“No podemos disuadir a nadie solo agitando dinero en el aire”: jefe militar de la OTAN responde a presión de Hegseth

El almirante enfatizó que el enfoque actual de la OTAN está en traducir los recursos en capacidades de combate reales en el terreno

No podemos disuadir a nadie solo agitando dinero en el aire jefe militar de la OTAN responde a presión de Hegseth

Las declaraciones de Giuseppe Cavo Dragone tuvieron lugar en Singapur durante el Diálogo Shangri-La, el foro de seguridad más importante de Asia. Crédito: How Hwee Young | EFE

El presidente del Comité Militar de la OTAN, Giuseppe Cavo Dragone, respondió a las crecientes presiones de Washington para que los aliados aumenten su gasto en defensa, al señalar que los recursos económicos por sí solos no garantizan la seguridad y que el verdadero desafío consiste en convertir las inversiones en capacidades militares concretas.

Durante su participación en el Diálogo Shangri-La de Singapur, considerado el principal foro de seguridad de Asia, el almirante italiano afirmó que la Alianza Atlántica atraviesa un proceso de transformación que busca fortalecer su capacidad de respuesta frente a los desafíos globales.

“No podemos disuadir a nadie solo agitando dinero en el aire”, declaró Cavo Dragone al defender la estrategia de la OTAN de traducir el incremento del presupuesto militar en fuerzas, equipos e infraestructura operativa capaces de responder a amenazas reales.

Sus comentarios llegaron apenas un día después de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reclamara nuevamente a los socios europeos un mayor compromiso financiero y militar. Durante el mismo foro, el funcionario estadounidense sostuvo que la época en la que Washington asumía la mayor parte de los costos de defensa de sus aliados ha llegado a su fin.

“Necesitamos socios, no protectorados”, afirmó Hegseth al dirigirse tanto a los países europeos como a los aliados asiáticos, a quienes elogió por incrementar sus presupuestos militares en los últimos años.

La OTAN insiste en fortalecer capacidades reales

Las declaraciones de Cavo Dragone se producen en un momento en que la OTAN impulsa nuevas metas de inversión para sus miembros. La organización ha planteado que los países destinen el 3.5% de su Producto Interno Bruto a defensa nacional y un 1.5% adicional a infraestructura relacionada con la seguridad, con la meta de alcanzar niveles cercanos al 5% del PIB hacia 2035.

El jefe militar de la Alianza subrayó que el proceso actual no representa una fractura entre Estados Unidos y Europa, sino una reorganización largamente esperada dentro del bloque.

“Lo que estamos viendo no es una desintegración de la OTAN, sino una transformación necesaria y beneficiosa”, explicó. Según el almirante, los países europeos están asumiendo mayores responsabilidades en materia de defensa, invirtiendo en nuevas capacidades y participando más activamente en la protección colectiva.

La discusión cobra especial relevancia tras los recientes anuncios de la administración del presidente Donald Trump sobre el reacomodo de fuerzas militares estadounidenses en Europa.

Aunque Washington reiteró que mantiene su compromiso con la OTAN, los aliados europeos reconocen que deberán prepararse para cubrir parte del vacío que pueda dejar una eventual reducción de tropas y recursos estadounidenses en la región.

Seguridad global y nuevas prioridades estratégicas

El Diálogo Shangri-La también estuvo marcado por el debate sobre el equilibrio estratégico en el Indopacífico. En contraste con discursos anteriores más confrontativos, Hegseth adoptó un tono más moderado hacia China, mientras destacó el papel de socios como Japón, Corea del Sur y Filipinas en la estabilidad regional.

Por su parte, Japón aprovechó el foro para justificar el fortalecimiento de su política de defensa y el aumento de sus capacidades militares frente al crecimiento del poderío chino en Asia. El ministro japonés de Defensa, Shinjiro Koizumi, afirmó que Pekín continúa expandiendo rápidamente sus capacidades militares sin suficiente transparencia.

Aunque la situación en Oriente Medio y la guerra relacionada con Irán permanecieron en el trasfondo de las discusiones, gran parte de los debates se concentró en la redistribución de responsabilidades dentro de las alianzas tradicionales y en la necesidad de fortalecer las capacidades de defensa frente a un entorno internacional cada vez más complejo.

Las posiciones expresadas en Singapur anticipan uno de los principales temas que dominarán la próxima cumbre de la OTAN, prevista para julio en Turquía, donde los líderes aliados debatirán cómo alcanzar los nuevos objetivos de gasto y cómo adaptar la organización a una etapa marcada por mayores exigencias de autonomía militar para Europa y una redefinición del papel de Estados Unidos dentro de la alianza.

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