Editorial: la Proposición 40 sería buena a nivel nacional. Solo para California, es una mala idea
Promover este impuesto solo en California es erróneo. Mejor organizarse para que esta idea germine a nivel nacional.
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La Proposición 40, sometida a decisión de los votantes de California el 3 de noviembre, es al mismo tiempo una enmienda constitucional y una ley estatal, combinadas. Es una práctica electoral vigente solo en este estado y en el de Colorado. La idea es hacer difícil reprobarla.
Dice la boleta que “Un voto a favor respalda esta iniciativa para imponer un impuesto único del 5% sobre el patrimonio acumulado de contribuyentes y fideicomisos que posean activos sujetos al gravamen valorados en más de mil millones de dólares”.
La Proposición se propone corregir una distorsión del sistema impositivo: cuánto más rica es la persona, menos paga impuestos como porcentaje de sus ingresos.
¿Quién estaría en contra de que los más favorecidos por las circunstancias, los que acumularon fortunas muchas veces inasibles, paguen al fisco lo que deberían pagar?
En contra, deberían estar los votantes. Esta ley debería legislarse a nivel nacional. No sólo para California, sino para todos los estados y territorios. Que paguen lo que corresponde.
Pero favorecer, en esta campaña, esta propuesta de ley para un estado, es contraproducente, ingenuo, impracticable. Lo que conseguirá -de aprobarse- es que los multimillonarios del estado, unos 200, se muden a otro. Y se acabó. Lo que pagan en impuestos actualmente a California se esfumaría. Ese 5% adicional no existiría.
Mudarán su centro de operaciones a estados sin impuesto sobre la renta, venta de acciones o inversiones como Alaska, Florida, Nevada, New Hampshire, South Dakota, Tennessee, Texas, o Wyoming.
Según un análisis del Instituto Hoover de la Universidad de Stanford – sí, el conservador – si la Proposición 40 es aprobada, el estado perderá 25,000 millones de dólares en vez de ganar.
El análisis financiero de la Proposición 40 efectuado por la Oficina del Analista Legislativo del estado (LAO) tiene un análisis desde un punto de vista completamente distinto y si bien concede una pérdida de mil millones, no toma en cuenta los mismos parámetros.
El apoyo a la proposición entre los sindicatos es mixta. En su convención, el AFL-CIO de California apoyó la propuesta, pero la Asociación de Docentes de California con sus 300,000 miembros está en contra, y el Concilio Estatal del SEIU de California – con 700,000 – se declaró neutral, a pesar de que fue una de sus locales la autora y principal patrocinador de la moción, como explica Harold Meyerson en una columna en el American Prospect. Agregamos aquí que también se pronunció en contra la Asociación Médica de California con sus 50,000 médicos y estudiantes de medicina.
La proposición 40 es una mala idea. Debemos bregar para que en todo el país se les pida más. Hacerlo en un solo estado los invita a migrar.
La suma, o proporción del gravamen en la Proposición 40 es relativamente pequeña: un pago del 5% de su riqueza acumulada, a pagar una sola vez y para financiar los programas de atención médica del estado. Pero no por ser mínimo tranquiliza a aquellos de quienes se pide la contribución. Solo despierta sus sospechas de que se repetirá.
Y sí, eso está claramente estipulado en el texto de la propuesta. La Legislatura – sí, con una mayoría especial de dos tercios – puede repetir el impuesto, ampliarlo para incluir a otros grupos de la población. Y respecto a la cláusula que dice que el cambio debe “ser consistente con y promover los propósitos”, ¿quién decide esa consistencia?
En suma: no vale la pena gastar dinero y esfuerzos en promover una moción que no rendirá los efectos deseados. Mejor organizarse y unirse a otros estados, a sus legislaturas, gobernaciones y al Congreso para que esta idea germine a nivel nacional.
El gobernador Gavin Newsom y el candidato líder para reemplazarlo en estas elecciones Xavier Becerra se oponen a la Proposición 40. Esto dijo en su cuenta de Substack Newsom: “Puede que usted no pueda simplemente mudarse a Texas o Florida para proteger sus ingresos de los impuestos, pero le aseguro que los multimillonarios sí pueden hacerlo, y lo hacen. La riqueza es móvil y busca el estado con los impuestos más bajos. La batalla debe librarse a nivel federal, que es donde se creó originalmente este sistema fallido.”.
Tiene razón.