Rubio endurece discurso sobre Cuba, lo llama “Estado fallido” y una amenaza para EE.UU.

Rubio vinculó la crisis de la isla con la seguridad nacional, mientras Trump mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con La Habana

Marco Rubio aseguró que Washington no permitirá que Cuba sea utilizada como base de operaciones contra Estados Unidos.

Marco Rubio aseguró que Washington no permitirá que Cuba sea utilizada como base de operaciones contra Estados Unidos. Crédito: Yuki Iwamura | AP

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volvió a calificar a Cuba como un “Estado fallido” y advirtió que el Gobierno de Donald Trump no permitirá que la isla sea utilizada como una plataforma desde la cual adversarios de Washington puedan amenazar al país, en momentos en que la Casa Blanca combina una creciente presión sobre La Habana con señales de una posible negociación.

“Mientras Trump sea presidente, nunca permitiremos que Cuba se convierta en una base de operaciones contra Estados Unidos”, afirmó Rubio este lunes durante una entrevista con Fox News, de acuerdo con la información difundida sobre sus declaraciones.

La afirmación profundiza una línea que el secretario de Estado, de origen cubano, ha repetido durante 2026. En agosto, Rubio dijo a Fox News que “un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas que está alineado con adversarios de Estados Unidos es una amenaza para la seguridad nacional de nuestro país”. En esa ocasión vinculó sus preocupaciones con las actividades de inteligencia cubanas y las relaciones de La Habana con adversarios de Washington.

Rubio ya había utilizado la misma caracterización en abril, cuando describió a Cuba como un “Estado fallido” y sostuvo que la situación de la isla planteaba riesgos para la seguridad estadounidense.

Las declaraciones se producen menos de una semana después de que Trump utilizara prácticamente el mismo argumento ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“Es absolutamente un Estado fallido. Está fracasando como nunca antes. Y caerá”, afirmó el mandatario durante su discurso del 22 de septiembre. Trump agregó que Estados Unidos no permitirá “un refugio para que adversarios extranjeros amenacen a Estados Unidos desde nuestra propia puerta”.

La delegación cubana abandonó la sala durante la intervención. Posteriormente, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las declaraciones y acusó a Washington de presentar a Cuba como una amenaza para justificar su política hacia la isla.

Presión en medio de una grave crisis

La nueva advertencia de Rubio coincide con una de las crisis energéticas más graves que ha enfrentado Cuba en décadas.

El sistema eléctrico cubano sufrió el 18 de septiembre su sexto colapso total desde enero, dejando a millones de habitantes sin electricidad. Algunas regiones han padecido apagones de más de 30 horas debido a la combinación de infraestructura deteriorada y escasez de combustible.

La crisis se agravó después de que Estados Unidos endureciera este año las restricciones sobre el suministro de petróleo a Cuba. Venezuela, durante años uno de los principales proveedores de la isla, dejó de enviar combustible después de la captura de Nicolás Maduro, mientras las importaciones mexicanas también se detuvieron en medio de las presiones estadounidenses.

La Administración Trump atribuye los problemas económicos cubanos principalmente a décadas de políticas del gobierno comunista. La Habana, en contraste, responsabiliza al embargo estadounidense, vigente desde hace más de seis décadas, de agravar las dificultades económicas y energéticas del país. Reuters señala que Rubio ha atribuido la crisis a la corrupción y mala administración internas, mientras el gobierno cubano sostiene que las sanciones estadounidenses son un factor determinante.

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