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Por qué está aumentando el riesgos de garrapatas—y cómo protegerte

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Una alergia a la carne y a los productos lácteos por picaduras de garrapatas está en aumento, mientras que enfermedades como la de Lyme son cada vez más comunes. Por eso, protegerte es más importante que nunca.

By Kevin Loria

Imagina que te despiertas en medio de la noche, horas después de haber comido una hamburguesa o un helado, o de haber tomado un medicamento recetado. De repente estás vomitando, con náuseas o cubierto de ronchas. Incluso podrías tener dificultad para respirar o sentir que se te cierra la garganta.

Todos estos pueden ser señales de una afección transmitida por garrapatas conocida como síndrome de alfa-gal. A menudo se describe como una “alergia a la carne roja”, pero en realidad es una alergia a un tipo de azúcar que se encuentra en la mayoría de los mamíferos. Puede desencadenarse al consumir carne (como de res o de cerdo), productos lácteos, o incluso medicamentos que contienen ingredientes derivados de mamíferos.

Propagada principalmente por la garrapata Lone Star (garrapata estrella solitaria) —que se está expandiendo por todo Estados Unidos—la alergia al alfa-gal ha aumentado de forma considerable. Desde el 2010 (poco después de que se identificara por primera vez) hasta el 2018, se reportaron alrededor de 34,000 casos. Para el 2023, se estimaba que el número de posibles casos podría alcanzar hasta 450,000.

“A veces siento que no le damos la importancia que merece”, dice el doctor Scott Commins, MD, PhD, jefe asociado de alergia e inmunología en la University of North Carolina School of Medicine, en Chapel Hill, y miembro del equipo de investigación que describió por primera vez la alergia al alfa-gal.

Al mismo tiempo, las tasas de otras enfermedades más conocidas, como la enfermedad de Lyme, han seguido aumentando, señala el doctor Richard Ostfeld, PhD, ecólogo de enfermedades en el Cary Institute of Ecosystem Studies en Millbrook, NY. “Trato de no ser alarmista o pesimista”, dice, “pero es difícil, porque la situación sigue empeorando”.

Aquí te decimos cómo protegerte.

Lo que debes saber sobre la alergia al alfa-gal

A diferencia de la mayoría de las alergias alimentarias, las reacciones al alfa-gal no aparecen de inmediato; por lo general surgen entre 2 y 6 horas después de consumir algo que la desencadena. Esta particularidad, junto con el hecho de que el alfa-gal es una condición relativamente reciente, ayuda a explicar por qué, según un estudio del 2017, muchos casos— y probablemente algunas muertes relacionadas— no se han detectado. En noviembre del 2025, investigadores publicaron un reporte que documenta un caso que casi pasa desapercibido: un piloto de avión de 47 años murió tras una reacción alérgica por la noche, después de haber comido una hamburguesa en una parrillada por la tarde. Su alergia no fue diagnosticada sino hasta después de su muerte.

Casos como este podrían volverse más comunes. Según los expertos, las garrapatas Lone Star que transmiten esta alergia han proliferado en los últimos años debido a temperaturas más cálidas y a la abundancia de venados de cola blanca, de los que se alimentan.

Estas garrapatas han demostrado una notable capacidad para expandirse a nuevas regiones, señala el doctor Thomas Mather, PhD, entomólogo en la University of Rhode Island en Kingston. Por ejemplo, en el 2014, las personas en Long Island, Nueva York, que enviaban fotos de garrapatas al programa TickEncounter de la universidad (para que las identificaran) reportaban ver garrapatas Lone Star y garrapatas de patas negras con la misma frecuencia. Para el 2024, ya se observaban seis garrapatas Lone Star por cada garrapata de patas negras. Además, las garrapatas Lone Star son conocidas por morder con facilidad y por aparecer en grupos. Y hay más, algunos informes indican que otras especies de garrapatas, además de la Lone Star, también podrían estar transmitiendo el alfa-gal, como ya se ha documentado en otras partes del mundo.

La mayoría de las personas que reciben la picadura de una garrapata Lone Star no desarrollan alergia al alfa-gal, aunque algunas pueden dar positivo en un análisis de sangre. Por eso, los médicos generalmente no recomiendan hacerse la prueba a menos que haya una fuerte sospecha de que esta alergia está causando síntomas. Las personas que logran evitar nuevas picaduras podrían dejar de tener la alergia después de unos tres a cinco años, aunque esto puede ocurrir antes, o simplemente no suceder. Un medicamento inyectable mensual llamado Xolair (omalizumab), que por lo general está cubierto por el seguro, puede ayudar a reducir las reacciones, dice Commins. Muchas personas con esta alergia también llevan consigo EpiPens o un aerosol nasal de epinefrina más nuevo, que no usa aguja.

Hoy en día, el alfa-gal es probablemente la décima alergia alimentaria más común en Estados Unidos, según Commins. Las nueve principales alergias deben, por ley, aparecer en las etiquetas de los alimentos. Incluir en las etiquetas los alimentos y especialmente los medicamentos que contienen alfa-gal podría ayudar a muchas personas a evitar reacciones peligrosas.

Ten cuidado con otras enfermedades transmitidas por garrapatas

En Estados Unidos se conocen al menos 15 enfermedades que pueden transmitirse por garrapatas, algunas más comunes que otras. Además, muchas garrapatas pueden transmitir más de una enfermedad. Las garrapatas de patas negras, conocidas por transmitir la enfermedad de Lyme (la más frecuente en el país, aunque Ostfeld señala que el síndrome de alfa-gal podría alcanzarla), también pueden transmitir otras cinco enfermedades. A continuación, algunas de las más comunes que debes conocer.

Enfermedad de Lyme. Se estima que afecta a unas 476,000 personas al año y es transmitida por garrapatas de patas negras. Los síntomas iniciales incluyen sarpullido, fiebre, dolor de cabeza y fatiga. Puede tratarse con antibióticos, pero si no se atiende, puede afectar las articulaciones, el corazón o el sistema nervioso y causar problemas graves. La enfermedad de Lyme puede detectarse mediante pruebas de anticuerpos, pero estas por lo general no detectan una infección temprana.  Si has tenido una picadura reciente de garrapata y esta estuvo adherida durante al menos un día, tu profesional de salud podría recetarte antibióticos como medida preventiva. Una vacuna contra la enfermedad de Lyme, que actualmente se encuentra en fases avanzadas de ensayos clínicos, podría ser de ayuda si llega a aprobarse, indica Ostfeld.

Babesiosis. Una infección por parásitos transmitida por garrapatas de patas negras, babesiosis es una de las infecciones por garrapatas más comunes. Muchas personas pueden tenerla sin saberlo, aunque en algunos casos provoca síntomas parecidos a los de la gripe. Puede ser especialmente peligrosa para personas con el sistema inmunológico debilitado, mayores de 50 años o que no tienen bazo. La babesiosis es endémica en al menos 10 estados. Según un estudio del 2025, en algunos casos las garrapatas de patas negras podrían tener más probabilidades de portar los parásitos que causan babesiosis que las bacterias que causan la enfermedad de Lyme. Puede detectarse con un análisis de sangre y tratarse con antibióticos y medicamentos antiparasitarios. (En las zonas de mayor riesgo, la sangre donada se somete a pruebas de detección).

Anaplasmosis. Es otra enfermedad relativamente común transmitida por garrapatas. Se trata de una infección bacteriana que por lo general causa síntomas parecidos a los de la gripe. Es transmitida por garrapatas de patas negras. Puede provocar enfermedad grave en adultos mayores, en personas con el sistema inmunológico debilitado o si no se trata a tiempo. Puede detectarse con un análisis de sangre y tratarse con antibióticos (generalmente doxiciclina), especialmente cuando se identifica a tiempo.

Ehrlichiosis. Es el nombre general que se le da a un grupo de enfermedades bacterianas transmitidas por las garrapatas Lone Star y las garrapatas de patas negras. Los casos reportados han ido en aumento en las últimas dos décadas. Se puede tratar con antibióticos, y los síntomas pueden incluir fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza y malestar estomacal.

Fiebre maculosa de las Montañas Rocosas. Es una enfermedad grave transmitida por garrapatas del perro y otras garrapatas. Se trata de una infección bacteriana que puede causar síntomas parecidos a los de la gripe y un sarpullido que por lo general aparece más adelante en la enfermedad. El sarpullido puede variar en su apariencia, a veces se ve como manchas rojas y, en otras ocasiones, como pequeños puntos. Puede tratarse con antibióticos. Si no se atiende, una infección grave puede poner en riesgo la vida y causar daños permanentes. Se presentan casos en todo Estados Unidos.

Virus transmitidos por garrapatas. Las garrapatas pueden portar varios virus. Aunque se reportan con poca frecuencia, incluyen los virus Heartland y Bourbon (ambos se cree que son transmitidos por garrapatas Lone Star), así como el virus Powassan, que es poco común pero puede ser grave e incluso mortal (transmitido por garrapatas de patas negras). Por lo general, estos virus causan síntomas parecidos a los de la gripe. Sin embargo, en casos graves de virus Powassan, los síntomas pueden incluir confusión, dificultad para hablar y convulsiones. No existe tratamiento para ninguno de estos virus–– otra razón que hace que prevenir las picaduras de garrapatas sea especialmente importante

Cómo protegerte

Las picaduras de garrapatas pueden ocurrir durante todo el año, así que siempre que la temperatura esté por encima de los 40 °F, vale la pena tomar precauciones. Esto es especialmente importante si trabajas al aire libre, haces jardinería, caminas por senderos o pasas tiempo en áreas con pasto, maleza o bosques. Protegerte requiere varias medidas, señala Mather.

Cuando salgas, usa ropa de colores claros que cubra la mayor parte del cuerpo para ayudar a evitar que las garrapatas lleguen a la piel y hacerlas más fáciles de detectar. La ropa ajustada puede impedir que se metan entre aberturas, dice Mather. Las camisas, pantalones y otras prendas tratadas con un insecticida llamado permethrin pueden matar las garrapatas que se suben a ellas. Puedes comprar ropa que ya viene tratada, enviarla a una empresa que la trate (como Insect Shield), o aplicar permetrina en casa (siguiendo cuidadosamente las instrucciones del producto).

Aplica un repelente de insectos eficaz en la piel expuesta. Las mejores opciones contienen ingredientes registrados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), como DEET, aceite de eucalipto de limón y picaridina. (Consulta nuestras recomendaciones de repelentes). Además, habla con tu veterinario sobre las mejores formas de proteger a tu perro, ya que las mascotas pueden llevar garrapatas a casa, señala Aubrey Ryan, asistente médica que trabaja en medicina de emergencia en Martha’s Vineyard, Massachusetts.

Al llegar a casa, quítate de inmediato la ropa que usaste afuera. Meterla en la secadora a temperatura alta durante 10 minutos puede ayudar a matar las garrapatas, dice Ryan. Báñate de inmediato y revisa si tienes garrapatas en el cuerpo, así como en tus hijos y mascotas. Conviene familiarizarse desde antes qué tan pequeñas pueden ser las ninfas de las garrapatas, recomienda Mather; algunas son tan pequeñas como una semilla de amapola. Ten a la mano un rodillo quitapelusas (útil para retirar garrapatas de la ropa), una lupa y unas pinzas.

Si ves una garrapata en la piel, sujétala con unas pinzas lo más cerca posible de la cabeza y tira de manera firme y constante; no la jales de golpe ni la gires. Trata de retirar todas las partes de la boca (aunque no pasa nada si queda alguna), y luego limpia la zona y tus manos con una toallita con alcohol o con agua y jabón. Para desechar la garrapata, colócala en un recipiente cerrado, envuélvela en cinta adhesiva, tírala por el inodoro o ponla en alcohol.

Si la garrapata parece haber estado adherida a tu cuerpo durante un tiempo y está hinchada, o si notas una erupción en forma de diana en la piel —que suele aparecer alrededor de una semana después de la picadura, pero puede surgir entre tres y 30 días después, o no aparecer—podrías considerar hablar con tu médico sobre el uso de antibióticos.

Nota del editor: Este artículo también fue publicado en la edición de mayo/junio del 2026 de la revista Consumer Reports.

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