Las Villa son las caras gemelas de la música urbana
Las hermanas Laura y Lucía estrenaron 'Caníbales', el tema que las lanza a lo grande en el mundo del reggaetón
La música de Las Villa, originarias de Bogotá, fue influenciada por Bad Benny. Foto: Cortesía Crédito: Cortesía
Las gemelas Lucía y Laura Villa son tan parecidas que cuando hablan es común que la frase que una comienza la termine la otra. Así que no debe de sorprender que cuando una dijo que le gustaba el trap, la otra ya tenía los dos pies dentro.
“La revelación para nosotros fue Bad Bunny”, dijo Lucía, quien con su hermana Laura se hacen llamar Las Villa. “Su ser completo como artista nos enganchó, nos abrió la cabeza a muchos”.
Así que, de la noche a la mañana, estas jóvenes que habían sido educadas en las mejores escuelas de arte de Bogotá, que estudiaron música en la universidad y que tenían un abuelo que les inculcó el amor por la zarzuela, se vistieron de negro, se pusieron uñas larguísimas y comenzaron a cantar regguetón.
La reacción no se hizo esperar. Miles comenzaron a seguirlas en sus redes sociales y a escuchar sus canciones. Ahora, a sus 25 años, Las Villa son de las pocas caras femeninas del género urbano.
Actualmente promocionan “Caníbales”, un tema que grabaron junto a Beéle, un cantante que también comienza su carrera. Para este corte, el par de chicas se puso sexy y sacó su lado más duro, aunque en realidad se trata de dos mujeres que, sin todos los artilugios del maquillaje y el vestuario, tienen cara de pan dulce.
“Sí nos han comentado eso y nos gusta, que se vea esa transformación”, dijo Laura.
Y aunque pareciera que las cantantes han crecido en un entorno privilegiado, que contrasta con la vida de barrio y de dureza en la que se han criado muchos representantes del género urbano, ellas insisten en que no todo se les dio tan fácil.
“Anduvimos en transporte colectivo, estudiamos con becas, porque es un lujo acceder a la academia de arte”, dijo Lucía. “La verdad es que somos chicas untadas de realidad”.
Con la gran diferencia de que se prepararon para esta carrera. Tomaron clases de jazz, canto, actuación, ballet, música, flamenco y cuanta disciplina pudieron, hasta que el regguetón llegó para cambiar sus vidas.
“Aquí fue donde pudimos aplicar todo lo que habíamos aprendido”, dijo Lucía. “Y aquí es donde hemos podido crear; creo que vinimos a hacer esto porque nos parecía divertido y disfrutamos de la composición y de ser libres”.
El plan de Las Villa por ahora es “bombardear” con su música, y cuando termine la pandemia hacer lo mismo, pero en persona.
