Percepción del dolor: estudio revela por qué las mujeres sufren por más tiempo
Sugieren que los hombres pueden tener un mecanismo biológico superior para eliminar el dolor, relacionado con niveles más altos de testosterona
Mujer sufre dolor lumbar intenso. Crédito: killa1 | Shutterstock
Recientes investigaciones han demostrado que, a pesar de sufrir lesiones similares, hombres y mujeres presentan diferencias significativas en la duración y percepción del dolor tras un accidente. Las mujeres son más propensas a experimentar dolor crónico, una realidad que ha sido históricamente atribuida a una supuesta menor tolerancia al dolor.
“Lo que demostramos es que se trata de un mecanismo biológico real de las células inmunitarias. No está en la mente”, afirmó Geoffroy Laumet, uno de los autores del estudio y profesor asociado de fisiología en la Universidad Estatal de Michigan, recogió NBC News.
El estudio publicado en Science Immunology sugiere que los hombres pueden tener un mecanismo biológico superior para eliminar el dolor, relacionado con niveles más altos de testosterona y la producción de interleucina-10, una molécula que desactiva las señales de dolor.
Los hallazgos refuerzan investigaciones anteriores que apuntan a una utilización más eficaz del sistema inmunológico en hombres, lo que podría explicar las diferencias en la recuperación del dolor postraumático.
Metodología del estudio
Para desarrollar el estudio, los investigadores pidieron a 245 personas que habían sufrido lesiones traumáticas, principalmente accidentes de tráfico, que calificaran su nivel de dolor.
Aunque los hombres y mujeres experimentaron aproximadamente la misma intensidad de dolor el día de la lesión, los hombres experimentaron una disminución del dolor más rápida en un período de casi tres meses.
Tras llevar a cabo análisis de sangre a los participantes, se obtuvo que los hombres presentaban niveles más altos de una molécula llamada interleucina-10, que desactiva las señales de dolor que llegan al cerebro. Laumet afirmó que la testosterona aumentaba la producción de interleucina-10 en los glóbulos blancos.
Incluso, lo mismo ocurrió en experimentos de laboratorio con ratones. Los roedores machos también se recuperaron más rápido de una pequeña incisión quirúrgica y de estar inmovilizados en un tubo durante dos horas, una situación diseñada para imitar el estrés físico y emocional de un accidente de tráfico.
Tratamiento del dolor crónico
El estudio indica que estas diferencias biológicas podrían informar el desarrollo de nuevos tratamientos para el dolor crónico en mujeres, incluyendo posibilidades como parches de testosterona, que podrían ofrecer alternativas con menos efectos secundarios.
Actualmente, muchas opciones de tratamiento para el dolor crónico presentan preocupaciones respecto a sus efectos secundarios y efectividad, subrayando la necesidad de alternativas más seguras y eficaces.
Terapias alternativas al uso de parches de testosterona
Existen varias terapias alternativas a los parches de testosterona para tratar el hipogonadismo o bajos niveles de esta hormona, que estimulan la producción endógena o usan otras vías de administración. Estas opciones deben evaluarse con un médico, ya que su eficacia y seguridad varían según el paciente.
Terapias médicas estimulantes
- Gonadotrofina coriônica humana (hCG): Inyecciones que imitan la hormona luteinizante para aumentar la testosterona natural en testículos, útil para preservar fertilidad.
- Citrato de clomifeno (SERM): Pastillas off-label que bloquean estrógenos en el cerebro, estimulando la producción propia de testosterona.
- Inhibidores de aromatase (como anastrozol): Reducen la conversión de testosterona a estradiol, elevando niveles séricos indirectamente.
Formas tópicas y otras formas de testosterona
- Geles o cremas: Se aplican en la piel para absorción diaria, cómodos pero con riesgo de transferencia a otros.
- Inyecciones: Dosis semanales o mensuales, más económicas, pero con fluctuaciones hormonales.
- Pellets subdérmicos: Implantes quirúrgicos que liberan hormona por meses.
Cambios en estilo de vida. Mejorar sueño, reducir estrés, ejercicio de fuerza y reparar varicocele pueden elevar testosterona sin fármacos.
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