Urgen a latinos a que salgan a votar en Los Ángeles
Caravana de automóviles motiva a residentes en el sureste de Los Ángeles para que cumplan con el deber cívico de defender a su propia comunidad en las urnas
Una residente latina del sureste de Los Ángeles con una pancarta que lo dice todo. Es día para votar y elegir. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia
El mensaje para la comunidad latina después de celebrar una caravana en vehículos por varias ciudades del sureste de Los Ángeles fue simple: salgan a votar quienes puedan hacerlo y sean parte de los cambios que quisieran ver en sus escuelas, comunidades y gobiernos.
“Hoy más que nunca es importante que nuestra gente salga a votar”, declaró Francisco Moreno, director ejecutivo del Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (COFEM).
Este martes se celebran las elecciones primarias en California, y en la ciudad y el condado de Los Ángeles se deciden asuntos de suma relevancia para la vida de todos: la probable reelección de la alcaldesa Karen Bass, la del alguacil del condado, Robert Luna, y la medida ER, cuyo voto por el “sí” respalda el aumento del impuesto sobre las ventas del 9.75% al 10.25% durante cinco años para proporcionar financiamiento a los departamentos y servicios de salud locales, ante los recortes efectuados al sistema de salud por parte del gobierno del presidente Donald Trump y al Medi-Cal.
Muy de mañana, personal de las organizaciones COFEM, SELA Collaborative y de AltaMed se congregaron en el estacionamiento de SELA Collaborative, donde estamparon mensajes de aliento para la comunidad latina de diversas ciudades del sureste de Los Ángeles, conocidas por su baja participación en las urnas.

Llamado a ciudades de enorme población latina
Si bien las principales ciudades que conforman la región del Sureste de Los Ángeles (conocida como SELA), como Huntington Park, Bell, South Gate, Lynwood, Maywood y Bell Gardens, se ubican estratégicamente entre el sur de la metrópoli angelina y el Condado de Orange y se destacan por su fuerte herencia cultural y demografía latina, también es cierto que un porcentaje bajo de los electores ejerce su voto.
“La participación electoral sigue siendo extremadamente baja. En algunas elecciones menos del 28% de los votantes elegibles acuden a las urnas”, enfatizó Francisco Moreno.
“Esto significa que más de siete de cada 10 personas con derecho a votar están dejando que otros decidan por ellas y cuando no votamos, otros deciden cómo se invierten nuestros impuestos, el futuro de nuestras escuelas, la vivienda, el transporte público, la seguridad pública, salud, el medio ambiente y las oportunidades económicas para nuestras familias trabajadoras”, agregó.
“¡Vota! El silencio no cambia nada”. “¡Levanta tu voz con tu voto!”. “SELA vota”. “No dejes que otros decidan por ti. VOTA”. “Tu voto hace el cambio”. Esos eran algunos de los mensajes que se podían leer en las puertas de los automóviles que avanzaron desde las oficinas de NewStar Housing Corporation, en el 3355 al este de la avenida Gage, en Huntington Park.
Con megáfono en mano y maniobrando con sumo cuidado, Francisco Moreno arengaba a los transeúntes que pasaban por las aceras y los sorprendidos por la música a todo volumen de “La Chona”, de Los Tucanes de Tijuana.
“¿Ya votaste chavalo?”, preguntó Moreno a un individuo que cruzaba el semáforo en la intersección de los bulevares Pacific y Firestone. El aludido asintió con una señal.
“¡Dile a tu familia que vote!”, le recomendó el director ejecutivo de COFEM.

Un millón de votos
La caravana hizo una parada en Garden View Avenue, donde los organizadores encontraron a Ismael Ambriz, ciudadano estadounidense de origen mexicano, de 73 años, y a Hermilo Carrillo, de 74 años, nacido en Nueva Italia, en el estado mexicano de Michoacán.
“Es importante ejercer el derecho al voto para defender los derechos de la comunidad latina en Estados Unidos”, consideró el señor Ismael, quien vive en la ciudad de South Gate.
“Tenemos que cambiar las cosas con nuestros votos, porque, imagínese, yo ya estoy jubilado y tengo que pagar alrededor de $5,000 en impuestos anuales a la propiedad, y con los altos impuestos que uno paga ya no alcanza para vivir”, dijo. “A mi edad, me siento incapaz de pagar una renta decente”.
Reveló que cambiaría su opinión sobre votar por Tom Steyer, el candidato a gobernador de California, luego de enterarse de que en el pasado el multimillonario invirtió mucho dinero en centros privados de detención de ICE.
“Voy a reconsiderar mi voto para mañana [martes]”, añadió.
Carrillo, por su parte, aseguró que por nada del mundo dejaría de votar en las elecciones “para demostrar que el voto de los inmigrantes cuenta”.
Indicó que él votó anticipadamente por correo y apoyó a Xavier Becerra para gobernador y a Karen Bass para alcaldesa de Los Ángeles. “Me gusta Karen Bass porque ha sido la única que ha defendido a los inmigrantes de ICE”, expresó. “La señora se ha portado muy valiente”.
Según cifras preliminares dadas a conocer por autoridades del Registro Civil del condado de Los Ángeles, hasta un día antes de las elecciones primarias un millón de personas habían votado.
“Estamos emocionados de ver toda la gente que ha participado, pero todavía faltan muchos para votar”, dijo Mónica Flores, asistente del Registro Civil del condado. “Sugerimos a la gente que salgan a votar lo más pronto posible”.
Los centros de votación estarán abiertos este martes desde las 7:00 a.m. hasta las 8:00 p.m. En el condado de Los Ángeles hay aproximadamente 400 buzones de depósito de boletas y más de 600 centros de votación.
“No se esperen hasta la última hora”, aconsejó Flores a los presentes congregados en torno a una caseta móvil de voto que se instaló a un costado de NewStar Housing Corporation.
Justamente, a ese sitio llegaron el señor Jesús Herrera (84 años), su esposa Victoria (77) y su hija Laura para cumplir con su deber cívico.
“Desde que me hice ciudadana americana nunca he dejado de votar”, reveló la señora Victoria. “Y ahora lo hice con mayor razón, porque no me gusta lo que está pasando y cómo están tratando a los inmigrantes indocumentados. Con el voto tenemos una chance [oportunidad] de cambiar a los que gobiernan y mejorar nuestra economía”.

“Luchar por un futuro mejor”
Lisette Escobedo, vicepresidente de Relaciones Gubernamentales y Participación Cívica de AltaMed, el sistema de salud que atiende a casi 700,000 pacientes, destacó que durante demasiado tiempo comunidades como las del sureste de Los Ángeles han tenido que luchar por su poder, tras haber sido excluidas de las conversaciones sobre su propio futuro.
“Sin embargo, una y otra vez dichas comunidades han demostrado algo muy poderoso: no las definen las barreras que se les interponen, sino la capacidad para organizarse, apoyarse mutuamente y hacer oír sus voces”, dijo. “Es aquí donde aprendí el valor de la resiliencia comunitaria y lo que significa luchar por un futuro mejor”.
Un futuro mejor como el que esperan Angélica Chávez y Paty Chávez, sin relación de parentesco entre ellas.
“Es crucial hacer valer nuestros derechos y elegir a quien queramos”, afirmó Angélica Chávez, de 59 años, originaria de Apatzingán, Michoacán.
“Mi deseo es que logremos una reforma migratoria para reconocer los derechos de los inmigrantes que trabajan duro y que han vivido muchos años en el país”, agregó. “Esta vez no se puede, pero en noviembre iré con esa idea en la mente, antes de votar”.
Paty Chávez, de Zamora, Michoacán, refirió que llegó hace 22 años a Estados Unidos, pero como residente permanente no puede votar.
“Lo que sí puedo hacer es llamar a mi comunidad para que salga a votar, especialmente por el contexto de la situación migratoria actual y la persecución organizada contra los latinos”, indicó. “A pesar de que algunos no votan por miedo o creen que el sistema está manipulado, es necesario participar en las elecciones para influir en cambios positivos”.