Aumenta la crisis de cobertura de salud en Los Ángeles
Unas 200,000 personas fueron dadas de baja completa de Medi-Cal en solo un año en la ciudad y el futuro no es alentador
La representante Nanette Barragán (verde) lideró una mesa redonda para explicar los crecientes desafíos de cobertura médica para el condado de Los Ángeles. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia
Jennifer Orozco y su pareja, Lester López, se sienten reconfortados por contar con la cobertura médica para su pequeño Joshua, de 11 meses, a través del programa L.A. Care. Por el contrario, Melissa Montoya está preocupada porque no sabe si llegará algún momento en que no pueda pagar las primas para que sus padres reciban atención médica y entonces acaben siendo parte de las estadísticas de la ciudad de Los Ángeles, donde 200,000 residentes ya han sido dados de baja de la cobertura completa de Medi-Cal.
“Nos tratan muy bien. A mi hijo le pusieron gratis todas sus vacunas”, dijo Orozco a la salida del L.A. Care/Blue Shield Promise Community Resource Center de Lynwood, ciudad en la que esta ama de casa vive con su familia.
En dicho centro de salud, donde se ha atendido a 16,302 pacientes de escasos recursos en lo que va del año, la congresista Nanette Barragán (CA-44) organizó una mesa redonda para centrarse en la atención médica, cobertura sanitaria, asequibilidad de los servicios de salud y créditos fiscales ampliados para las primas; así como en el hecho de que la administración del presidente Donald Trump y el Congreso dominado por los republicanos decidieron eliminar dichos créditos fiscales, lo cual está afectando directamente a la gente que no puede permitirse pagar un seguro.

“En cambio, la Administración Trump ha invertido 72,000 millones de dólares en el ámbito militar frente a la atención sanitaria”, criticó la congresista Barragán en declaraciones para La Opinión. “Ha priorizado el gasto militar por encima de los créditos fiscales de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), que habrían permitido reducir las primas del seguro médico durante tres años”.
Para revertir esta situación, la representante dijo que los demócratas de la Cámara de Representantes tienen que recuperar el control del Congreso en las elecciones generales de noviembre a fin de restablecer dichos créditos fiscales y redirigir fondos de ICE y del Departamento de Defensa hacia la atención sanitaria.
Asimismo, la congresista indicó que planean revertir la medida H.R.1 [Gran y Hermosa Ley de Trump], que podría recortar Medicaid y afectar a millones de personas, incluidos niños que perderían los beneficios del programa SNAP.
“Urge abordar el acceso a la atención médica para todos, así como la necesidad de supervisión y rendición de cuentas en las operaciones del ICE”, manifestó Barragán.

Preocupada por sus padres
En la mesa redonda participaron residentes del Distrito 44 de California, el cual representa Barragán y que abarca las comunidades de Bellflower, Carson, Harbor City, Harbor Gateway, Lakewood, Long Beach, Lynwood, Paramount, Rancho Dominguez, San Pedro, South Gate, West Carson y Wilmington. También estuvieron líderes del sector sanitario y representantes de L.A. Care y Blue Shield Promise.
“Mi padre (Jorge Montoya, nacido en Nicaragua) tiene hipertiroidismo y me preocupa el aumento de los costos de la salud”, comentó Melissa Montoya, quien vive en Paramount.
La enfermedad de hipertiroidismo ocurre cuando la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea. Sus síntomas más comunes son la pérdida de peso, el ritmo cardíaco acelerado, el nerviosismo e intolerancia al calor. La madre de Melissa, Sofía León, presenta dolores en la cadera y la espalda y frecuentemente tiene que visitar a un médico.
En 2025, Blue Shield pagaba $900 al mes por la cobertura médica, pero en 2026 el costo aumentó a $1,100.
“Como familia vamos a tener que decidir si podemos pagar o no la diferencia, sobre todo por el alto costo de las cosas: gasolina, comida y ahora este problema que está afectando nuestra cobertura con Blue Shield California”, declaró la joven mujer.

Menor cobertura con Covered California
El impacto de la eliminación de los créditos fiscales para las primas de seguro ha provocado una disminución significativa de la cobertura de salud en California.
El año pasado, más de 550,000 personas en el condado de Los Ángeles contaban con cobertura a través de Covered California, pero esta cifra ha descendido a unas 520,000, dio a conocer Martha Santana, directora ejecutiva L.A. Care, el plan de salud público independiente y de atención médica administrada más grande de los Estados Unidos, el cual opera en el condado de Los Ángeles para ofrecer seguros médicos gratuitos o de bajo costo a personas de bajos ingresos.
“Esos números se lograron por la implementación de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act/ACA). En 2025, el total de inscritos en el estado se acercaba a los dos millones”, explicó Santana.
“En Los Ángeles, la diferencia corresponde a personas que ya no tienen cobertura porque no pudieron permitirse pagar la prima”, subrayó la funcionaria. “Antes, el gobierno federal ofrecía a la gente un beneficio fiscal para comprar el seguro; esos beneficios han desaparecido y ahora la gente simplemente no puede pagar las primas de sus seguros”.
Por lo tanto, si esos miles de personas que no pueden pagar las primas de sus seguros sufren un accidente automovilístico, padecen una enfermedad crónica o desarrollan cáncer, terminan en la sala de urgencias y, básicamente, tienen que pagar los gastos de su propio bolsillo, quedando condenados a la bancarrota.
Un llamado al Congreso
Si bien la problemática ha empeorado cada vez más bajo el mandato de Trump, Santana cree que hace falta valentía por parte del Congreso de Estados Unidos “para tomar la decisión correcta en beneficio de la gente a la que sirven”.
“Estos programas [de L.A. Care y Blue Shield] gozan de popularidad en las zonas demócratas del país como en las republicanas”, agregó Santana, la directora ejecutiva L.A. Care. “Su objetivo real es atender a las comunidades de bajos ingresos y garantizar su acceso a la atención médica; también se han recortado los servicios de nutrición y de apoyo a la vivienda, entre otras muchas cosas. La lista es interminable. Incluso se han reducido los fondos para la educación médica y los préstamos disponibles para personas de bajos ingresos”.
Advirtió que todas estas políticas que recortan lo que ellos llaman la “red de seguridad” para las comunidades de bajos ingresos tendrán consecuencias catastróficas, no solo para quienes viven ahora, sino también para las generaciones futuras, ya que son precisamente estos programas los que ayudan a las personas a salir de la pobreza.
“Las consecuencias de todo esto son muy graves, y realmente espero que el Congreso y las futuras administraciones presten atención y reviertan algunos de los recortes tan drásticos y perjudiciales que se han aplicado”, dijo Santana.

Desde que se aprobó la ley H.R.1 en 2025, alrededor de 200,000 residentes de la ciudad de Los Ángeles ya han sido dados de baja de la cobertura completa de Medi-Cal, lo que equivale a unas 1,100 personas al día. Una de cada cinco personas que perdió la cobertura es un niño; entre ellos se incluyen 787 bebés, 4,000 niños pequeños y más de 15,000 niños en edad escolar.
Graves daños en el condado
La supervisora del condado, Holly Mitchell, dijo que ha pasado un año desde que se firmó la ley H.R. 1 de la Administración Trump y más de 360,000 residentes del condado de Los Ángeles ya han perdido la cobertura completa de Medi-Cal.
El 60% son hispanos/latinos (214,623), casi 1 de cada 5 es menor de 18 años y más de 16,000 son niños menores de 5 años.
“Esto es inaceptable”, le dijo Mitchell a La Opinión. “Mientras trabajamos en la implementación de la Medida ER, que incluye un comité de supervisión para garantizar la transparencia a lo largo de todo este proceso, la Junta de Supervisores aprobó mi moción, presentada junto con la supervisora Hilda Solís, que garantiza que no se cobren copagos ni primas a las personas con ingresos por debajo del 138% del nivel federal de pobreza”.
La supervisora agregó que esta moción también garantiza que “invirtamos en clínicas comunitarias de confianza y que desarrollemos el programa con responsabilidad y equidad como principios fundamentales”.