Juan Diego Flórez, 30 años de canto elegante
El intérprete de ópera peruano dará un recital el martes 10 de febrero en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Angeles
Flórez celebra también 15 años de la fundación Sinfonía por el Perú. Crédito: Gregor Hohenberg | Cortesía
Hace 30 años, Juan Diego Flórez, que entonces tenía 23 años, tomó quizá la decisión más arriesgada de su carrera. Aceptó el papel protagónico de Corradino en la ópera Matilde di Shabran para reemplazar al tenor Bruce Ford, quien se enfermó pocos días antes del estreno. Sucedió durante el Rossini Opera Festival de Pésaro, una ciudad italiana famosa por su actividad cultural y por ser la cuna del compositor Gioachino Rossini.
Originalmente, Juan Diego tenía un papel pequeño en la ópera Ricciardo e Zoraide, pero luego de una preparación de tan solo dos semanas, ofreció una interpretación de Corradino que dejó estupefacto al mundo de la ópera.
Fue el comienzo de la meteórica carrera de uno de los tenores más importantes de la actualidad. Luego de esa actuación, Juan Diego debutó en el prestigioso Teatro de la Scala de Milán bajo la batuta del director Riccardo Muti.
“Ya empecé a celebrar estos 30 años [hace dos semanas] con el recital que di en La Scala de Milán, donde canté junto a Vincenzo Scalera, mi pianista”, escribió el tenor peruano en un extenso mensaje vía correo electrónico debido a que su apretada agenda impidió la coordinación de una entrevista hablada. “La Scala fue el primer teatro donde canté en 1996, con solo 23 años, poco después de mi debut absoluto en el Rossini Opera Festival”.
Este verano regresará al Rossini Festival con un concierto en el mismo auditorio donde cantó por primera vez como profesional.
El tenor considera que el escenario de Pésaro fue un lugar de examen, donde vivió su primera prueba y donde no podía fallar, pero que ahora lo percibe “más como un espacio mío, donde me siento a gusto y disfruto cada momento”.
La emoción por el escenario y el deseo de interpretar bien su arte, siguen ahí, dijo.
“La responsabilidad artística se basa en la comunicación del arte lírico de manera honesta y con la mayor calidad que pueda brindar”, dijo, “dando lo mejor de uno hasta el último instante, en el lugar que sea y ante cualquier público”.
En esta etapa de su carrera, Juan Diego ha explorado roles más líricos, como en la zarzuela y en el repertorio francés. Esto ha implicado nuevos desafíos técnicos para quien alguna vez fue bautizado como “el rey del belcanto”.
“Aún sigo abordando roles belcantistas: en octubre del año pasado canté La fille du régiment en La Scala y en julio la volveré a cantar en Londres”, dijo. “Pero también he ampliado mi repertorio hacia roles más románticos como Roméo et Juliette o Werther”.
El desafío principal, explicó, es encontrar el equilibrio entre la técnica y la interpretación porque “lo más importante es no forzar nunca la voz”.
Juan Diego le atribuye a Rossini la sofisticación de su estilo.
“El bel canto, y especialmente el repertorio rossiniano, me dio las herramientas para entender y desarrollar mi instrumento y cantar siempre de manera correcta, buscando la elegancia, la técnica y los colores”, dijo.
Pero no solo la carrera del tenor está de plácemes. También lo está su proyecto filantrópico, Sinfonía por el Perú, que cumplió 15 años. Esta organización ha impactado la vida de más de 35 mil niños, niñas y sus familias, explicó. Además, el modelo ya se ha expandido a otros países, como México, donde actualmente hay más de 700 chicos que se benefician del programa.
“Ese impacto ya se está convirtiendo en un legado: hoy empezamos a ver cómo las nuevas generaciones crecen con más oportunidades, más herramientas y una visión distinta de su futuro gracias a la música”, dijo.
El artista compartió varios testimonios de chicos peruanos que ingresaron al programa de pequeños y que ahora recorren el mundo mostrando su arte y talento. Heidy N., por ejemplo, creció en Manchay, una zona empobrecida en la periferia de Lima, que comenzó en el programa musical ahora es soprano del Coro Juvenil Sinfonía por el Perú. También estudia derecho con una beca en una universidad privada.
“Sinfonía por el Perú es hoy un referente y creemos que tenemos mucho que aportar en otros países y contextos donde la música puede ser un vehículo de desarrollo, inclusión y esperanza”, sostuvo el intérprete, que dará un recital el martes 10 de febrero en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Angeles.
Juan Diego, quien en sus inicios fue intérprete de música criolla, pop y rock en bares de Lima, no tiene una rutina definida para mantener la frescura de su voz.
“Pero cuando el tiempo me lo permite disfruto mucho del estudio en solitario, buscando soluciones técnicas e interpretativas”, dijo. “Es casi un momento meditativo, donde uno descubre que hay más posibilidades de las que cree”.
En septiembre, el tenor, que reside en Viena, planea volver a Lima para cantar en un concierto benéfico para Sinfonía por el Perú, que además servirá para celebrar los 15 años de su fundación. Para él, será una gran alegría reencontrarse con el público de su país, dijo, porque “la conexión es muy grande y duradera”.
“Tengo la suerte de ser querido en mi país y también por las comunidades de peruanos en el mundo”, dijo.
En Perú y en cualquier parte del mundo donde Juan Diego ponga un pie.
En detalle
Qué: Juan Diego Flórez in Recital
Cuándo: martes 10 de febrero a las 7:30 pm
Dónde: Dorothy Chandler Pavilion, 35 N. Grand Ave., Los Angeles
Cómo: boletos desde $49; informes: laopera.org
