Te revelamos algunas claves para aliviar los dolores crónicos
Combinar la atención médica, la actividad física, el descanso y las estrategias psicológicas puede ayudar a aliviar el dolor crónico
Joven sufre de dolor de espalda. Crédito: Pixel-Shot | Shutterstock
Vivir con dolor durante semanas, meses o incluso años puede convertirse en un desafío que va mucho más allá de una molestia física. El dolor crónico puede limitar el movimiento, dificultar el descanso, afectar el estado de ánimo e interferir con el trabajo y las relaciones sociales. Por eso, los especialistas insisten cada vez más en abordarlo de manera integral, teniendo en cuenta no solo el origen físico del dolor, sino también sus efectos emocionales y sociales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, especialmente en el caso del dolor lumbar crónico, un enfoque que combine distintas estrategias en función de las características y necesidades de cada persona.
Mantenerse activo, sin forzar el cuerpo
Uno de los principales consejos es evitar que el dolor conduzca progresivamente al sedentarismo. La actividad física adaptada a las capacidades de cada persona puede contribuir a mejorar la movilidad, fortalecer la musculatura y recuperar parte de las actividades cotidianas.
No se trata de ignorar el dolor ni de realizar ejercicios intensos sin supervisión. Caminar, practicar ejercicios suaves o recurrir a fisioterapia pueden ser alternativas, siempre que estén adecuadas a la condición de cada paciente. La OMS señala que incluso pequeñas cantidades de actividad física son preferibles a permanecer completamente inactivo.

Importancia del sueño
Dolor y falta de sueño pueden convertirse en un círculo difícil de romper: dormir mal puede hacer más complicado afrontar el dolor durante el día, mientras que las molestias pueden impedir un descanso reparador.
Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, disponer de un ambiente tranquilo y reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir son algunas medidas que pueden favorecer una mejor higiene del sueño.
Cuidar también la salud emocional
El dolor persistente puede generar frustración, ansiedad, aislamiento o desánimo. Por ello, el tratamiento no debería centrarse exclusivamente en medicamentos o procedimientos físicos.
Las intervenciones psicológicas pueden formar parte de un abordaje integral y ayudar a las personas a desarrollar herramientas para afrontar el dolor y mantener sus actividades. La evidencia recogida por la OMS respalda la importancia de considerar los componentes psicológicos y sociales dentro del manejo del dolor crónico.
No automedicarse
Los analgésicos pueden ser útiles en determinadas circunstancias, pero su utilización debe depender del tipo de dolor, las enfermedades que pueda tener el paciente y otros medicamentos que esté tomando. En el caso del dolor lumbar crónico, la OMS señala que los analgésicos no deberían constituir por sí solos la primera opción y que, cuando se utilizan, idealmente deben integrarse con otras medidas terapéuticas.
Por eso, recurrir repetidamente a medicamentos por cuenta propia puede no resolver la causa del problema y puede conllevar riesgos. Una evaluación profesional permite determinar qué tratamiento resulta más apropiado.
Abordaje personalizado
No todos los dolores crónicos tienen el mismo origen ni responden de igual manera a un tratamiento. Una valoración clínica adecuada permite investigar posibles causas y establecer un plan acorde con las necesidades, preferencias y circunstancias de cada persona.
En definitiva, aliviar el dolor crónico no siempre significa conseguir que desaparezca por completo. En muchos casos, el objetivo consiste también en recuperar movilidad, mejorar el descanso, reducir el impacto emocional y volver progresivamente a las actividades que dan sentido a la vida cotidiana.
La clave está en no resignarse a convivir con el dolor ni buscar soluciones milagrosas: un tratamiento individualizado, acompañado de hábitos saludables y seguimiento profesional, puede convertirse en una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida.
Sigue leyendo:
· Despertar varias veces por la noche podría anticipar el riesgo genético de Alzheimer
· ¿Cuántas horas debes dormir según la edad? Esto dicen los expertos
· Cómo el trasnocho puede afectar a los adultos de diferentes maneras