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Eiza González habla sobre su batalla contra los trastornos alimenticios

La actriz mexicana reveló cómo la presión mediática y las críticas a su físico durante su adolescencia la llevaron a una difícil batalla personal

Eiza González

Eiza González asegura haber dejado atrás los hábitos nocivos. Crédito: Evan Agostini | AP

Eiza González, una de las figuras latinas más prominentes en Hollywood, decidió abrir su corazón como nunca antes. En un acto de honestidad que conmovió a sus seguidores, la actriz se sinceró sobre la batalla que libró contra los trastornos de la conducta alimentaria (TCA).

A través de sus plataformas sociales y en un mensaje cargado de vulnerabilidad, Eiza recordó cómo la obsesión por encajar en los estándares de belleza la consumió durante años.

“Me obsesioné: me pesaba constantemente, medía mi peso en kilos, me preguntaba si perder más peso me haría gustar a la gente o si yo me gustaría a mí misma”, confesó la intérprete de Baby Driver en su cuenta de Instagram.

La actriz explicó que, en su adolescencia, creyó erróneamente que alcanzar una figura extremadamente delgada le otorgaría la validación de quienes la señalaban. Sin embargo, descubrió que la aprobación externa es un espejismo.

“Esa aprobación nunca llegó. En cambio, las opiniones se multiplicaron. Cedí ante la presión y me sentí más vacía que nunca”, admitió.

Hoy, con una carrera consolidada y una madurez que le permite priorizar su bienestar, González asegura haber dejado atrás los hábitos nocivos. Su enfoque ha cambiado radicalmente, pasando de la autocrítica al respeto por su propio cuerpo.

“Hoy, como mujer adulta, me elijo a mí misma. Me he comprometido profundamente a darle amor a mi cuerpo, alimentándolo con bondad, cuidado y respeto”, concluyó.

Con este testimonio, Eiza no solo busca sanar sus propias heridas, sino también enviar un mensaje de conciencia sobre la importancia de la salud mental y el peligro de los juicios ajenos sobre el físico.

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