Cómo corteja China a Europa ante la crisis con Estados Unidos
China busca apoyo en Europa para un futuro orden mundial multipolar. Las relaciones de Europa con Estados Unidos están entrando en crisis
XXV Cumbre China-UE, con el presidente chino, Xi Jinping (c.), el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa (i.) y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea (d.) Crédito: Deutsche Welle
“Europa está perdiendo importancia política y económica a nivel mundial”, exclama un estudiante de Derecho desde el público, durante un programa de debate político televisivo producido por Shanghai Media Group (SMG). “¿Son la élite y el público europeo conscientes de esto?”, pregunta.
Su pregunta refleja la percepción del público chino de la realidad en Europa: estancamiento económico, política exterior dependiente y falta de capacidad de defensa. 81 años tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, las potencias europeas siguen sometidas a Washington. Y, pese a intensos esfuerzos, no han logrado poner fin, con recursos propios, a la guerra de Rusia contra Ucrania, a las puertas de Europa.
En Europa, todo está conectado con Estados Unidos, comentó en el programa, emitido meses atrás, Zhang Weiwei, decano del Instituto de China de la prestigiosa Universidad de Fudan, en Shanghái. “Los europeos aún creen que la presidencia de Donald Trump es un período de transición y no pueden o no quieren reconocer lo que está sucediendo”, aseguró Zhang.
Pérdida de la realidad y multipolaridad
Otro invitado, Vuk Jeremić, expresidente de la Asamblea General de la ONU y hoy profesor en la universidad francesa Sciences Po, dijo observar, entre los intelectuales franceses,”una falta de comprensión de que las cosas en el mundo están cambiando rápidamente”.
Ante la creciente rivalidad con EE. UU., que dominó prácticamente todos los ámbitos tras las dos guerras mundiales, China vislumbra un nuevo orden mundial multipolar para el futuro. Y se ve desempeñando un rol fundamental en la configuración de ese futuro. No sola, sino con Rusia y otras naciones afines. En esa visión, China considera a Europa como un polo independiente.
Su lógica es bastante simple. Con Reino Unido y Francia, Europa tiene dos opciones de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. El mercado único europeo resulta muy atractivo para la economía china, orientada a la exportación. Esto es cada vez más evidente con la guerra comercial de Estados Unidos.
Además, los dirigentes comunistas en Pekín creen que las empresas europeas y chinas pueden complementarse muy bien. Europa aún tiene mucho que ofrecer tecnológicamente. China, por otro lado, cuenta con capacidad de producción para todo a un precio competitivo. El intercambio económico es elevado.
La globalización se ha estancado desde la década de 1990
Desde el fin de la Guerra Fría, la globalización se ha mantenido estancada, afirma Ding Chun, profesor de la Universidad de Fudan y director del Instituto de Estudios Europeos de Shanghái. Estados Unidos, con su dominio en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, impulsó programas económicos en América Latina y Europa, consolidando su poder hegemónico. Esto se conoce como el “Consenso de Washington”.
“Pero los tiempos han cambiado”, declaró Ding en un foro celebrado en Shanghái, a mediados de abril. “La generación más joven europea está cansada del sistema político establecido. Las redes sociales hacen que el resultado de las elecciones sea impredecible”, afirmó.
Ahora, China desafía el Consenso de Washington y utiliza a Naciones Unidas como instrumento. En abril, Annalena Baerbock visitó Pekín. La actual presidenta de la Asamblea General de la ONU declaró que “China, como miembro fundador de Naciones Unidas y miembro permanente del Consejo de Seguridad, desempeña un papel fundamental en la defensa del multilateralismo, la salvaguarda del derecho internacional y la promoción de los tres pilares de la paz, el desarrollo y los derechos humanos”, según un comunicado de prensa del Ministerio de Exteriores chino.
En 2023, cuando era ministra de Exteriores de Alemania, Baerbock se refirió al presidente chino Xi Jinping como un “dictador”. Ahora, la ministra de Exteriores china, Wang Yi, aprovechó su visita para destacar la reforma de las instituciones de la ONU y el establecimiento de la ONU como un Gobierno mundial multipolar. “China se complace en apoyarlos en su labor”, afirmó.
Las crisis son cada vez más frecuentes
El primer paso es concientizar en Europa de que el vínculo con Estados Unidos se ha vuelto frágil. Tras la Segunda Guerra Mundial, la amenaza existencial compartida que suponía el comunismo soviético forjó esta alianza, según Jeremić, quien también fue ministro de Exteriores de Serbia, que negocia su adhesión a la UE con Bruselas desde 2015.
Tras la caída del Muro de Berlín, Europa experimentó una enorme prosperidad por décadas, continuó Jeremić. Sirvió de modelo al mundo entero de cómo superar los conflictos y las divisiones de la historia, cómo crecer juntos. Pero, entretanto, “las crisis han comenzado a acumularse”. A la crisis financiera mundial de 2007/08, le siguió la crisis migratoria en Europa en 2015. “Luego, llegó el Brexit en 2020, y la primera presidencia de Donald Trump, de 2017 a 2021, resumió Jeremić.
Separarse de Estados Unidos sigue siendo difícil
“La UE seguía el ejemplo de Estados Unidos y comenzaba a interiorizar la ideología de la OTAN: ‘Mantengamos a Rusia fuera, a Alemania debilitada y a Estados Unidos dentro'”, algo que no benefició a los intereses europeos, según el politólogo Zhang.
Ahora, la reducción de la dependencia de Estados Unidos será muy difícil. Económicamente, fue un grave error que Europa se quedara atrás en la llamada “Industria 4.0”, sin una sola opción europea entre las 20 principales empresas de alta tecnología de internet, observa Zhang. En Europa, que desconfía bastante de los proveedores de datos chinos, solo se utilizan plataformas estadounidenses; las empresas estadounidenses dominan el sector europeo de los macrodatos.
“Hace años, en China, la idea era aprender de la Industria 4.0 alemana para perfeccionar la industria china”. El término para la producción industrial digital y en red se acuñó en la Feria de Hannover en 2011. “Hoy en día, nadie habla de ello”, afirma Zhang.
La propuesta de China para Bruselas es clara: Europa debe independizarse y convertirse en un socio pragmático del gigante asiático, opina el politólogo chino: “Algunas de sus principales prioridades son simplemente inalcanzables sin la cooperación económica y tecnológica con China”.
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