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Respirar por la boca puede tener consecuencias para la salud bucal y general

En los niños, respirar por la boca puede incluso alterar el desarrollo facial y la alineación de los dientes

Respirar por la boca puede tener consecuencias para la salud bucal y general

Chico con trastorno del sueño por dormir con la boca abierta. Crédito: SrideeStudio | Shutterstock

Respirar por la boca está asociado con un riesgo incrementado de infecciones y alergias. Esta práctica suele intensificarse durante cambios estacionales debido a la congestión nasal.

Los expertos, como Gabriela Aldana de Sanitas Dental, señalan que este patrón respiratorio puede conducir a ronquidos y apnea del sueño, afectando la calidad del descanso.

“Lo que comienza como una molestia pasajera puede derivar en alteraciones estructurales, menor calidad de vida o complicaciones médicas”, afirmó a EFE Salud.

Destaca que en algunos casos, “este patrón aparece de manera temporal —por ejemplo, ante un resfriado—, pero cuando se mantiene en el tiempo puede provocar diversos efectos adversos”.

Efectos en la salud oral

La respiración bucal genera múltiples problemas que pueden comprometer la salud dental.

Sequedad bucal y caries. El aire frío y seco reduce la producción de saliva, facilitando la proliferación de bacterias y el riesgo de caries y mal aliento.

Problemas de alineación dental. En los niños, respirar por la boca puede alterar el desarrollo facial y la alineación de los dientes, resultando en mordidas inadecuadas.

Estrategias de prevención

Los especialistas recomiendan diversas medidas para mitigar los efectos negativos de la respiración bucal.

Higiene bucal rigurosa. Se aconseja reforzar la higiene dental mediante el cepillado regular, el uso de hilo dental y enjuagues antibacterianos.

Mantener vías respiratorias despejadas. El uso de sueros fisiológicos y lavados nasales es eficaz para aliviar la congestión y favorecer la respiración nasal.

Consultar a profesionales. En caso de síntomas persistentes, es recomendable visitar a un odontólogo o médico, especialmente para detectar problemas en la infancia de forma temprana.

Técnicas de respiración bucal a nasal

Existen varias técnicas específicas y ejercicios prácticos para ayudar a los niños a transitar de la respiración bucal a la nasal, enfocadas en higiene nasal, fortalecimiento muscular y hábitos diarios. Estas deben realizarse con supervisión de un profesional como logopeda u odontopediatra para corregir causas subyacentes como obstrucciones o malos hábitos.

Higiene nasal

  • Mantén las fosas nasales limpias para facilitar la respiración. Enseña a sonarse cerrando una narina con un pañuelo sin presionar, alternando lados hasta despejarlas; repite inspirando y exhalando por cada fosa para arrastrar mucosidades.
  • Usa lavados nasales con suero, nebulizadores o infusiones de manzanilla amarga y tomillo en spray para hidratar y desinflamar.

Ejercicios de respiración

  • Practica diariamente inspiraciones profundas solo por la nariz, empezando con 3 repeticiones por fosa nasal derecha e izquierda, luego alternando (inspirar por derecha, exhalar por izquierda y viceversa).
  • Oler aromas variados, inspirar mientras se huele, o sostener un objeto ligero con los labios mientras se respira por la nariz refuerza el hábito.

Soplo y fortalecimiento

  • Realiza soplo nasal o bucal con velas (apagarlas soplando suave tras formar /u/ con labios), pelotas de ping-pong o flautas nasales para potenciar la ventilación.
  • Masajea las narinas para activarlas y combina con terapia miofuncional para corregir músculos orofaciales.

Hábitos diarios

  • Cierra la boca durante el reposo (usa tiras para dormir si es necesario), fortalece la mandíbula con alimentos duros y fibrosos, y controla alérgenos en el ambiente.
  • Controla postura (sentarse recto) y evita chupetes prolongados para prevenir recaídas.

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