La labor “de amor” de Patricia Santana es reconocida por el consulado de México

La tapatía ha sido destacada líder sindical y ha superado mucha adversidad, por lo que recibe el galardón de 'Orgullo Mexicano'

El cónsul mexicano Carlos González Gutiérrez entregó el galardón "Mazehualtin" a Patricia Santana Bautista.

El cónsul mexicano Carlos González Gutiérrez entregó el galardón "Mazehualtin" a Patricia Santana Bautista.  Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Con la humildad que la caracteriza, Patricia Santana Bautista recibió el reconocimiento ‘Orgullo Mexicano’ de este mes de septiembre durante una ceremonia del Consulado General de México en Los Ángeles, donde se reconoció su trayectoria como líder comunitaria, así como su compromiso con la defensa de los trabajadores y las comunidades mexicanas en California.

El reconocimiento ‘Orgullo Mexicano’ del mes honra a personas inmigrantes mexicanas cuya historia de esfuerzo, perseverancia y contribuciones a la sociedad representa un ejemplo e inspiración para la comunidad mexicana en el exterior.

Patricia nació en Guadalajara el 13 de septiembre de 1969 y llegó a Estados Unidos a los 16 años. Trabajó en campos agrícolas de Delano, en el Valle Central de California; en empacadoras y en ventas antes de dedicarse al cuidado de personas mayores y con discapacidad.

“Esa etapa de mi vida fue terrible. Me sentí triste porque llegué a trabajar al campo, de rodillas”, dijo la galardonada a La Opinión. “Cada mañana pensaba: ‘Este trabajo no es para mí’. Era realmente difícil”.

La presidenta del Caucus Latino del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU Local 2015) recibió de manos del cónsul general de México en Los Ángeles, Carlos González Gutiérrez, una litografía llamada Mazehualtin (Los Merecedores), realizada por la artista Gabriela Zapata, como símbolo de esta distinción que celebra las historias de mexicanos que, desde el exterior, mantienen vivo el vínculo con su país y contribuyen al desarrollo de nuestras comunidades. 

La palabra macehualtin proviene del náhuatl. El sentido original y profundo de la palabra es “el merecedor” o “persona digna”, en referencia a la dignidad obtenida mediante el trabajo.

Santana ha dedicado más de dos décadas a la lucha sindical por los derechos de los trabajadores y cuenta con la experiencia de haber tenido que cuidar a su padre, quien sufrió un accidente que le impidió caminar durante 17 años. También tuvo que hacerse cargo de la convalecencia de su esposo, Ismael Anguiano Cortés, quien falleció el 3 de junio.

Patricia Santana perdió recientemente a su esposo, Ismael Anguiano Cortés (izq.), fallecido el 3 de junio.
Patricia Santana perdió recientemente a su esposo, Ismael Anguiano Cortés (izq.), fallecido el 3 de junio.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Ambas experiencias motivaron a Patricia —tercera de ocho hermanos; cuatro mujeres y cuatro hombres— a abogar por los cuidados de larga duración para las personas. Sin embargo, pensaba además que sus hermanos debían estudiar. 

Así, cuando su hermano Luis llegó a los 15 años a Estados Unidos, el esposo de Patricia le enseñó a ser mecánico. Mientras tanto, a su hermano Juan le ayudaron a ir a la universidad y se graduó como ingeniero electromecánico.

Los esfuerzos de Patricia por ver triunfar a los suyos se hicieron realidad mientras ella trabajaba en los campos agrícolas durante aproximadamente tres años, recolectando uvas, fresas, tomates y ajos, según la temporada. Una tía suya, Marta Navarro, trabajó allí durante más de 25 años.

“Admiro a mi hermana por sus logros, porque después de tantos años y tantas dificultades ha sabido sobresalir”, enfatizó Luis Santana. “Me da gusto que salimos adelante y también admiro de ella toda su entrega, su fuerza y su trabajo día con día, todo sin recibir nada a cambio. Siempre está ahí a favor de los inmigrantes y de la gente necesitada”.

Pero el corazón de Patricia fue más allá del amor de una madre biológica, pues se hizo cargo de dos niñas de crianza: Ana Victoria Anguiano (2 años) y Blanca Vanessa Bonilla (1), hijas de su cuñado José Antonio Anguiano, quien falleció en un accidente.

“Tuvimos a las niñas en mi casa por más de 10 años, pero cuando su mamá las reclamó, el sistema de cuidado infantil se las devolvió”, explicó. “Solamente supimos que se las llevó a Texas. Nunca nos dieron un número de teléfono al que llamarla”.

Posteriormente, Patricia y su esposo se hicieron cargo de los hijos de su hermano Roberto Carlos Santana Bautista (Roberto Carlos y Juan Jesús). 

Acompañada de su familia, Patricia Santana vivió una ocasión especial en el Consulado General de México en Los Ángeles.
Acompañada de su familia, Patricia Santana vivió una ocasión especial en el Consulado General de México en Los Ángeles.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Vocación de servicio

“La trayectoria de Patricia representa la historia de muchos trabajadores migrantes que han llegado a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades y que con su trabajo le han podido dar un mejor nivel de vida a su familia, especialmente a sus hijos”, resaltó el cónsul Carlos González Gutiérrez.

A través de Patricia, el cónsul reconoció a los trabajadores que se dedican a esta noble labor, ya sean mexicanos, inmigrantes o personas que merecen ser reconocidas. “En especial, si son inmigrantes, para mí representan un acto de amor en manos de personas que hasta hace muy poco tiempo eran completamente forasteras”, indicó el diplomático mexicano.

Durante la sencilla ceremonia de reconocimiento, Patricia Santana Bautista, la 25a. persona galardonada con este premio, estuvo rodeada de familiares y compañeros sindicalistas. 

“En nombre de la segunda familia de Patricia —nuestra familia del SEIU 2015—, felicidades por este honor”, dijo Kim Evon, vicepresidenta ejecutiva de dicho sindicato, quien consideró que el reconocimiento para Patricia es merecido y refleja fielmente a la persona que han tenido el privilegio de conocer durante casi dos décadas en el sindicato.

“Para mí, Patricia es un ángel disfrazado en la tierra; ella basa todo lo que es y su forma de interactuar con el mundo en el cuidado y el amor”, expresó. “Cuando te mira a los ojos, está mirando directamente a tu corazón y conectando con todos en la sala”.

Por su parte, Arnulfo de la Cruz, presidente de SEIU California, manifestó a La Opinión que Patricia Santana representa en muchos aspectos el espíritu del sindicato que agrupa a 750,000 personas.

“Ella ha dado su vida al servicio de los demás compañeros de la unión, y fácilmente puede ser reconocida desde San Francisco a San José, Fresno, San Bernardino o Sacramento. Su liderazgo es reconocido a nivel estatal por la manera en que trata a los demás”.

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