctores, enfermeras y trabajadores de salud participan en la vigilia en Orange. Crédito: Janette Villafana | Impremedia
Con batas blancas y uniformes azules, la comunidad médica de Santa Ana se reunió la tarde del viernes frente al juzgado del condado de Orange para rendir homenaje a Alex Pretti, Renee Nicole Good y a todas las víctimas relacionadas con las redadas migratorias.
Los miembros presentes incluían a funcionarios electos locales, como al supervisor Vicente Sarmiento y la concejal Jessie López; Sandra De Anda, directora de política y estrategia jurídica de la Red de Respuesta Rápida del Condado de Orange y decenas de educadores.
“Queremos que la gente de Minneapolis nos escuche, nos sienta, y sepa que estamos unidos con ellos y con los momentos difíciles que atraviesan”, dijo el supervisor Sarmiento, dirigiéndose a la multitud. “Pero quiero que sepan que esto no solo está sucediendo en Minnesota, sino que aquí también”.
El supervisor recordó al público que, en junio, el vecindario donde él creció fue el segundo lugar donde la Guardia Nacional se presentó. En donde ICE arrasó por la calle, deteniendo violentamente a empleados de lavado de carros, sacándolos de sus casas y arrestando a vendedores ambulantes. Los arrestos violentos como el de Narciso Barranco, un padre indocumentado de tres marines estadounidenses, no han parado.

“Tenemos una agencia de ICE que es deshonesta; no sigue ninguna regla ni recibe el entrenamiento adecuado”, reclamó el supervisor. “Tenemos que decir con una sola voz que hay que abolir ICE”.
Exhibidas en las escaleras del juzgado, unas velas encendidas estaban al lado de las fotos de Pretti y de Good. En los carteles a su lado estaban las frases escritas: “¿Estás bien?”, las últimas palabras de Pretti mientras intentaba ayudar a una mujer que había sido empujada por un agente del ICE, antes de que le dispararan.
Muchos de los médicos de diferentes departamentos llevaban colgadas del cuello sus tarjetas de identificación del hospital o de la oficina médica donde trabajan. Algunas de las tarjetas tenían frases como “Trabajadores sociales de la UCI contra el ICE”.
Suzy, una enfermera vestida con una bata verde y con sus trenzas tradicionales con listones de los colores de la bandera mexicana, calificó la situación de Pretti y de su comunidad como aterradora. La mexicana-estadounidense de primera generación es enfermera de quirófano y se encontraba conmovida por las emociones desbordadas en ese momento. Agregó que se pone los zapatos de Pretti, ya que, siendo médica, también ha ayudado a su comunidad cuando salen a protestar.

“He ido a protestas; sé que hay gente que ha resultado herida; les he ayudado y sé que muchos de mis compañeros de trabajo también han hecho lo mismo”, dijo la enfermera. “No solo estamos entrenados para eso, sino que también estamos programados para ayudar a los demás, así que fácilmente podríamos haber sido nosotros”.
Otro enfermero que asistió y prefirió no compartir su nombre fue vestido con su bata azul y comentó que cada médico debe darse cuenta de que debe ayudar a su comunidad, como lo hizo Pretti. Explicó que como doctores y enfermeros, es su obligación ayudar, ya que las redadas de ICE están afectando a sus pacientes que, por miedo, no acuden a sus citas médicas.
“En mi opinión, la forma en que Alex Pretti trabajaba para proteger a su comunidad debería ser un ejemplo para otros médicos. Trabajamos para proteger y ayudar a las personas”, comentó. “Creo que es muy importante que los profesionales sanitarios sigan alzando la voz, porque así es como cuidamos a las personas que son nuestros pacientes”.
Antes de que todos los médicos presentes se reunieran para cantar la canción “Esta pequeña luz mía” a lo alto, entre lágrimas, Suzy dijo que aún le resulta difícil procesar lo que está viendo, no solo en su comunidad, sino también en sus clínicas.
“Es muy difícil para los latinos que trabajamos en el ámbito médico ver lo que está pasando, porque venimos a trabajar para cuidar de sus seres queridos, mientras que ellos están en la calle cazando a nuestra gente con violencia”, dijo la enfermera.

Ese mismo día, las autoridades municipales de Santa Ana también anunciaron que se izaron banderas a media asta en señal de recuerdo, afirmando que este gesto simbolizaba la preocupación por las cuestiones de derechos civiles relacionadas con las recientes medidas federales.
Pero no todo fue lágrimas en la vigilia; también celebraron victorias. De Anda mencionó el apoyo que recibieron ese día a través de negocios que donaron dinero de sus ventas del día a la red de respuesta rápida y cómo muchos, han salido a defender efectivamente a miembros de su comunidad de Santa Ana a lo largo de los meses.
“Quizás seamos solo unos cientos que patrullamos las calles, pero necesitamos que miles de personas hagan el mismo trabajo. Estamos ofreciendo sesiones de entrenamiento para que puedan unirse a esta lucha”, concluyó De Anda.