Residentes de L.A. honran a las víctimas del 9/11 con servicio comunitario
Más de 1,000 voluntario empacan 400,000 comidas destinadas al Banco Regional de Alimentos
Los voluntarios arman la parte delantera de las mesas y se preparan para empacar alimentos en cajas. Crédito: Janette Villafana | Impremedia
Más de 1,000 voluntarios de toda la ciudad de Los Ángeles se reunieron el viernes en el Centro de Capacitación Frank Hotchkin Memorial del Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD) para empacar más de 400,000 comidas destinadas al Banco Regional de Alimentos de Los Ángeles, como parte del Día Nacional de Servicio y Conmemoración de los ataques terroristas del 11 de septiembre.
La mañana empezó con una ceremonia afuera del Departamento de Bomberos, donde está colocado un monumento — un trozo grande de acero de las Torres Gemelas, dedicado a los 343 bomberos que perdieron la vida— que los asistentes llenaron de flores. Frente a esa pieza, el personal del LAFD y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, pronunciaron unas palabras en las que honraron no solo a las personas que perdieron la vida y a los bomberos de Nueva York, también recordaron a los 70 miembros de (LAFD), y 23 personas del Manejo del Estrés por Incidentes Críticos, que fueron a la Zona Cero tras los ataques al World Trade Center.
La ceremonia incluyó el repique de las “10 campanas”, gaiteros y un sobrevuelo de helicópteros.
“Su servicio es importante y sabemos que tuvo un costo; algunos de ustedes aún enfrentan consecuencias de salud por la exposición y otros cargan con cosas difíciles de expresar con palabras”, dijo Jaime Moore de LAFD.
“25 años es mucho tiempo; la mayoría de los bomberos que tenemos ahora ni siquiera habían nacido cuando se derrumbaron las torres. Eso significa que quienes lo recordamos tenemos una responsabilidad: debemos contar la historia y hacer que la próxima generación comprenda lo que pasó ese día”.

Los ataques de las torres gemelas se produjeron cuando 19 hombres secuestraron cuatro aviones comerciales con destino a aeropuertos de California: el vuelo 11 de American Airlines, que volaba de Boston al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles; el vuelo 175 de United Airlines, que volaba de Boston al LAX; el vuelo 77 de American Airlines, que volaba de Washington Dulles al LAX; y el vuelo 93 de United Airlines, que partía de Newark con destino al Aeropuerto Internacional de San Francisco (SFO).
La alcaldesa Bass se aseguró esa mañana de rendir homenaje a las personas que perdieron la vida en los aviones que nunca llegaron a Los Ángeles.
“25 años después, recordamos a quienes perdieron la vida el 11 de septiembre y rendimos homenaje a los héroes que corrieron hacia el peligro para proteger a los demás”, dijo Bass. “Recordamos a quienes viajaban a bordo de los aviones con destino a Los Ángeles y que nunca llegaron a casa. Y rendimos homenaje a los socorristas y a los héroes cotidianos que arriesgaron sus vidas por los demás”.
“Los Ángeles nunca los olvidará”, agregó.



La organización 9/11 Day, que dirige la campaña nacional llamada “Unite For Good”, que se llevo cabo ese viernes, desde el principio tuvo una misión: transformar el aniversario de uno de los días más oscuros de la historia de los Estados Unidos en un día de caridad.
La organización fue fundada por David Paine y Jay Winuk en 2002, después de que Winuk perdiera a su hermano, Glenn, quien era un bombero voluntario y técnico de emergencias médicas. Su hermano, desafortunadamente, falleció mientras rescataba a personas en el World Trade Center.

Ambos convirtieron esa tragedia en el día anual de servicio y conmemoración caritativa más grande de Estados Unidos. La iniciativa “Unite For Good” de la organización también ha contado con el apoyo público y la colaboración de varios artistas y famosos, como la del comediante y actor Pete Davidson, quien perdió a su propio padre ese trágico día.
“Creo que todos los días podemos hacer algo bueno para alguien más, pero hoy, en particular, es importante porque muchas personas murieron ese día y también muchas lucharon para ayudar a alguien durante esa tragedia”, dijo Olivia Cervantes, del Banco Regional de Alimentos de Los Ángeles. “Este acto de hoy es en memoria de todas esas personas; es nuestra manera de honrar cómo miles de comunidades se unieron para ayudar a las personas afectadas ese día; es nuestro granito de arena”.
Ese viernes por la mañana, los voluntarios —entre los que se encontraban residentes y empleados de diferentes empresas, restaurantes y bancos— se reunieron frente a sus mesas para empezar a empacar cajas llenas de alimentos nutritivos. Unos abrían costales de arroz y lentejas, mientras otros separaban los alimentos y se aseguraban de que cada producto encajara perfectamente en las cajas antes de sellarlas.
Entre el grupo estaba Bryan Hernández, quien llegó al evento con su equipo de trabajo de Starbucks. Esa mañana él estaba a cargo de las lentejas y dijo que, aunque no era su primera vez haciendo algo para su comunidad, sí era su primera vez participando en este evento del 11 de septiembre.
Hernández era solo un adolescente cuando ocurrió el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York y, como muchos niños de esa época, recuerda vívidamente lo que hacía cuando recibió la noticia.
“Recuerdo que estaba en la escuela de verano; en ese momento, al principio, no creo que muchos de nosotros, los niños, entendíamos la magnitud de lo que había pasado”, recuerda Hernández. “Pero nuestra maestra nos lo explicó lo mejor que pudo y fue muy triste. Lo que más recuerdo es haber sentido el gran impacto que tuvo en todo el mundo; se podía sentir el duelo hasta aquí”.



Los atentados de ese día, en los que murieron cerca de 3,000 personas, marcaron a toda una generación y a personas como Hernández, quienes tienen marcadas en su memoria las imágenes que veían en la televisión.
Otra persona que estaba entre los voluntarios era Joseph, quien estaba vestido con pantalones cargo y un pañuelo de la bandera de los Estados Unidos. Al igual que Hernández, él no puede olvidar la inquietud que sentía ese día; dice que tenía amigos y primos que formaban parte del equipo de policía de Nueva York. El viernes él estaba a cargo de sellar todas las cajas y colocarlas en las paletas que las llevarán a repartir.

“Llamé de inmediato a mis primos; no estaban ahí cuando se derrumbaron los edificios, pero fueron de los primeros en acudir a ayudar a rescatar a la gente, así que mi primera preocupación fue mi familia”, compartió. “También recuerdo cómo la comunidad se unió para ayudarse mutuamente, y creo que eso es lo que estamos tratando de hacer aquí hoy: honrar a quienes ya no están, pero también ayudar a quienes lo necesitan ahora”.
Alrededor del mediodía, los participantes del evento llevaban casi 300.000 cajas llenas de comida; muchos celebraban su gran obra cada vez que llenaban una caja más.
“Me siento bien; estamos ayudando a personas que lo necesitan y creo que es una manera muy bonita de honrar todo el esfuerzo que se hizo ese día”, dijo Jenifer Corola, una participante, mientras empacaba su última caja del día.
Si no pudiste asistir a ninguno de los eventos en memoria del 11 de septiembre, no te preocupes: el sábado por la tarde está previsto un evento en el Rose Bowl de Pasadena. Donde se rendirá homenaje en el campo a los socorristas locales y a sus familias antes del partido de fútbol americano entre la UCLA y San Diego State, que comenzará a las 4:15 p. m.