Bloqueo petrolero: ¿cuánto tiempo tardará Cuba en colapsar?
A medida que el embargo petrolero de EE.UU. sobre Cuba se afianza, el país se está quedando rápidamente sin combustible
El combustible en Cuba escasea cada vez más, lo que tiene devastadoras repercusiones en todo el país. Crédito: Deutsche Welle
Durante días, un frente frío trajo aire polar a Cuba, lo que provocó que las temperaturas descendieran por debajo de cero en algunas partes de la isla por primera vez en la historia. Pero el aire helado no ha sido lo único que ha azotado a Cuba desde el norte.
Estados Unidos, tras atacar a Venezuela —el aliado más cercano de Cuba— y secuestrar a su líder, Nicolás Maduro, cortó el suministro de petróleo venezolano a La Habana. A finales de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó a Cuba de “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y amenazó con imponer aranceles a cualquier estado que suministre petróleo o productos derivados del petróleo a la nación insular.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó inicialmente la medida de “fascista, criminal y genocida”. Desde entonces, ha declarado que su país está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, pero “sin presiones ni condiciones previas”. También advirtió que Cuba está “al borde del colapso” y anunció planes de racionamiento para hacer frente a la crisis energética.
Entre la incertidumbre y la esperanza
El país solo es capaz de producir alrededor del 40 % de la energía que necesita. Los apagones se han convertido en algo habitual: pueden durar entre 10 y 15 horas e incluso han llegado a la capital, La Habana. Bert Hoffmann, investigador destacado del Instituto GIGA de Estudios Latinoamericanos de Alemania, afirma que, aparte de eso, la vida en La Habana sigue su curso normal.
“He observado una actitud generalizada de esperar y ver qué pasa. Hay una gran normalización de la crisis, una especie de mantén la calma y sigue adelante”, explica a DW. “Los apagones han aumentado, el combustible escasea aún más, pero ha sido un proceso bastante gradual. Todavía hay coches en las calles”. Sin embargo, añade que esta apariencia de normalidad es engañosa: en su opinión, el país “no tiene perspectivas” de recibir petróleo en un futuro próximo.
Momento decisivo en Caracas
Hoffmann afirma que las cosas han cambiado desde el 3 de enero, día en que Venezuela dejó de ser el principal proveedor de petróleo de Cuba. El segundo mayor proveedor de la isla, México, también detuvo en enero sus envíos de petróleo a Cuba.
Desde diciembre, apenas han llegado envíos de petróleo a la isla. En enero, Cuba parece haber comprado un envío único de petróleo en un buque cisterna. Partiendo de Lomé, Togo, el envío debía llegar a principios de febrero, pero cambió su rumbo camino hacia República Dominicana.
Hoffmann cree que es seguro asumir que esto ocurrió debido a la presión de Estados Unidos. “Eso significa que, incluso si Cuba pudiera comprar petróleo, este no llegaría”, afirma, argumentando que lo mismo se aplicaría a posibles envíos desde Argelia, Angola, China o Vietnam. “Por el momento, supongo que Estados Unidos está invirtiendo mucho en evitar que llegue petróleo a Cuba”, añade Hoffmann.
La demanda actual de petróleo de Cuba se estima en 100.000 barriles de crudo al día. Hasta ahora, entre un tercio y una cuarta parte de esa cantidad procedía de Venezuela. En 2025, México suministró entre 6.000 y 12.000 barriles por día, mientras que Rusia y Argelia entregaron cantidades menores.
Cuba no puede cubrir sus necesidades con energías renovables
En los últimos años, con el apoyo de China, Cuba ha realizado importantes inversiones en energía solar. Sin embargo, estos parques no pueden cubrir las necesidades eléctricas del país. El suministro eléctrico de la isla sigue dependiendo principalmente de centrales térmicas de diseño soviético propensas a sufrir accidentes, lo que hace que Cuba sea muy dependiente de las importaciones de energía.
Hoffmann afirma que nadie sabe realmente cuánto durarán las reservas de petróleo restantes. A finales de enero, el diario británico Financial Times predijo que los recursos podrían durar entre 15 y 20 días más. En cualquier caso, las consecuencias serán fatales.
“Básicamente, es cuestión de semanas hasta que se agote el combustible. Entonces, no solo los turistas no podrán desplazarse de las playas a los aeropuertos, sino que los alimentos no podrán llegar de las granjas a las ciudades”, explica Hoffmann. Y sin alimentos, la gente pasará hambre. En otro ejemplo, señala que “si los camiones no tienen combustible, los hospitales no podrán obtener oxígeno y los pacientes morirán”.
México quiere mediar
México anunció recientemente que enviaría ayuda humanitaria y que estaba evaluando “canales diplomáticos” para poder enviar petróleo a Cuba. Pero las posibilidades del país son limitadas, ya que la economía mexicana está muy ligada a la de Estados Unidos. Y con el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá listo para su revisión formal, Trump tiene una ventaja adicional.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se ha ofrecido a mediar en las conversaciones entre La Habana y Washington. Pero no está claro de qué se va a hablar. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ya ha declarado en una reciente audiencia en el Senado que “le encantaría ver” un cambio de régimen en Cuba.
A diferencia de Venezuela, Cuba tiene menos valor económico que importancia simbólica. La isla caribeña representa en muchos sentidos la resistencia de los Estados a la doctrina Monroe, que Estados Unidos suele citar para reclamar una esfera de influencia especial en el hemisferio occidental, especialmente en América Latina.
“Tienen cuentas que saldar”, afirma Hoffmann. “Washington cree que tiene a Cuba agarrada por el cuello y que ha llegado el momento de que esta capitule, sea lo que sea que eso signifique en términos concretos”. Por consiguiente, afirma que le cuesta imaginar “en qué puntos podrían ponerse de acuerdo los líderes cubanos con Trump y Rubio”.
Rusia seguirá suministrando petróleo a Cuba
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossio, declaró a la agencia de noticias española EFE que “sería un error decir que se está diseñando una negociación bilateral (con Estados Unidos)”. Sin embargo, La Habana ha expresado en repetidas ocasiones su disposición a entablar un diálogo “serio, constructivo, responsable y respetuoso de la igualdad soberana de ambos Estados”, afirmó de Cossio.
A la luz del bloqueo petrolero efectivo, Fernández de Cossio añadió que su país tenía “opciones limitadas” para gestionar los recursos. Mientras tanto, el embajador de Rusia en La Habana, Viktor Koronelli, declaró en una entrevista a la agencia de noticias rusa RIA que Moscú seguirá suministrando petróleo a Cuba. “El petróleo ruso se ha suministrado a Cuba en numerosas ocasiones en los últimos año”, afirmó. “Esperamos que esta práctica continúe”.