Camp Mystic cancela reapertura de verano, tras presión de padres de niñas fallecidas en el Campamento
Para los padres de las víctimas, el anuncio representa una victoria agridulce. Greg Abbott y el vicegobernador celebraron la suspensión de actividades
"Ningún proceso administrativo ni temporada de verano debería seguir adelante mientras las familias continúan de luto", expresó Camp Mystic en un comunicado. Crédito: Ashley Landis | AP
El campamento cristiano privado para niñas Camp Mystic anunció que retirará su solicitud de licencia para operar durante el verano de 2026, luego de semanas de presión pública y reclamos de familias que perdieron a sus hijas en las devastadoras inundaciones del año pasado en Texas.
En un comunicado, la organización indicó que no es apropiado avanzar con su reapertura mientras continúan las investigaciones oficiales y el duelo de las familias afectadas. “Ningún proceso administrativo ni temporada de verano debería seguir adelante en estas circunstancias”, señaló el campamento, que reconoció la pérdida de 28 vidas en la tragedia.
La decisión fue confirmada por el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas (DSHS), que recibió formalmente la notificación del retiro de la solicitud de operación.
Presión de familias y autoridades
El anuncio se produce tras una audiencia legislativa en Texas en la que padres de las víctimas exigieron responsabilidades y cuestionaron los intentos del campamento por reabrir parcialmente sus instalaciones este mismo año. Las críticas se centraron en presuntas fallas en los protocolos de emergencia y en la falta de preparación ante inundaciones.
El desastre ocurrió la madrugada del 4 de julio de 2025, cuando intensas lluvias provocaron el desbordamiento del río Guadalupe, en la región conocida como Hill Country. La crecida repentina arrasó cabañas y sorprendió a campistas y personal mientras dormían, en uno de los episodios más mortales recientes en el estado.
Entre las víctimas se encontraban 27 campistas y consejeras, además del entonces director del campamento, Richard Eastland, quien murió durante los intentos de rescate.
Autoridades estatales habían advertido previamente que el campamento no podría reabrir sin implementar un nuevo marco de seguridad. Evaluaciones oficiales concluyeron que sus sistemas de alerta y evacuación eran insuficientes, además de señalar la ausencia de mapas claros de riesgo por inundación.
Investigaciones y demandas en curso
La tragedia derivó en múltiples investigaciones y demandas civiles por presunta negligencia. Legisladores y reguladores han cuestionado si el campamento contaba con protocolos adecuados, simulacros de evacuación y capacitación del personal ante fenómenos extremos.
Durante una audiencia reciente, Edward Eastland ofreció una disculpa pública a las familias, reconociendo que los esfuerzos realizados aquella noche no fueron suficientes para evitar la pérdida de vidas.
Por su parte, familiares de las víctimas consideraron la decisión de suspender la reapertura como un primer paso hacia la rendición de cuentas. Algunos han reiterado que continuarán buscando justicia y medidas que eviten tragedias similares en el futuro.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, señaló que la medida permitirá que las investigaciones avancen sin interferencias y reiteró su apoyo a las familias afectadas.
Camp Mystic aseguró que continuará cooperando con las autoridades y cumpliendo con los requisitos legales mientras se desarrollan los procesos en curso. “Hoy no se trata de las operaciones del campamento, sino del respeto a las familias y de honrar la memoria de las vidas perdidas”, concluyó el comunicado.
El caso sigue en desarrollo y se espera que en los próximos meses se publiquen informes oficiales que determinen responsabilidades y posibles cambios regulatorios para campamentos en todo el estado.
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