Californianos se mudan a otros estados para ser propietarios de casa

Nuevo informe revela que tienen mayores probabilidades de ser dueños de vivienda en los años posteriores

El nuevo hogar de Yesica Campos en Dallas, Texas.

El nuevo hogar de Yesica Campos en Dallas, Texas. Crédito: Yesica Campos | Cortesía

Delmi Rocsana Ramírez llegó de Guatemala a Estados Unidos hace nueve años con una maleta cargada de sueños; y aunque quería alcanzarlos en California, el alto costo de vida la obligó, a ella y a su esposo, a mudarse al estado de Utah hace un año, donde ya compraron casa.

“Durante casi una década, California fue mi escuela y el lugar donde eché mis primeras raíces. Allí me transformé; el estado me abrió las puertas de sus colegios comunitarios, permitiéndome estudiar, obtener los conocimientos básicos del inglés y certificarme en el cuidado de personas mayores (IHSS)”. 

Esta inmigrante guatemalteca trabajó duro en el sector servicios como Breakfast Attendant.

“Aprendí el valor del esfuerzo diario desde muy temprano”.

Sin embargo, a pesar del cariño por California, Delmi y su esposo de origen mexicano se mudaron al estado de UTAH, en enero de 2025.

“Como familia, nos enfrentamos a una realidad asfixiante: el costo de la vida se volvió una barrera para nuestras aspiraciones. Veíamos cómo el alto costo de las rentas, la gasolina y los impuestos nos tenían en un ciclo sin fin”. 

Dice que en California se dieron cuenta que estaban trabajando para hacer realidad el sueño de otras personas pagando renta, pero no estaban construyendo el suyo.

“La transición fue un plan ejecutado con sacrificio: él se mudó primero en enero para estabilizarse laboralmente y yo lo alcancé a mediados de febrero”. 

Delmi Rocsana Ramírez adaptándose a vivir en Utah. (Cortesía Delmi Rocsana Ramírez)

Reconoce que “el cambio fue un golpe emocional y físico; pasé de la familiaridad de las palmeras y la brisa de la playa a la nieve de las montañas, dejando atrás recuerdos de nueve años y amistades que eran mi familia”. 

Platica que empezar de cero ha sido un proceso de adaptación drástico, desde aprender a moverse en un clima distinto hasta cambiar su enfoque laboral para convertirse en especialista en Inventario en su nuevo empleo.

Para Delmi, cada reto ha valido la pena. 

“Hoy, esa meta que veíamos tan lejana es una realidad tangible: gracias a ese salto de fe, ya somos dueños de nuestra propia casa. Lo que en California nos habría tomado décadas, aquí lo hemos materializado con esfuerzo y unión”. 

Comparte que en su nuevo hogar, junto a sus gatos rescatados, Punky y Nevada, conservan su esencia latina y el orgullo de haber dejado de pagar sueños ajenos para cimentar el propio.

Miro hacia atrás con respeto y doy las gracias a California por todo lo que me enseñó. Me fui preparada y con la frente en alto, lista para conquistar las montañas de Utah y demostrar que, cuando hay amor, apoyo de pareja y ganas de trabajar, los latinos siempre encontramos la forma de florecer, sin importar qué tan drástico sea el cambio de paisaje”.

Delmi Rocsana Ramírez cuando vivía en Los Ángeles. (Cortesía Delmi Rocsana Ramírez)

Expulsados por los precios

Un nuevo estudio “Expulsados ??por los precios: La reubicación en medio de la crisis de asequibilidad de California” ( en inglés Priced Out: New Research Reveals Who Is Leaving California, Where They Go, and Whether it Pays Off) del California Policy Lab de la Universidad de California en Berkeley revela que los californianos que abandonan el estado tienden a trasladarse a comunidades sustancialmente más asequibles, y tienen mayores probabilidades de convertirse en propietarios de vivienda en los años siguientes.

En total, en 2025 California experimentó una pérdida neta de unas 150,000 personas, lo que representa menos del 1% de sus 39 millones de residentes.

El reporte indica que si esto se convierte en la nueva normalidad, las repercusiones podrían ser graves. 

“Una menor población podría traducirse en una base impositiva más reducida para la construcción de carreteras, la extinción de incendios y la garantía de la seguridad pública”, indica el estudio. 

Asimismo, podría tener repercusiones en el ámbito político, ya que California perdería peso político en el Congreso, dado que varios de sus escaños legislativos serán reasignados a aquellos estados cuya población se encuentra en crecimiento.

‘Por fin propietarios de casa’

“Después de vivir 25 años en el barrio de Sun Valley de Los Ángeles, hace dos años decidimos venirnos a vivir a Dallas, Texas”, dice Yesica Campos.

Su familia comprendía a su esposo, su madre y sus dos hijos ya adultos de 28 y 26 años.

“Nunca pudimos comprar una casa en Los Ángeles ni uniendo los ingresos de todos. Decidimos venirnos a Dallas porque allá nunca íbamos a tener una casa propia,  y las rentas subieron mucho”.

Dice que antes de trasladarse todos a Dallas, su hijo se adelantó y compró la casa que ahora habitan.

“Es una casa de cuatro recámaras que nos costó $350,000 y tiene mucho terreno”, comenta.

Es cierto, dice, que los salarios son más bajos en Texas; pero en California son un poquito más altos, y no alcanza para nada.

“Es extremadamente carísimo; en Los Ángeles, tratamos hasta de comprar una ‘traila’ para vivir, pero no pudimos”, externa.

Yesica encontró empleo en un restaurante y la mitad de sus compañeros se han mudado de California a Texas por razones económicas.

“Eso sí acá en Texas no hay mucho que hacer. La vida es más tranquila. Extrañamos muchísimo sobre todo la comida; y la comunidad es diferente”.

Pero deja en claro que no se arrepiente del cambio, y poco a poco se están adaptando.

“Aquí tenemos dinero, pero la vida es aburrida, sin mucho qué hacer; en Los Ángeles, hay mucho qué hacer pero no te alcanza para divertirte”.

Jesica vive en la ciudad de Forney, que es parte del área metropolitana de Dallas-Fort Worth.

“Es un área muy bonita”, dice.

Un sueño muy caro

El informe “Priced Out: Relocation Amidst California’s Affordability Crisis” fue coescrito por Evan White y el investigador del Policy Lab, Brett Fischer; y publicado el martes 31 de marzo.

“El precio del ‘Sueño Californiano’ ha aumentado, y muchas familias están abandonando el estado en busca de lugares más asequibles”, afirmó el coautor Evan White, director ejecutivo del California Policy Lab de la UC Berkeley. 

“El impacto de estos traslados es contundente: los vecindarios a los que se mudan son la mitad de costosos y, en consecuencia, tienen muchas más probabilidades de convertirse en propietarios de una vivienda en tan solo unos pocos años”.

El informe se basa en datos anónimos a nivel individual, obtenidos de una agencia nacional de crédito, para observar hacia dónde se trasladaron los californianos entre 2016 y 2025. 

Asimismo, los datos permitieron a los investigadores de Berkeley evaluar indicadores del bienestar financiero de las personas que se mudaron, tanto antes como después de sus traslados.

“Nuestro informe revela que las personas que abandonan California provienen, cada vez con mayor frecuencia, de vecindarios de altos ingresos”, explica el coautor, el doctor Brett Fischer, investigador del California Policy Lab. 

“En promedio, estas personas se encuentran en una situación financiera más vulnerable que la de sus vecinos, y es posible que se muden con el fin de alcanzar esa calidad de vida que ven disfrutar a quienes los rodean, pero que ellos mismos no pueden permitirse”.

Datos sobresalientes

  • En promedio, quienes se mudan fuera del estado se reubican en vecindarios donde los costos de vivienda —incluyendo alquiler o hipoteca, servicios públicos, impuestos sobre la propiedad y seguros— son unos $672 mensuales más bajos. 
  • Los alquileres en sus nuevos vecindarios son unos $638  (o aproximadamente un 30%) más bajos, mientras que el precio medio de la vivienda es casi $398,000 (o un 48%) más bajo que en las comunidades que dejan atrás.
  • Siete años después de abandonar California, los antiguos residentes tienen aproximadamente un 48% más de probabilidades (una diferencia de 11 puntos porcentuales) de poseer una vivienda que los californianos de características similares que permanecieron en el estado.
  • La proporción de personas que se marchan desde vecindarios de mayores ingresos ha aumentado en unos 6,4 puntos porcentuales (del 34% al 40%) desde la pandemia. 
  • Los californianos se marchan hacia estados cercanos. Nevada destaca como el principal receptor neto de californianos en términos per cápita, seguido por Idaho, Oregón y Arizona.
  • Fue la disminución en las llegadas —y no solo el aumento en las salidas— lo que impulsó el declive demográfico. Entre 2020 y 2025, 42 estados enviaron menos personas a California de las que enviaban antes de la pandemia.

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