Crisis en Boyle Heights: el paquete de leyes para ayudar a residentes y negocios

Concejala pide ordenanza “de control provisional” que prohíba otorgar permisos para instalaciones como la de Lineage

Artemisa Flores, quen tiene un negocio de baterías de autos en Boyle Heights, dijo que ha perdido miles de dólares y además le negaron un purificador de aire.

Artemisa Flores, quen tiene un negocio de baterías de autos en Boyle Heights, dijo que ha perdido miles de dólares y además le negaron un purificador de aire. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

La concejala angelina Ysabel Jurado reveló este martes una serie de siete medidas para la recuperación de los residentes y pequeños negocios de Boyle Heights afectados por el incendio del almacén de Lineage Logistics Inc. del 17 de junio.

De aprobarse, el paquete legislativo exigiría alivio inmediato frente a los olores y las plagas, atención personalizada para los residentes y negocios afectados, apoyo estatal para acelerar las labores de limpieza, salvaguardas legales y normativas relativas a los permisos de reconstrucción, la divulgación pública de los resultados finales sobre la calidad del agua y la creación de una Comisión Asesora permanente de Justicia Ambiental y Defensa, integrada por miembros de las comunidades afectadas.

Sin embargo, entre las respuestas a la crisis de salud pública del llamado “Paquete de Recuperación tras Incendios y Justicia Ambiental”, no se contempla ninguna petición oficial de la representante del Distrito 14 de Los Ángeles para obligar a Lineage a sanear las viviendas y negocios de los residentes de Boyle Heights, afectados por la infestación de ratas, cucarachas y moscas.

“Es una pregunta difícil”, dijo Jurado durante una reunión en el Ayuntamiento de la ciudad. “Lineage se está encargando de la limpieza del almacén y de esa propiedad privada”.

“Nuestra responsabilidad como ciudad abarca la vía pública, es decir, todo lo que se encuentra en la calle y en los alrededores de esa zona”, describió la concejal. “Sé que el Departamento de Saneamiento de Los Ángeles (LA Sanitation) ha estado intensificando sus labores: están instalando trampas para insectos en el alumbrado público y otras instalaciones, y podando los árboles”.

La concejala del Distrito 14, Ysabel Jurado, presentó las medidas legislativas.
La concejala del Distrito 14, Ysabel Jurado, presentó las medidas legislativas.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

“Exploran” un fondo millonario

Parte del paquete de mociones incluye la exploración de un fondo de $10 millones de dólares para mitigar los focos de reproducción de plagas, especialmente en infraestructuras deterioradas.

Dicho fondo de respuesta y mitigación sería financiado con el saldo no asignado de la ciudad para apoyar a los residentes. Según Jurado, no se estableció un plazo específico para el desembolso de dichos fondos.

Cuestionada si requirió que Lineage se haga cargo de la limpieza de viviendas, respondió que semana tras semana ha solicitado que se intensifiquen las medidas de control de plagas, incluso en los patios de las viviendas.

“Eso es algo que debemos hacer, contando con el consentimiento de los propietarios”, dijo Jurado, quien afirmó que trabajará para instar al gobernador Gavin Newsom a desplegar recursos adicionales que refuercen las actuales operaciones de saneamiento.

"No reconoce en absoluto el daño que han causado en nuestras comunidades, pero es a lo que estas empresas están acostumbradas”, acusó el activista Mark López.
“No reconoce en absoluto el daño que han causado en nuestras comunidades, pero es a lo que estas empresas están acostumbradas”, acusó el activista Mark López.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

“Es una empresa química”

Mark López, miembro de East Yard Communities for Environmental Justice en el este de Los Ángeles, consideró que los residentes de Boyle Heights están viviendo “racismo ambiental”.

“Lo hemos vivido por generaciones en la ciudad, el estado y el país”, dijo López. “Todo el mundo vio el humo, pero tienen que ver el dolor que tenemos en la comunidad”.

López enfatizó que la problemática no va a terminar con un solo anuncio, sino con el trabajo que se va a hacer para responder al desastre: “Las compañías que nos contaminan existen en nuestra comunidad porque llegaron en un tiempo donde el racismo era parte de la estructura [de poder], y queremos terminar con eso”.

El activista criticó que Lineage haya solicitado permiso de reconstrucción cuando no ha concluido la limpieza del almacén de frigoríficos de 411,000 pies cuadrados localizado en la intersección de la avenida Union Pacific y la calle Indiana.

 “Resulta insultante. Es ofensivo. Lineage no reconoce en absoluto el daño que han causado en nuestras comunidades, pero es a lo que estas empresas están acostumbradas”,expresó. “Lineage ha intentado presentarse simplemente como una compañía que almacena alimentos. No, Lineage es una empresa química. Utilizan amoníaco anhidro en esas instalaciones para mantener los alimentos refrigerados”.

La limpieza en el destruido almacén continúa y se informó que un 80% de los desperdicios de alimentos ya fueron retirados.
La limpieza en el destruido almacén continúa y se informó que un 80% de los desperdicios de alimentos ya fueron retirados.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

La cuestión del lenguaje

Si bien la presidenta de la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles, Hilda Solís, ha declarado tajantemente que se opone a que se renueve el permiso de reconstrucción de Lineage y que la alcaldesa Karen Bass ha dicho lo mismo, una de las siete mociones presentadas por la concejala Jurado tiene como objetivo un “no a la reconstrucción rutinaria” para proteger a Boyle Heights.

“A los responsables de la Dirección de Planificación Urbana de Los Ángeles, se solicita que preparen una ordenanza de control provisional [no definitiva] que prohíba otorgar permisos para grandes instalaciones de almacenamiento en frío y de distribución cerca de viviendas, escuelas, parques, guarderías y bibliotecas de Boyle Heights”, dice la moción.

Además, sugiere que se suspendan los permisos de reconstrucción hasta que el Departamento de Bomberos concluya su investigación y confirme que se han cumplido todos los requisitos para la preservación de pruebas, y que se exijan recomendaciones para una revisión ambiental y discrecional exhaustiva de cualquier uso futuro que se proponga para la propiedad [de Lineage].

Lineage Logistics informó el lunes que se ha retirado aproximadamente el 80% de los residuos alimentarios del almacén, y que la empresa se ha fijado el objetivo de completar la retirada de los residuos a granel del lugar la próxima semana.

Las prioridades del paquete legislativo

El conjunto de medidas para la recuperación tras el incendio y la justicia ambiental en Boyle Heights se fundamenta en torno a tres prioridades:

1: Ayuda inmediata y limpieza. Gestionar la creación de un Fondo de Respuesta y Mitigación específico de hasta 10 millones de dólares, provenientes del saldo no asignado del presupuesto municipal, para restaurar plenamente la salud pública, el bienestar y el entorno local de las comunidades de Boyle Heights y el este de Los Ángeles.

2: Rendición de cuentas, transparencia y medidas de seguridad en el sitio. Instruir al Departamento de Construcción y Seguridad (LADBS) para que recomienden sanciones económicas considerablemente más severas —que oscilen entre 25,000 y 1,000,000 dólares— por infracciones graves que causen daños generalizados a las comunidades.

3: Supervisión a largo plazo y empoderamiento comunitario. Promover la creación de una Comisión Asesora de Justicia Ambiental y Defensa de Derechos para que las comunidades afectadas contribuyan a definir la política ambiental, la respuesta ante emergencias y los procesos de recuperación de la Ciudad.

El negocio de baterías de Artemisa Flores se vio seriamente afectado desde el incendio.
El negocio de baterías de Artemisa Flores se vio seriamente afectado desde el incendio.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Negocios en problemas para viene ayuda

La preocupación por el futuro de sus negocios es lo que identifica tanto a Artemisa Flores, dueña de un negocio de baterías para automóviles en Boyle Heights, como a Emilia Ramos, propietaria de La Indiana Tamales.

Como consecuencia del incendio que destruyó el almacén de Lineage Logistics, Artemisa le dijo a La Opinión que las visitas de clientes y sus ventas mensuales han disminuido en un 50% desde el 17 de junio.

Las dos tendrán la posibilidad de solicitar ayuda económica tanto de la ciudad de Los Ángeles como también por parte del condado. Ellas y otros en situación similar pueden llamar a la Oficina de Pequeños Negocios del Condado (844-432-4900) o mediante un correo electrónico (osb@opportunity.la-county.gov).

“Desde el incendio, el Departamento de Oportunidades Económicas ha llevado a cabo labores de acercamiento en las comunidades afectadas para evaluar las necesidades de las empresas y conectar a los propietarios con los recursos disponibles”, dijo Kimberly Ortega, portavoz de la presidenta de la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles.

“A medida que se disponga de fondos de ayuda, el departamento continuará colaborando con las empresas para facilitarles el acceso a la asistencia para la recuperación. Por el momento no hay una fecha oficial para el inicio de la distribución de casi un millón de dólares”, apuntó.

“A mí ni siquiera quisieron ayudarme con un purificador de aire”, dijo Flores, la vendedora de baterías nacida en Colima, México. “Me dijeron que, como yo era dueña de un negocio, esos aparatos solo eran para los residentes de la ciudad de Los Ángeles”.

Asimismo, para mitigar el olor a putrefacción que proviene de Lineage, en su negocio ‘Super Star Battery, ubicado en el 3950 este del bulevar Olympic, instaló tres ventiladores. “Solamente de esa manera se va la pestilencia”, dijo, aunque se quejó de que la clientela no ha regresado en varias semanas y los distribuidores tampoco quieren visitarla por la contaminación ambiental.

“Ya he perdido entre $5,000 y $7,000 en ventas”, señaló. “No sé cómo voy a hacerle para pagar la renta del local, aunque ya le dije al dueño que ni siquiera se pare a cobrar porque no hay dinero”. Su renta mensual asciende a los $2.500.

Emilia Ramos, dueña de una tradicional tienda de tamales, dice que tuvo que recortar días de trabajo a sus empleados.
Emilia Ramos, dueña de una tradicional tienda de tamales, dice que tuvo que recortar días de trabajo a sus empleados.
Crédito: Jorge Luis Macías

Por su parte, la señora Ramos, propietaria de La Indiana Tamales, que se localiza en el 1142 al sur de la calle Indiana, cree que su clientela ha disminuido en un 10%.

“Apenas están regresando, porque de repente todavía huele muy mal”, dijo. Para compensar los ingresos no obtenidos, a cada uno de sus 15 empleados les recortó un día de trabajo. La Indiana Tamales fue adquirida por la familia fundadora en 1979 y ha estado operando por más de 40 años.

Tanto Artemisa como Emilia podrían tener la posibilidad de solicitar ayuda económica que se contemplaría en el fondo de respuesta para la mitigación de $10 millones anunciado por la concejala Ysabel Jurado.

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