Errores comunes que cometen las personas que toman medicamentos para bajar de peso
El acceso a GLP-1 sin supervisión médica puede conllevar riesgos serios. Una evaluación completa es crucial para identificar problemas subyacentes
Administración de agonista GLP-1: pluma Ozempic. Crédito: Pietukhova | Shutterstock
Los fármacos GLP-1, como semaglutida y tirzepatida, han ganado notoriedad más allá de la pérdida de peso. También por su eficacia en el control de la diabetes y beneficios relacionados con la salud cardiovascular y renal.
Sin embargo, su uso debe ser cauteloso. Estos medicamentos no son infalibles y su uso de forma incorrecta puede socavar los resultados, advierten especialistas.
Incluso, expertos como la doctora Meena T. Malhotra declararon a Fox News Digital que ha observado innumerables mejoras en la salud de los pacientes que toman GLP-1, en particular aquellos con diabetes que estaban “muy enfermos”.
“Observamos que esta población enferma estaba mejor que los diabéticos que tomaban otros medicamentos para la diabetes”, agregó. Resaltó que obtuvieron mejoras en la salud cerebral, la memoria, la salud cardiovascular, la circulación y las funciones hepática y renal.
Errores comunes en el uso de GLP-1
Priorizar los medicamentos sobre los cambios en el estilo de vida. Los expertos enfatizan la importancia de realizar cambios en la alimentación y el ejercicio antes de comenzar con GLP-1, ya que estos medicamentos requieren un enfoque integral. Los mismos actúan ralentizando el vaciamiento gástrico, reduciendo el apetito y mejorando la señalización de la insulina. Así, las personas con síntomas gastrointestinales preexistentes pueden ser más propensas a experimentar molestias o intolerancia.
Falta de evaluación médica. El acceso a GLP-1 sin supervisión médica puede conllevar riesgos serios. Una evaluación completa es crucial para identificar problemas subyacentes que podrían afectar el tratamiento. Malhotra advirtió sobre la necesidad de su administración. “Nadie examina al paciente; simplemente rellenan un formulario y les traen la medicina a casa”, dijo.
Ingesta insuficiente de proteínas. Consumir suficientes proteínas es vital para prevenir la pérdida de masa muscular durante el tratamiento con GLP-1. “Si reduces las calorías, pero no mejoras la base nutricional , perderás masa muscular”, advirtió la médico. “Pero si sigues una dieta equilibrada con suficiente proteína y realizas entrenamiento de fuerza con una dosis menor del medicamento, obtendrás mejores resultados y tu salud mejorará”.
Aumento de dosis demasiado rápido. Aumentar la dosis de manera apresurada puede ocasionar efectos secundarios adversos. Es esencial ser paciente y seguir un protocolo progresivo. “Es posible que empieces a notar resultados en la primera semana o mes, pero algunas personas necesitan una dosis mayor con el tiempo. La clave es tener paciencia y aumentarla gradualmente, normalmente mes a mes”, recomendó en Fox.
Mal manejo de efectos secundarios. Implementar cambios en la dieta y hábitos puede ayudar a mitigar los efectos colaterales del tratamiento, asegurando una experiencia más equilibrada y saludable. Según la doctora, para las náuseas y el estreñimiento, las estrategias sencillas pueden ser muy efectivas. Algunos pacientes encuentran que el jengibre les ayuda con las náuseas, aunque no sustituye la atención médica.

Alternativas para quienes no pueden usar GLP-1
Existen varias alternativas a los medicamentos GLP-1, y la mejor depende de si el objetivo es controlar diabetes tipo 2, perder peso o ambas cosas. En general, las opciones incluyen cambios intensivos de estilo de vida, otros medicamentos antidiabéticos y, en algunos casos, cirugía metabólica o bariátrica.
Opciones no farmacológicas. La base sigue siendo alimentación, actividad física y hábitos de sueño, porque estas medidas mejoran el control glucémico y el peso corporal. En personas con DM2, la reducción de peso y el ejercicio regular tienen beneficio clínico claro.
Otros medicamentos. Si no se pueden usar GLP-1, hay otras clases que un médico puede considerar según tu caso:
- Metformina, si está indicada y bien tolerada.
- Inhibidores SGLT2, que además pueden ayudar al peso y aportar beneficio cardiovascular/renal en pacientes seleccionados.
- Inhibidores DPP-4, útiles cuando se busca una opción oral con bajo riesgo de hipoglucemia.
- Sulfonilureas o meglitinidas/repaglinida, aunque con más riesgo de hipoglucemia.
- Pioglitazona, en perfiles concretos.
- Insulina, si el control no es suficiente con otras terapias.
Cuando el peso es el objetivo. Si el problema principal es obesidad y no se toleran GLP-1, una alternativa importante es la cirugía bariátrica/metabólica en personas que cumplen criterios clínicos. También pueden usarse programas estructurados de pérdida de peso, con nutrición, ejercicio y apoyo conductual.
Qué conviene evitar. Los llamados “suplementos GLP-1 naturales” no son equivalentes a los fármacos GLP-1 y su efecto, si existe, es mucho más limitado. Tampoco conviene usar análogos GLP-1 por cuenta propia fuera de indicación médica, por riesgos y problemas de suministro/seguridad.
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