Enfermeras de Dignity Health muestran fuerza ante amenaza de despidos
Ingresan por sorpresa a las oficinas de directivos en el California Hospital Medical Center y entregan una carta firmada por 5,000 enfermeros
José Ugarte (der.), candidato al Ayuntamiento de Los Ángeles, se unió en la protesta de las enfermeras de Dignity Health. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia
En una escalada de su protesta contra CommonSpirit Health, que opera a nivel local como Dignity Health, decenas de enfermeras, doctores y partidarios de la comunidad lograron entrar a una sala donde estaban reunidos directivos de la empresa, a quienes exigieron que cancelen inmediatamente el previsto despido de casi 200 miembros del sistema de salud en California.
De acuerdo con Ariana Gómez, portavoz de los profesionales de la salud, los hospitales que resultarían mayormente afectados por los despidos serían el California Hospital Medical Center (CMCH) del centro de Los Ángeles, con 82 personas dadas de baja, y el Memorial Hospital de Bakersfield, con 57.
La mayoría de los despidos afectaría en posiciones de personal de apoyo, incluidos transportadores de pacientes, auxiliares de fisioterapia y terapia ocupacional, técnicos de telemetría, asistentes de unidad, personal administrativo y secretarios de unidad pediátrica.
También han recibido notificaciones de despido de profesionales de enfermería, incluidas enfermeras educadoras y enfermeras especializadas en pediatría y en el cuidado de heridas.
La reducción del personal de apoyo supone que las enfermeras dispondrán de menor tiempo para brindar atención directa a los pacientes internados, ya que deberán asumir una mayor carga de trabajo administrativo y otras tareas ajenas a la enfermería, como por ejemplo contestar teléfonos.

“Ron Yolo se esconde”
Tras una concentración y protesta pública frente al hospital ubicado en el 1416 sur de la calle Grand, los manifestantes se dirigieron al vestíbulo del hospital. Ellos cruzaron la puerta de entrada -algunos utilizaron los elevadores y otros más subieron las escaleras- para llegar hasta la oficina de administración de Ron Yolo, director regional de enfermería en Dignity Health. Los movimientos de los manifestantes eran vigilados por dos guardias de seguridad.
Al final se dieron cuenta que Yolo no estaba por ningún lado. “Se está escondiendo de nosotros”, dijo una de las líderes del movimiento de protesta.
Posteriormente, descendieron en grupo hacia el segundo piso. Allí estaban reunidos algunos dirigentes, cuyos rostros denotaron de inmediato nerviosismo, aunque permitieron que Laura Topete leyera una carta dirigida a su empleador. La misiva fue entregada a Roland Fargo, director de operaciones de Dignity Health.

La carta que pretendía ser entregada a Ron Yolo ha sido firmada por más de 5,000 enfermeros que se oponen a los previstos despidos por CommonSpirit Health, propietario y operador de 17 hospitales en los que pretenden despedir a más de 175 trabajadores sanitarios de primera línea. Ellos exigen la cancelación inmediata de dicho plan.
“Me preocupa el impacto que tendrá en la comunidad esta decisión de despedirnos”, externó Katarina Kye, auxiliar de enfermería certificada (CNA) en el área de pediatría del California Hospital Medical Center.
Ella trabaja en ese hospital desde abril de 2025 y se encuentra entre quienes recibieron la notificación de despido, cuya implementación era para el 3 de agosto, pero que de alguna forma fue extendida hasta el 1 de diciembre.
“Ellos [CommonSpirit Health] tampoco lo han dicho oficial ni públicamente, pero aquí [en el CMCH] quieren cerrar toda la unidad pediátrica”, reveló la enfermera auxiliar. “La unidad cuenta con 11 enfermeras y a todas nos quieren despedir”.
¿A dónde irán a parar los pacientes?
Katarina Kye criticó la decisión por el impacto que los despidos en la atención al paciente, ya que provocaría retrasos en los tratamientos y aumentaría la carga de trabajo en los servicios de urgencias.
“Los pacientes tendrán que desplazarse más lejos para recibir atención médica”, indicó, a la vez que mencionó sentirse decepcionada de haber ido a la universidad para obtener un título y no poder hacer todo lo posible para ayudar a la gente.

“Realmente, lo que hacen es darnos una bofetada en la cara, porque venimos aquí para servir a la gente y cuidar a nuestros pacientes, y estos hospitales nos impiden hacerlo”, señaló Kye. “Nos quitan recursos, nos quitan personal y sobre todo los sistemas de hospitales católicos están cerrando las unidades pediátricas a un ritmo muy elevado”.
Añadió la auxiliar de enfermería: “Yo no tengo hijos ahora, pero pienso en una madre que esté a punto de dar a luz y no encuentre a nadie que la ayude. Sería desastroso. Afectará a todos, porque habrá más pacientes esperando en urgencias; eso supone una mayor carga para urgencias cuando ya están saturados. Los pacientes tendrán que quedarse allí esperando. Simplemente se retrasa la atención”.
Explicó que también hay cirujanos pediátricos que perderían su empleo y que no saben si van a seguir operando a los niños en la clínica: “Y si los operan, ¿a dónde irán después? Normalmente suben a recuperación posoperatoria y luego vienen con nosotros para pasar la noche y que los vigilemos. ¿Qué significa eso entonces? ¿Seguirán haciendo cirugías? Y si las hacen, ¿a dónde los van a trasladar después de la operación?”.
Lo que piden los trabajadores
1. Detener de inmediato cualquier despido planificado de enfermeros registrados, cuidadores y trabajadores de la salud de primera línea en nuestros centros.
2. Asignar personal con y sin licencia basándose en la gravedad del estado de los pacientes, los recursos disponibles y las características de nuestra población local de pacientes, y no en el modelo nacional estandarizado de “productividad” de CommonSpirit.
3. Priorizar decisiones que mejoren la eficiencia y la transparencia sin comprometer la atención al paciente ni nuestra práctica de enfermería.

Advierten efectos para residentes
La representación de los enfermeros titulados en la mayoría de los centros de CommonSpirit Health en California corre a cargo de la California Nurses Association/National Nurses United (CNA/NNU).
A ellos se les han unido en su protesta líderes cívicos como miembros de la Junta del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) y José Ugarte, candidato al Ayuntamiento por el Distrito 9.
“Estamos viviendo tiempos donde el dinero es más importante que las vidas humanas”, declaró la doctora Rocío Rivas, del LAUSD. “El California Hospital Medical Center debe cumplir con su misión de brindar atención y no causar daño, especialmente a los niños. Exigimos que la atención pediátrica prevalezca sobre las ganancias. Sí, y estamos aquí para defender la justicia médica para todas nuestras comunidades. ¡Sí, hagámoslo! ¡Sí se puede!”.
Por su parte, José Ugarte testificó que hace unos meses su hija de tres años se lesionó y la llevó al California Hospital Medical Center para recibir atención de urgencia.
“Si se recortan los servicios del área pediátrica, mi hija no podría ser atendida aquí; tendríamos que ir hasta Downey. No tenemos a dónde más llevar a nuestros hijos. Y esto no me afecta solo a mí, sino a toda mi comunidad aquí en el sur de Los Ángeles: 300,000 residentes, de los cuales un tercio son menores de 18 años. Necesitamos que nuestros hospitales permanezcan abiertos”, enfatizó.

¿Quién hará el trabajo?
El doctor Zain Khalifeh, médico residente en el Los Angeles General Medical Center y representante del sindicato CIR (Comité de Internos y Residentes), consideró que el hipotético cierre de la unidad de pediatría del California Hospital Medical Center representa una amenaza no solo para el personal, sino también para la seguridad de los pacientes y para la comunidad a la que se han comprometido a cuidar.
“Este hospital ya sufre escasez de personal, y ahora CommonSpirit quiere eliminar 82 puestos más: auxiliares de fisioterapia y terapia ocupacional, secretarios de unidad, enfermeros educadores y enfermeros especializados en el cuidado de heridas”, dijo Khalifeh. “En nombre de nuestra comunidad, quiero preguntar a CommonSpirit: ¿Quién hará el trabajo? ¿Cómo se atenderán las necesidades de nuestra comunidad si eliminan al personal que brinda esa atención esencial?”.
El mismo doctor respondió: “Cuando se elimina el puesto de un auxiliar, el enfermero tiene que asumir esa tarea por su cuenta; el trabajo no desaparece. Cuando se elimina al secretario de unidad, alguien tiene que seguir contestando el teléfono, gestionando las órdenes médicas y coordinando la atención… Todo esto resta tiempo a la atención esencial del paciente”.
En los planes de CMCH también está deshacerse de intérpretes presenciales. “¿Cómo vamos a atender a los pacientes que llegan a nuestras salas de urgencias o son hospitalizados, y cómo mantendremos conversaciones delicadas en el idioma que ellos entienden si eliminamos al personal que sirve de puente para esa comunicación?”, preguntó el doctor.
“Nunca hubo personal suficiente, ni siquiera antes de estos recortes presupuestarios. Como médico, mi capacidad para tratar a un paciente depende del sistema en el que trabajo. Cuanto menos personal haya para extraer sangre y realizar los cuidados del paciente, menos tiempo tengo yo para utilizar mis competencias profesionales en brindar esa atención”.
Evaden preguntas de La Opinión
Ante la protesta y los testimonios de ayer en el California Hospital Medical Center de Los Ángeles, este diario dirigió las siguientes preguntas a Christina Zicklin, portavoz de CommonSpirit Health.
– Los manifestantes dijeron a La Opinión que los despidos de personal provocarán una “catástrofe” entre la población de escasos recursos de la zona centro de Los Ángeles si se cierran departamentos de pediatría completos debido al despido de más de 80 enfermeros (en la ciudad de Bakersfield se planea una cifra similar). También afirmaron que habrá personas que morirán por no recibir la atención adecuada. En ese caso, ¿quién sería el responsable?
– ¿Está perdiendo dinero el California Hospital Medical Center en Los Ángeles? En caso afirmativo, ¿cuánto dinero al año? Si no es así, ¿por qué despedir a estos profesionales de la salud?
– Cuando entraron los manifestantes al hospital y localizaron el lugar donde los administradores celebraban su reunión, estos parecían asustados. ¿Por qué se les permitió hacer eso?
Una portavoz del hospital entregó la siguiente declaración: “En el California Hospital Medical Center la seguridad de nuestro personal asistencial y de nuestros pacientes es nuestra máxima prioridad. Reconocemos y respetamos el derecho de las personas a participar en la manifestación de esta mañana. Las operaciones del hospital no se vieron afectadas por el evento de hoy”.