Una parroquia consternada

Incendio causa serios daños pero no destruye iglesia de Santa Ana

Lo que el párroco Alfredo de Dios confundió en las primeras horas de ayer con un posible robo resultó ser algo peor. Llamas furiosas envolvieron el ala norte de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Santa Ana y dejaron un saldo de cenizas y escombros en un edificio que se esperaba estuviera totalmente remodelado a finales de este mes.

“Pensé que era una pesadilla, fue impresionante” afirmó el sacerdote al referirse al incendio que causó la pérdida total del área destinada al culto de la vírgen guadalupana y en la que no se oficiaban misas.

Dicho inmueble, adjunto al santuario principal, estaba en proceso de remodelación desde junio por ser un edificio construido en 1922 y que no contaba con los dispositivos adecuados de seguridad contra incendios.

El cuerpo de bomberos arribó al lugar a la 1:30 a.m. y centró sus esfuerzos en evitar que el fuego tocara el santuario, propósito que logró con éxito y el “edificio grande”, como es conocido, quedó prácticamente intacto.

A las 2:45 a.m. fue contenido el incendio, pero fue imposible rescatar una pintura de la Vírgen de Guadalupe que databa de 1922 y que al parecer era originaria de Italia. Dentro del recinto se encontraba también un mural con valor histórico, que igualmente se perdió en su totalidad.

El jefe de bomberos, Ben Gonzales, indicó que no hay motivos para pensar que el incendio fue intencional y aunque las investigaciones no han dado una respuesta oficial, sospechan que fue a causa de un corto circuito eléctrico.

El siniestro ocurre en un momento sensible para la comunidad católica, a tan solo cuatro días de las celebraciones de la Vírgen de Guadalupe, festejos de suma importancia para la comunidad hispana y que para muchos marcan el inicio de las fiestas decembrinas.

Ayer, los fieles se mostraban consternados. Dolores Martínez, quien toda su vida ha frecuentado la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, manifestó su dolor pero se declaró dispuesta a apoyar a la iglesia y su párroco.

“Esto fue una pérdida material, pero la iglesia somos la gente y ahora estamos más fuertes que nunca” aseguró Martínez.

El padre De Dios indicó que casi todas las imágenes santas fueron desplazadas al edificio grande hace meses debido a los trabajos de remodelación, pero el cuadro de la Vírgen de Guadalupe estaba asegurado con cemento y fue imposible quitarlo. El tabernáculo tampoco se pudo mover y ambos fueron consumidos por el fuego embravecido.

Aunque el “edificio grande” no sufrió daños, la iglesia ha cancelado todas sus misas, hasta nuevo aviso, por motivos de seguridad.

Ayer, que además fue la celebración de la Inmaculada Concepción -y representa misa obligatoria para la comunidad católica-, los feligreses fueron acogidos en la vecina parroquia de la Vírgen Del Pilar, con quien la iglesia dañada tiene fuerte mancuerna. Ahí se llevarán a cabo algunas de las celebraciones programadas para los próximos días en Nuestra Señora de Guadalupe.

Para Elizabeth Pérez, la noticia del incendio representó una doble angustia. Ella planeó con meses de anticipación su boda para hoy viernes, misma que no podrá oficiarse en la iglesia en la que soñó casarse. Con tan solo unas horas de anticipación avisó a sus familiares y amigos el cambio de recinto. “Imagínense mis nervios, afortunadamente se va a poder en otra iglesia”, compartió la novia.

El cuerpo de bomberos no ha dado una cifra exacta de la pérdida, pero el padre De Dios dijo que fue una pérdida de un millón de dólares.

El sacerdote afirmó seguir con espíritu firme y que la kermesse programada para este fin de semana en el estacionamiento de la iglesia sigue en pie a menos que las autoridades indiquen lo contrario.

Lorena Larios, secretaria de la iglesia, indicó que los fieles se han acercado para expresarle sus condolencias por el siniestro y ofrecerle su apoyo. La comunidad, según informaron los vecinos, es muy unida y a la iglesia acuden con regularidad más de tres mil familias.

Contenido Patrocinado