Cierran siete clínicas de salud en L.A. debido a recortes
Proporcionaban servicios de vacunación y pruebas y tratamientos para la tuberculosis y enfermedades de transmisión sexual
La clínica de salud Temple una de las afectadas con los cierres en el condado de Los Ángeles. Crédito: Departamento de Salud Pública de Los Ángeles | Cortesía
Debido a un recorte de más de $50 millones de dólares en fondos federales, estatales y locales, el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles se vio obligado a cerrar siete de sus clínicas de salud el pasado 27 de febrero.
Se trata de clínicas de salud pública, ubicadas en diferentes puntos del condado, que ofrecían diversos servicios, como vacunación, pruebas y tratamiento de infecciones de transmisión sexual (ITS), y de tuberculosis (TB).
Los servicios se seguirán prestando en las seis clínicas de salud pública restantes y en las clínicas comunitarias cercanas, informó el Departamento de Salud Pública a través de un comunicado.
“Debido a que el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles ha visto recortes de más de $50 millones en fondos federales, estatales y locales para la salud, tuvimos que tomar la difícil decisión de finalizar nuestros servicios clínicos en siete centros, pero continuaremos con ellos en otros seis”, dijo el doctor Anish Mahajan, subdirector del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles durante una entrevista con La Opinión.
Hizo ver que trabajan estrechamente con los pacientes de las clínicas cerradas, a quienes les entregaron cartas para informarles que pueden seguir atendiéndose en los seis centros de salud que están funcionando.

También dijo que cuentan con clínicas comunitarias asociadas, administradas por otras organizaciones cercanas, en los mismos lugares donde cerraron, a las que también pueden acudir para recibir atención.
“Ofrecemos a nuestros pacientes con tuberculosis opciones de telesalud, ya sea por teléfono o videollamada. Y para algunos pacientes con tuberculosis que tienen dificultades para desplazarse a nuestras clínicas actuales, les proporcionamos transporte”.
Indicó que es triste el cierre de estas clínicas, pero están haciendo lo mejor que pueden para asegurarse que los pacientes que dependían de estos centros de salud tengan un lugar a dónde ir.
“Seleccionamos estas siete clínicas de un total de 13 para cerrar, ya que tenían relativamente menos pacientes en comparación con nuestras otras seis instalaciones”.
En general, dijo que atienden a unos 40,000 pacientes al año en todas sus instalaciones.
“Si bien es cierto que es una reducción, tenemos suficiente capacidad en nuestras seis instalaciones actuales, para que los pacientes puedan seguir acudiendo, programar una cita y ser atendidos”.
El doctor precisó que aproximadamente la mitad de los pacientes en las clínicas de salud del condado son de ascendencia latina.
“Atendemos a pacientes independientemente de su capacidad de pago con o sin seguro médico. Pero diríamos que la mayoría son pacientes con MediCal”.

¿Estas reducciones de fondos y cierres de clínicas anticipan una crisis de salud mayor para el condado de Los Ángeles?
“En salud pública, ya hemos recibido reducciones de casi $55 millones en fondos, por lo que tuvimos que cerrar siete de nuestras clínicas. Pero también la ley H.R.1 que el Congreso y el Presidente firmaron en julio realiza cambios importantes en el seguro médico, en Medicaid en todo el país y en Medi Cal en California”.
Observó que estos cambios dificultarán mucho más que los pacientes se inscriban y mantengan su seguro médico.
“Lo que sucederá cuando se implemente, en los próximos 12 a 24 meses, es que veremos casi $2,500 millones menos de dinero en el condado de Los Ángeles solo para medicina, para las clínicas, hospitales y salud pública que brindan atención a los pacientes médicos, lo cual será devastador”.
Enfatizó que esto significa que las clínicas a las que derivan a los pacientes de donde están cerrando, pueden tener problemas para mantener sus propias puertas abiertas.
“Esto significa además que los hospitales tendrán dificultades para prestar sus servicios, lo cual es una gran preocupación y una crisis”.
A los pacientes de las clínicas cerradas, les dijo que lamentan la difícil decisión debido a los recortes de fondos, pero en colaboración con las clínicas comunitarias y con ellos mismos en Salud Pública, harán todo lo posible para limitar la interrupción de la atención, asegurándose que tengan un lugar donde acudir para recibir sus servicios.
Además observó que quieran asegurarse que los pacientes puedan acceder a las consultas telefónicas y videoconsultas para que sus necesidades sigan siendo atendidas.

En un comunicado, el Departamento de Salud Pública informó que la reducción de fondos, junto con el aumento de los costos operativos, los ha orillado a consolidar o reducir sus servicios.
“La continua incertidumbre sobre la financiación federal, que representa casi el 50% del presupuesto de Salud Pública, podría provocar interrupciones adicionales en los servicios”, advirtieron.
Las clínicas que se cerraron se encuentran en Antelope Valley, San Pedro, Inglewood, dos en la ciudad de Los Ángeles, y otra más en Torrance.
“Salud Pública enfrenta serios desafíos de financiamiento que reducen nuestra capacidad para continuar con todos los programas existentes y obligan al cierre de varias clínicas de Salud Pública”, declaró la doctora Bárbara Ferrer, directora del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles.
“Afortunadamente, las inversiones de la última década han aumentado la disponibilidad de proveedores de atención médica comunitaria que ofrecen servicios integrales”.
Si bien, dijo que las clínicas de salud pública ofrecen servicios importantes y los cierres son profundamente preocupantes, ponen de relieve las verdaderas consecuencias de la desinversión en salud pública.
“Estamos trabajando estrechamente con organizaciones comunitarias y colaboradores clínicos para garantizar una transición fluida”.
Mario Chávez, vocero de la Restore Healthcare for Angelenos Coalition, dijo que esta coalición se estableció a partir de que comenzaron a entender el daño de la ley H.R.1 One Big Beautiful Bill Act.
“En California recibíamos muchas becas federales para estas clínicas del condado que cerraron; y estos cierres son solo el principio de lo que viene. Estimamos que vamos a perder $2,500 millones solo en el condado de Los Ángeles”.
Consideró que estos recortes impactarán a un millón y medio de latinos en el condado de Los Ángeles.
“De los 14 millones de personas inscritas en Medical en el estado, 3.3 millones están en el condado, y el 52% son latinos, arriba de millón y medio de latinos”.
Así que dijo que el mayor impacto del cierre de clínicas, lo van a sentir todos, pero en especial, la comunidad latina y afroamericana.
“Antes eran 13 clínicas las que administraba el condado. Con este recorte, el condado va a cerrar siete, las cuales estaban ligadas al financiamiento federal”.
Precisó que antes recibían $90 millones en becas federales.

Un impuesto de medio centavo
A fin de contrarrestar el impacto de estos recortes, la Coalición consiguió que la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles le aprobara poner en la boleta electoral del 2 de junio, un impuesto de medio centavo que aportaría $1,000 millones al año.
“Esos recursos aminorarían el impacto de los recortes, porque hay que recordar que a partir del próximo año, los beneficiarios de MediCal tendrán que registrarse dos veces al año, no una como ahora lo hacen”.
Pero además les van a exigir que trabajen mínimo 30 horas a la semana o 30 horas de trabajo voluntario.
“Se están creando muchas reglas y mucha burocracia para sacar a la gente del programa”.
Además recordó que los inmigrantes indocumentados mayores de 19 años, que ya están dentro de MediCal, tendrán que pagar $30 al mes a partir de julio de 2027.
“Estamos hablando de que si en una familia, hay 4 adultos, serán $120 al mes”, dijo.
El doctor Mahajan agradeció al grupo comunitario que colaboró con la Junta de Supervisores para ofrecer una opción a los votantes al incluir una iniciativa de referéndum sobre el impuesto a las ventas en la boleta electoral de junio.
“Esta iniciativa que implica un impuesto a las ventas de medio centavo, significa, por ejemplo, que por cada 100 dólares gastados, el mercado generará unos $5 y esos se destinarán a clínicas, hospitales y salud pública para compensar la brecha generada por la decisión del Congreso y el presidente de recortar los fondos de Medicaid”.
Destacó que si los votantes deciden aprobar este referéndum en junio, generará alrededor de $1,000 millones al año durante cinco años para tratar de llenar el vacío de $2,500 millones que la H.R.1 va a causar.
“No ayudará a resolverlo todo, pero apoyará para que algunas de estas clínicas y hospitales y nosotros en salud pública podamos continuar brindando servicios”.
Clínicas cerradas
- Antelope Valley: 335‐B East Avenue K6, Lancaster, CA 93535
- Center for Community Health (Leavy): 522 S. San Pedro Street, Los Angeles CA 90013
- Curtis R. Tucker: 123 W. Manchester Boulevard. Inglewood, CA 90301
- Hollywood Wilshire: 5205 Melrose Avenue. Los Angeles, CA 90038
- Pomona: 750 S. Park Avenue, Pomona, CA 91766
- Dr. Ruth Temple: 3834 S. Western Avenue. Los Angeles, CA 90062
- Torrance: 711 Del Amo Boulevard, Torrance, CA 90502