México insiste en que EE.UU. no ha entregado pruebas para detener a Rubén Rocha Moya

Rubén Rocha Moya permanece separado de la gubernatura de Sinaloa mientras continúa abierto el proceso derivado de las acusaciones presentadas en EE.UU.

Rocha Moya enfrenta cargos por conspiración para importar narcóticos, posesión de armas y dispositivos destructivos.

Rocha Moya enfrenta cargos por conspiración para importar narcóticos, posesión de armas y dispositivos destructivos. Crédito: Marco Ugarte | AP

El Gobierno de México mantuvo cerrada, por ahora, la posibilidad de detener y extraditar a Rubén Rocha Moya. Cuatro meses después de que Estados Unidos acusó al gobernador con licencia de Sinaloa y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de colaborar con el Cártel de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este miércoles que Washington sigue sin entregar las pruebas adicionales que México considera necesarias para llevar la solicitud ante un juez.

“Hasta ahora no”, respondió Sheinbaum al ser cuestionada sobre la entrega de nuevos elementos. “Entonces no hay condiciones”, agregó durante su conferencia matutina, de acuerdo con La Jornada.

La declaración actualiza un caso que comenzó el 29 de abril, cuando la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una acusación contra Rocha Moya y otras nueve personas por delitos relacionados con narcotráfico y armas. Desde entonces, México ha sostenido que la petición estadounidense de detención provisional con fines de extradición no contiene elementos suficientes para justificar una orden de captura bajo las leyes mexicanas.

La diferencia entre ambos gobiernos está ahora concentrada en un punto jurídico: Estados Unidos considera que, por tratarse de una solicitud de “detención urgente con fines de extradición”, no necesita presentar información adicional en esta etapa; México sostiene que cualquier detención debe estar respaldada por elementos que permitan llevar el caso ante un juez.

“Hasta ahora la respuesta de Estados Unidos ha sido que no tendrían por qué mostrar una prueba adicional. Es lo que hasta ahora han contestado, todavía podrían mostrar una prueba, pero hasta ahora no”, explicó Sheinbaum.

La mandataria también rechazó la posibilidad de detener y entregar a Rocha Moya como un “acto de confianza” para que las pruebas sean presentadas posteriormente durante un proceso judicial en Estados Unidos.

“No, ellos también nos piden pruebas, es una relación recíproca. Primero es nuestra Constitución y nuestras leyes”, respondió.

Sheinbaum argumentó que una orden de aprehensión en México requiere documentación compatible con el sistema penal acusatorio nacional y subrayó que existen diferencias importantes con el modelo estadounidense.

“En Estados Unidos los testimonios se toman como pruebas per se, en México no, en México se requieren otro tipo de pruebas para declarar a alguien culpable o presunto culpable de un delito, para abrirle una carpeta de investigación”, afirmó. “Son sistemas penales diferentes, lo que funciona en Estados Unidos no necesariamente es lo mismo en México”.

El Departamento de Justicia estadounidense sostiene una posición muy distinta sobre la solidez del caso. La acusación presentada en Nueva York señala a Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de haber utilizado sus cargos para favorecer a la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.

Según la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Rocha Moya presuntamente participó en reuniones con integrantes de Los Chapitos y prometió proteger sus operaciones de narcotráfico. La acusación sostiene además que esa facción habría contribuido a su llegada a la gubernatura en 2021 mediante intimidaciones y secuestros de adversarios políticos. Estas afirmaciones forman parte de la acusación estadounidense y no han sido probadas en juicio.

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Claudia Sheinbaum Departamento de Justicia (DOJ)
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