EE.UU. pone en marcha reembolso de $166,000 millones de dólares en aranceles anulados por el Supremo
Este monto corresponde a aranceles que fueron cobrados bajo esta administración de Trump y que la Corte Suprema de Justicia declaró ilegales el pasado febrero
Pese al revés judicial, la administración respondió implementando un nuevo arancel global temporal del 10% bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Crédito: Evan Vucci/ Archivo | AP
El Gobierno de Estados Unidos inició este lunes el proceso para devolver hasta $166,000 millones en aranceles cobrados ilegalmente, tras un fallo de la Corte Suprema que invalidó una parte clave de la política comercial impulsada por el presidente Donald Trump.
La medida marca el arranque de lo que podría convertirse en el mayor reembolso de aranceles en la historia del país. El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) puso en marcha el sistema digital denominado CAPE, diseñado específicamente para canalizar las devoluciones.
Según estimaciones oficiales, en esta primera fase se espera reintegrar unos $127,000 millones a miles de empresas que se vieron obligadas a pagar gravámenes impuestos bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA), de 1977, una normativa que el máximo tribunal dictaminó que fue utilizada de manera indebida por el Ejecutivo.
El sistema digital, conocido como CAPE, permitirá a miles de importadores presentar solicitudes de devolución por los pagos realizados en el último año. Según las autoridades, esta etapa cubrirá aproximadamente al 63% de las compañías elegibles, enfocándose en aranceles que aún se encuentran en revisión y no han sido liquidados de forma definitiva.
Empresas se apresuran a solicitar devoluciones millonarias
Desde las primeras horas del lunes, compañías afectadas comenzaron a presentar reclamaciones en masa. Más de 3,000 empresas, entre ellas gigantes como Costco y FedEx, han impulsado demandas o procesos administrativos para recuperar los fondos.
Ejecutivos del sector señalaron que, aunque el sistema ha funcionado sin colapsar, ha presentado fallas intermitentes ante la alta demanda. Aun así, muchas empresas optaron por presentar sus solicitudes de inmediato ante la incertidumbre sobre los tiempos de procesamiento.
De acuerdo con datos oficiales, más de 330,000 importadores pagaron estos aranceles por unos 53 millones de envíos. Sin embargo, hasta inicios de abril, solo cerca de 56,500 habían completado los requisitos necesarios para recibir reembolsos electrónicos.
El gobierno estima que, una vez aprobadas las solicitudes, los pagos podrían emitirse en un plazo de entre 60 y 90 días, aunque advirtió que errores en la documentación o revisiones adicionales podrían retrasar el proceso.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había advertido previamente que el proceso de reembolso podría prolongarse durante meses o incluso años, debido a su complejidad y al volumen de casos.
Fallo judicial golpea estrategia comercial de Trump
El origen de estos reembolsos se encuentra en la decisión del máximo tribunal, que en una votación de 6 a 3 determinó que Trump no tenía autoridad para aplicar aranceles en tiempos de paz bajo la IEEPA. El fallo anuló los llamados gravámenes “recíprocos” y otras medidas impuestas a socios comerciales como México y Canadá.
Pese al revés judicial, la administración respondió implementando un nuevo arancel global temporal del 10% bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, con vigencia de 150 días, lo que mantiene la incertidumbre en el entorno comercial.
El impacto de estos aranceles se extendió a lo largo de la economía. Muchas empresas tuvieron que absorber los costos, trasladarlos a los consumidores o reconfigurar sus cadenas de suministro. Sin embargo, expertos señalan que los consumidores difícilmente recibirán compensaciones directas, a pesar de haber asumido gran parte del aumento en precios.
Mientras el sistema CAPE continúa ampliándose para incluir pagos más antiguos, el proceso podría enfrentar nuevos desafíos legales y administrativos. En el corto plazo, el reembolso masivo representa tanto un alivio financiero para miles de empresas como un nuevo capítulo en la disputa por la política comercial de Estados Unidos.
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