Madres latinas y afroamericanas recordaron a sus hijos frente a una cárcel
En el Día de las Madres, las mujeres se juntaron para rezar, llorar y pedir justicia frente a la Cárcel Central para Hombres de Los Ángeles
Madres latinas y afroamericanas se unieron en el dolor para recordar a sus hijos que murieron en la Cárcel Central para Hombres del condado de Los Ángeles o que fueron brutalmente agredidos por agentes del alguacil. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia
A medida que aumentan las muertes bajo custodia, un grupo de madres latinas y afroamericanas tuvieron una vigilia de 24 horas frente a la Cárcel Central para Hombres (MCJ), donde sus hijos murieron en circunstancias sospechosas o fueron sometidos a brutales palizas por parte de agentes de Departamento del Alguacil del Condado de Los Ángeles.
En la tercera edición anual del Día de las Madres, exigieron el cierre del sistema carcelario condal más grande del país, actualmente bajo la supervisión del Sheriff Robert Luna.
“Soy la madre del difunto Jelani Lovett, quien fue asesinado aquí, en la Cárcel Central, el 22 de septiembre de 2021”, dijo Terry Lovett, quien viajó desde Oakland a Los Ángeles para recordar a su hijo fallecido.
Con lágrimas en el rostro, la madre del exrecluso alega en una demanda que su hijo, quien tenía 27 años, falleció por una paliza y no por los efectos de las drogas, como afirmaron las autoridades.

La demanda presentada por Terry Lovett ante el Tribunal Superior de Los Ángeles alega negligencia y violaciones de los derechos civiles. La madre del difunto Jalani Lovett reclama una indemnización por daños y perjuicios de monto no especificado.
“Sé que no murió por una sobredosis de fentanilo —como ellos afirmaron—, porque presenta laceraciones, hematomas, dientes rotos, lo que parece ser un orificio de bala en la parte posterior de la cabeza, un orificio en el centro del pecho y el brazo dislocado de la articulación; y ninguna de estas lesiones figura en el informe del forense”, informó la afligida madre. “Parece que fue golpeado y luego recibió un disparo”.
La celda donde murió Jelani se hallaba en el bloque 3000 de la cárcel, un lugar conocido por los reclusos que sirve a los “3000 boys”, una presunta violenta pandilla de agentes, cuya existencia negó el ex alguacil Alex Villanueva.
Madre aún busca justicia
Terry Lovett dijo a La Opinión que debe conseguir una segunda autopsia, y, una vez que obtenga los resultados y el patólogo confirme sus sospechas—que se trata de un orificio de bala en la cabeza—, entonces “podré proceder y alguien podrá ser acusado de asesinato”.
A pesar de que lleva cinco años luchando para que se reabra el caso de la muerte de su hijo, nadie le ha hecho caso.
“En el sistema judicial todos se protegen entre sí. Los tribunales, el forense y los servicios de emergencia protegen a los policías. Es como un gran círculo vicioso. Y ahora que estamos hablando de un asesinato, nadie quiere reabrir el caso”, dijo. “Voy a seguir luchando, porque estamos hablando de un asesinato en primer grado”.
La señora Lovett añadió que ha intentado contactar al procurador estatal, Rob Bonta, pero él se niega a hablar con ella.
Quiere darle a conocer una iniciativa referente a las “condiciones inhumanas” de la Cárcel Central para Hombres “y el porqué es necesario cerrarla y sobre las pandillas de agentes que campan a sus anchas aquí y asesinan a los reclusos”.

Fueron los mismos argumentos que describió Saharra White, una madre soltera, estudiante universitaria y organizadora comunitaria en Dignity and Power Now, dedicada a poner fin al encarcelamiento masivo.
“¡Feliz Día de la Madre! Nos reunimos a la sombra de la Cárcel Central de Hombres, un lugar que ha robado demasiadas vidas, ha destrozado a demasiadas familias y ha causado un dolor inmensurable en nuestras comunidades”, dijo White. “Pero no nos reunimos en señal de derrota, sino en el amor, fe y resistencia”.
Añadió que la honra especial del 10 de mayo era para las mujeres que transforman su duelo en un movimiento; a las mujeres que han enterrado a sus hijos y, aun así, encuentran la fuerza para seguir luchando; a las mujeres que portan consigo las historias, los recuerdos y los sueños de aquellos que han perdido.
“Las madres son el latido de esta lucha. Cuando una madre se levanta y dice: «La vida de mi hijo importa», el mundo se ve obligado a escuchar. Hoy rezamos. Hoy guardamos luto. Y hoy nos organizamos y renovamos nuestro compromiso de cerrar la Cárcel Central de Hombres —sin sustituirla por otra— e invertir en sanación, vivienda, tratamiento, educación y un apoyo genuino para nuestras comunidades”, expresó White.
La Cárcel Central para Hombres
A principios de 2026, la población promedio diaria de reclusos (ADIP) de todo el sistema carcelario del condado de Los Ángeles rondaba las 13,000-13,500 personas. Si bien el recuento diario específico únicamente para Cárcel Central para Hombres fluctúa, recientemente ha operado con una población de alrededor de 4,300 a más de 4,500 reclusos.
Janet Asante, líder de la campaña de Justice LA, que se fundó en 2017 a raíz de un plan de expansión carcelaria de 3,500 millones de dólares propuesto por el condado de Los Ángeles y que tuvo que ser cancelado aun cuando ya se habían firmado los contratos, recordó que específicamente estaban ampliando una cárcel para mujeres.
Asante indicó que la semana pasada un defensor público le envió un video del agua dentro de la cárcel de Lynwood —que es la cárcel para mujeres en el Condado de Los Ángeles—, en el que se pueden ver gusanos nadando a simple vista.
“Imaginen cómo será el agua que utilizan para asearse, para lavar sus platos o para mantener cualquier tipo de higiene. Imaginen si así es el agua que beben”, denunció. “Y, sin embargo, nos dicen que las muertes son ‘naturales’”.

Golpiza brutal a su hijo
Vanessa Pérez, madre de Joseph Andrew Pérez, relató a La Opinión la impotencia que sintió durante el periodo en que su hijo vivió en la calle y sufrió un deterioro de su salud mental, el cual se agravó por la brutal golpiza que le propinaron siete agentes del Departamento del Alguacil del condado de Los Ángeles.
Joseph Pérez, entonces un joven de 22 años con esquizofrenia fue brutalmente golpeado por agentes del Sheriff del condado de Los Ángeles en julio de 2020 tras un incidente cerca de la Estación del Sheriff de Industry, donde presuntamente predomina la pandilla de agentes “Industry Indians”. Joseph Andrew Pérez requirió puntadas y grapas en su cara y cabeza.
“Aquel día que no sabía nada de mi hijo, me sentía con total impotencia”, recordó Vanessa Pérez. “Sabía que al estar en la calle su estado [de salud mental] se estaba deteriorando, poniéndose cada vez peor. No recibía absolutamente ninguna ayuda”.
“Joseph todavía tiene dificultades. Sufre efectos a largo plazo. Lucha contra sus convulsiones, con su cabeza, sus dolores de cabeza, el daño que sufrió en su sistema nervioso central”, añadió la madre. “Hasta el día de hoy no hay señales de justicia para Joseph”.
Sin embargo, el 20 de abril, un juez decidió que van a seguir adelante con el caso de Joseph en los tribunales.
“De siete agentes pertenecientes a la estacion de Industry y que participaron en golpear a Joseph, dos de ellos confirmaron tener tatuajes de la pandilla Industry Indians”, reveló la señora Pérez. Actualmente, esta madre estudia derecho para defender el caso de su hijo.