Padres de familia demandan a guardería por presuntos abusos
Varias niñas acusan a un compañero de comportamientos inapropiados; una psicóloga explica que puede estar pasando
El abogado Samuel Dordulian indicó que puede haber hasta siete víctimas en total, del ciclo escolar 2023-2024. Crédito: Jorge Macías | Impremedia
Familiares de cuatro niñas que presuntamente sufrieron abuso sexual en la guardería Little Owl Preschool de Long Beach entablaron una demanda civil contra la institución privada, alegando que no protegió a las pequeñas de repetidos abusos por parte de un niño de 5 años, que encubrieron los incidentes y después tomaron represalias contra quienes exigían responsabilidades.
Aunque la demanda presentada en la corte superior de California para el condado de Ángeles incluye solamente a cuatro presuntas víctimas, el abogado Samuel Dordulian declaró que presuntamente el menor atacó al menos a siete niñas en total durante el ciclo escolar 2023-2024.
Dordulian denunció que inicialmente, miembros del personal de la escuela minimizaron los hechos, calificándolos de “comportamiento normal, propio de la edad”, priorizando la reputación de la escuela por encima de la seguridad de los niños.
Uno de los padres, Richard E., afirmó que denunció el caso al sargento J. Asato del Departamento de Policia de Long Beach (LBPD), quien supuestamente le respondió que “era difícil proceder” debido a la edad del niño que estaba siendo acusado.

“El sargento Asato se comunicó conmigo para dar seguimiento a otro informe que habían recibido de otro padre y corroborar detalles. Después de compartir mis datos e información, me preguntó si el asunto se había resuelto en la escuela, a lo que le respondí que no. Me dejó claro que no podían hacer nada más y que se pondrían en contacto conmigo”.
Hasta ahora, Richard E. no ha vuelto a saber nada. Tampoco se le proporcionó un número de caso ni ninguna otra información.
La policía de Long Beach
“El 29 de mayo de 2024, los agentes respondieron a una llamada en la cuadra 4300 de Country Club Lane en relación con una denuncia de delito sexual contra un menor. Los agentes hablaron con la persona que realizó la llamada y le proporcionaron el número de teléfono de un detective del Departamento de Policía de Long Beach (LBPD) para que le brindara más información sobre la situación”, respondió la policia a La Opinión.
“El 30 de mayo de 2024, un detective habló con la persona que realizó la llamada y le informó que, de conformidad con la Ley del Senado 439, los menores de 12 años no están sujetos a la jurisdicción de los tribunales penales a menos que el caso involucre delitos específicos (asesinato, violación o sodomía forzada)”.

Acusaciones que se repiten
Entre los incidentes específicos se incluyen el caso de una niña de tres años. El abogado informó que una niña identificada “C.D.”, se había mojado la ropa y la maestra le dijo que fuera a su casillero a cambiarse.
“Claramente no tuvo supervisión, a pesar de que otros niños estaban cerca mientras se desvestía. Este niño [el supuesto agresor], se acercó a ella y le tocó las nalgas”, dijo el abogado. “¿Dónde estaba la maestra? ¿Dónde estaba el personal? El niño continuó tocándola de forma inapropiada a pesar de sus protestas”.
La siguiente víctima, “L.E”., tenía cuatro años. El mismo estudiante se le acercó, le metió la mano debajo de la blusa, tocándole el pecho y pellizcándole los pezones, describió el abogado.
“Y no solo eso, sino que luego comenzó a tocarle la vagina de forma agresiva, por dentro de la ropa, metiéndole la mano en la zona vaginal. ¿Dónde estaban las maestras de la guardería Little Owl Preschool cuando todo esto ocurría?”
El abogado afirmó que la pequeña de cuatro años le contó inmediatamente a su maestra lo que había sucedido.
“Esto fue algo en contra de su voluntad, sin su consentimiento. ¿Pero la maestra notificó a los padres de inmediato? ¡Absolutamente no! No les dijeron nada a los padres. Fue la niña quien terminó contándoles a sus padres, y así fue como todo salió a la luz”.
¿Y dónde estaban los maestros?
Otra estudiante, identificada con las iniciales “S.A”., también “fue tocada en su zona vaginal y en su zona anal, tanto por encima de la ropa como directamente sobre la piel debajo de la ropa; su zona vaginal y sus nalgas fueron tocadas por el mismo niño en diferentes días y a diferentes horas”, dijo el abogado, mientras los padres de las niñas estaban al borde del llanto.
“¿Y dónde estaban los maestros? ¿Por qué esto sigue ocurriendo una y otra vez?”, preguntó.
A su juicio, lo más impactante le ocurrió a una niña de cuatro años, identificada como “A.P”, que fue inmovilizada y sujetada a la fuerza mientras gritaba “no”.
“El mismo niño le tocó la zona vaginal con la mano, directamente sobre la piel. La estaba sujetando a la fuerza”. ¿Dónde estaban los maestros? ¿Dónde estaba el personal? ¿Cómo es posible que permitan que esto haya sucedido una y otra vez?”.
El abogado afirmó que la respuesta de la escuela para lidiar con los abusos fue inadecuada, lo que provocó la expulsión de dos niñas cuyos padres alzaron la voz, mientras al niño al que se le acusa permanecia en la guardería.
Inclusive, el abogado indica, que los padres de familia que levantaron la voz sufrieron acción legal.
La demanda alega específicamente que la guardería Little Owl Preschool tenía conocimiento, tanto directo como indirecto, de que el menor “tocaba con frecuencia de forma inapropiada a varias de sus compañeros de clase” y que no se tomaron medidas pertinentes para proteger a los demás alumnos.
“Basándonos en el patrón de abuso descrito por nuestros clientes y la falta de intervención por parte de la escuela, creemos que otros niños podrían haber sido víctimas”, declaró Dordulian.
De hecho, animó a cualquier familia que tenga inquietudes sobre las experiencias de sus hijos en Little Owl Preschool a que, de inmediato, se ponga en contacto con su bufete de abogados o con las autoridades policiales.
Hablan los detectives
Moses Castillo, detective privado de la firma de abogados Dordulian, dijo que, en más de tres décadas que laboró con el LAPD, uno de los principios que guían cada investigación que involucra a niños, es que “cuando un niño reporta haber sido lastimado, debes actuar decisiva e inmediatamente”.
“Lo que vemos en este caso [de Little Owl Preschool] no solamente se trata de mala conducta, sino de un incumplimiento del deber de cuidado más básico que se le debe dar a un niño”.
Castillo dijo que cualquier detective entrenado diría que los niños no desarrollan conductas sexualmente dañinas de forma espontánea.
“Cuando un menor muestra un comportamiento que está muy por encima de lo apropiado para su edad, la primera pregunta que debemos hacernos es: ¿dónde aprendió esto? Y, lo que es igual de importante, ¿está siendo él mismo víctima de abuso? “
Enfatizó que eso no es una especulación, sino un protocolo de investigación estándar.
Añadió que, en su experiencia como investigador de crímenes contra niños, una conducta sexual agresiva por parte de un menor es, a menudo, síntoma de exposición al abuso, pornografía o un ambiente inseguro, que requiere una investigación profunda de trauma.
“Proteger a un niño significa protección para todos los niños involucrados”, dijo.
El análisis de una psicóloga
“Cuando un niño de cinco años presenta conductas sexuales que no corresponden a su etapa de desarrollo y ha intentado tocar o manipular a otros niños, es importante considerar que esto puede ser un indicador de exposición inapropiada”, dijo la doctora Paula Ruiz, psicoterapeuta clínica.
La experta consideró que estas conductas de un menor de cinco años pueden estar asociadas a diversas situaciones, como haber sido expuesto a contenido sexual, haber observado conductas sexuales de adultos, o haber sido víctima de algún tipo de vulneración, es decir, que él mismo fue abusado sexualmente.
“También pueden reflejar falta de supervisión adecuada o límites poco claros en su entorno”.
La psicóloga recomendó que, ante este tipo de manifestaciones, es fundamental realizar una evaluación psicológica especializada, no para etiquetar al niño, sino para comprender el origen de la conducta, proteger su bienestar y prevenir posibles daños a otros menores.
“La intervención temprana es clave”, aseveró.
“La escuela cumplió”
Eric Rose, socio de la firma de abogados EKA (Englander, Knabe y Allen) respondió a nombre de Little Owl Preschool que la guardería ubicada en el 3426 de la avenida Linden, en la ciudad de Long Beach, “recibió un informe sobre una posible conducta inapropiada por parte de un niño menor de cinco años”.
“La escuela respondió con prontitud y responsabilidad, de acuerdo con las mejores prácticas en educación infantil”, dijo Rose, en un comunicado. “Como se describe en el manual y las políticas para las familias de la escuela, Little Owl funciona como una comunidad colaborativa en la que padres y educadores trabajan juntos con respeto para apoyar a todos los niños. La salud, la seguridad y el bienestar de los estudiantes son siempre las máximas prioridades de la escuela”.
Agregó que, en respuesta a las preocupaciones planteadas, la escuela tomó diversas medidas proactivas centradas en el bienestar del niño.
“La escuela también cumplió plenamente con todos los requisitos de notificación y licencia. Tras revisar el asunto, el Departamento de Servicios Sociales concluyó que no era necesario tomar ninguna otra medida”, dijo.
“La escuela también presentó un Informe de Incidente Inusual ante su organismo de licenciamiento, el Departamento de Servicios Sociales de California, que llegó a la misma conclusión”, expuso. “La escuela trató este asunto con seriedad en cada etapa y cooperó plenamente con todas las autoridades. A pesar de los esfuerzos por abordar las preocupaciones a través de los canales apropiados, incluida la comunicación, el asunto se ha hecho público”.
Rose señaló que las leyes de privacidad estatales y federales limitan estrictamente lo que la escuela puede compartir públicamente sobre estudiantes o familias individuales.
“Estas protecciones existen para salvaguardar a los niños, y la escuela seguirá cumpliendo con estas obligaciones. Por esta razón, la escuela no puede comentar más sobre detalles específicos”
Además, “Little Owl respalda las medidas tomadas en este asunto y mantiene su compromiso de proporcionar un entorno seguro, afectuoso y apropiado para el desarrollo de los niños pequeños. La escuela continuará centrándose en apoyar a los niños y las familias de su comunidad”.
Traumas que perduran en la mente
Richard E. padre de una niña de cuatro años que fue víctima de tocamientos inapropiados mientras asistía a la guardería Little Owl Preschool declaroo que la escuela prometía seguridad, cuidado y supervisión.
“Cuando nos enteramos de que nuestra hija había sido agredida en la escuela, hicimos lo que se supone que deben hacer los padres: lo denunciamos de inmediato y confiamos en que la escuela protegería a nuestra hija y tomaría medidas decisivas. En cambio, nuestras preocupaciones fueron minimizadas. Nos aislaron, nos mintieron y la situación se minimizó con la excusa de “los niños son así”, en lugar de ser tratada con la seriedad que requería”.
El progenitor dijo que, después descubrió algo aún más preocupante: “la escuela no intervino de manera efectiva y permitió que un riesgo conocido permaneciera en el aula. Como resultado, otros niños resultaron perjudicados y la guardería fue cómplice”.
“No se trató de un simple error. Fue una falta de supervisión, de criterio y de responsabilidad. El impacto en nuestra hija y en nuestra familia ha sido duradero. Ha perdido su sentido de seguridad. Tiene miedo a los niños, experimenta una ansiedad extrema, muestra temor hacia la escuela y los maestros.”.
Por su parte, Blake D., padre de una niña de tres años sufrió tocamientos inapropiados mientras estaba desnuda por parte de un niño en la escuela Little Owl expresó que “no se hizo nada para ayudarla ni protegerla”.
“Debido a la inacción de la escuela, muchos otros niños también sufrieron tocamientos después de eso”, expresó. “Nos hicieron creer que se trataba de un incidente aislado. Luego, la escuela expulsó a nuestra pequeña. El niño no enfrentó ninguna consecuencia y permaneció en la escuela. Nos silenciaron por completo. Nuestra hija no solo tuvo que lidiar con las emociones de lo que le sucedió físicamente, sino que también tuvo que lidiar con el aislamiento de sus compañeros y maestros. La hicieron sentir como si ella hubiera hecho algo malo”.
El afligido padre indicó que, después del incidente, todas las mañanas su hija se pone nerviosa al ir a la escuela.
“Se muerde la parte interna de la mejilla hasta que le sangra, evita a los niños y no se siente cómoda cerca de ellos”, dijo el padre de la niña. “En Little Owl Preschool le ensenaron que, si le sucedía algo y lo contaba, nadie la escucharía y que sería castigada”.