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Elon Musk reconoce su error con BYD y admite su avance

El CEO de Tesla admite que no vio venir el crecimiento de BYD, hoy líder en eléctricos y símbolo del avance chino en tecnología

El secreto de Tesla para fabricar vehículos más rápido

Sede de Tesla. Crédito: Tesla. Crédito: Cortesía

No todos los días uno de los empresarios más influyentes del mundo reconoce que se equivocó. Pero eso fue exactamente lo que ocurrió con Elon Musk, quien pasó de reírse de un competidor a asumir que lo subestimó por completo. Y ese competidor no es otro que BYD.

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El cambio de discurso no es menor. Hace poco más de una década, Musk no ocultaba sus dudas sobre la capacidad de la marca china para competir a gran escala. Hoy, el escenario es completamente distinto.

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BYD no solo se consolidó, sino que logró algo que parecía difícil, superar a Tesla en ventas globales de vehículos eléctricos.

De la ironía a la realidad

En 2011, Musk se mostró escéptico cuando le preguntaron por BYD. Incluso llegó a cuestionar su nivel tecnológico y su diseño. Aquella postura hoy contrasta con sus declaraciones más recientes, donde reconoce el peso que ha ganado China en la industria.

En un tono más relajado, incluso bromeó sobre la velocidad con la que el país asiático evoluciona tecnológicamente, asegurando que “escucha todo lo que él dice” y aplica esas ideas. Más allá del comentario, el mensaje es claro, el crecimiento ha sido tan rápido que sorprendió incluso a quienes lideraban el sector.

Elon Musk, visionario empresario
Elon Musk.
Crédito: Mark Schiefelbein | AP

BYD y el salto que cambió todo

El caso de BYD explica buena parte de este giro. La compañía apostó fuerte por el desarrollo de baterías, una pieza clave en el rompecabezas de la electrificación. A eso sumó una estrategia agresiva en precios y una expansión internacional que no dejó de crecer.

El resultado está a la vista. Hoy lidera el mercado global de autos eléctricos y se convirtió en una referencia obligada cuando se habla de movilidad eléctrica. Su capacidad para producir a gran escala y mantener costos competitivos ha sido determinante.

China pisa el acelerador

Lo de BYD no es un caso aislado. China en su conjunto se posicionó como el epicentro de la industria eléctrica. Solo en 2024, la producción de este tipo de vehículos alcanzó cerca de 13,000,000 unidades, con un crecimiento que dejó atrás a otros mercados.

Empresas como CATL dominan el suministro de baterías, lo que les da una ventaja estratégica difícil de igualar. Este control de la cadena de valor es, en gran medida, lo que explica la velocidad del avance.

Musk lo ha reconocido abiertamente. El ritmo al que crece China superó incluso sus propias previsiones, lo que obliga a replantear estrategias en Occidente.

Más allá del auto, el factor energético

El análisis del CEO de Tesla no se queda solo en los vehículos. También pone el foco en la inteligencia artificial, donde considera que el factor clave será la energía disponible.

Elon Musk, el hombre más rico del planeta
Elon Musk.
Crédito: Evan Vucci | AP

En ese terreno, China vuelve a aparecer con ventaja gracias a sus inversiones en infraestructura eléctrica. La idea cambia el enfoque habitual del debate, que suele centrarse en chips o talento.

Las palabras de Elon Musk también pueden leerse desde otro ángulo. Tesla tiene una presencia importante en China, tanto en producción como en ventas, lo que añade un matiz estratégico a sus declaraciones.

Aun así, el fondo es evidente. Lo que antes parecía una apuesta lejana hoy es una realidad que redefine el mercado. China no solo compite, también marca el ritmo.

Por ello, sin duda, reconocer errores no es una debilidad. Es, más bien, una forma de entender hacia dónde se mueve la industria.

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