Como reutilizar el plástico de una tarjeta de crédito vencida: el truco casero que no te esperabas
Reutilizar tarjetas de crédito vencidas es posible gracias a su plástico resistente: no se dobla, tampoco se humedece y puede limpiarse sin problemas
Al tener todas un formato similar, las tarjetas de crédito permiten crear un sistema visual uniforme. Crédito: Pathara Sanjou | Shutterstock
Si tienes tarjetas de crédito vencidas, ni se te ocurra botarlas, ya que puedes darles una segunda vida fuera del ámbito financiero. La clave está en el plástico, que gracias a su tamaño uniforme y resistente, puedes convertirlas en etiquetas duras para organizar.
Se trata de un truco casero que no requiere experiencia previa y que te sirve perfectamente para ordenar objetos cotidianos, como cajas, envases o recipientes herméticos para especias y alimentos.
El plástico de una tarjeta de crédito no se dobla con facilidad, resiste la humedad y puede limpiarse sin problemas. Además, al tener todas un formato similar, permiten crear un sistema visual uniforme. Manos a la obra.
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Cómo convertir tarjetas de crédito vencidas en etiquetas para organizar
El truco requiere de elementos básicos que suelen estar en casa. Estos son:
- Tarjetas de plástico vencidas o en desuso
- Tijera resistente o cúter
- Regla
- Lápiz o marcador fino
- Lija fina
- Pintura acrílica o en aerosol
- Papel adhesivo o vinilo (opcional)
- Marcador indeleble
- Perforadora
- Hilo, cuerda fina, cinta o argollas metálicas
- Paño seco
Elegir una paleta de colores (como tonos neutros o tierra) ayuda a mantener una apariencia ordenada en todos los espacios.
Paso a paso para crear etiquetas resistentes y lindas
El proceso es sencillo y permite adaptarse a distintos estilos:
- Seleccionar las tarjetas: reúne todas las tarjetas que ya no tengan uso. Es importante que estén completas y sin grietas.
- Definir la forma: puedes mantener el formato original o recortar los bordes para darles un acabado más suave o personalizado.
- Lijar la superficie: un lijado ligero elimina el brillo y facilita que la pintura o el adhesivo se adhieran mejor.
- Cubrir el diseño original: aplica pintura o vinilo para ocultar números, logos o colores anteriores. Esto ayuda a lograr una apariencia más limpia.
- Escribir el contenido: con un marcador indeleble, identifica cada etiqueta: “especias”, “cables”, “herramientas” o cualquier categoría que necesites.
- Perforar un extremo: haz un pequeño orificio para poder sujetar la etiqueta con hilo, cinta o una argolla.
- Colocar en el lugar adecuado: úsalas en frascos, cajas, cajones o canastos. Es en este paso donde se nota el cambio: todo queda más claro y fácil de ubicar.
Este truco permite convertir un objeto sin uso en una herramienta práctica para el hogar. Y más allá del resultado visual, también aporta una forma de reutilizar materiales y reducir residuos.
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