Lenguas perseguidas/perseguir las lenguas
Odilia Romero para la columna Somos L.A. de La Opinión
Crédito: Impremedia
Odilia Romero, líder de CIELO
Hace 45 años que vivo en Los Ángeles y dejé mi natal Zoogocho, en Oaxaca. Desde que llegué a este país, la lengua ha marcado, tanto en mi vida personal, como en mi trabajo. Fui una niña que no hablaba ni español ni inglés cuando arribé a Estados Unidos. Mi mundo era en zapoteco. Por esa razón, desde muy joven comencé a trabajar como intérprete, me formé y estuve en hospitales.
Es 2026 y veo que el perfilamiento racial de deportación coincide con las personas que hablamos lenguas indígenas. Siguen persiguiendo la lengua. A pesar de todo, quienes hablamos las lenguas seguimos trabajando, seguimos aportando a este país y a nuestros pueblos de origen.