window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Tu teléfono tiene un “modo privacidad” escondido: así funciona el DNS

Tu teléfono cuenta con la opción de activar un DNS que mejora la privacidad cuando te conectas a Internet

Tanto los teléfonos Android como iOS ofrecen la función de activar un DNS para mejorar la privacidad

Tanto los teléfonos Android como iOS ofrecen la función de activar un DNS para mejorar la privacidad Crédito: Shutterstock

La opción de DNS (o “DNS privado”) en tu teléfono sirve para decidir qué servidor traduce los nombres de las webs (tipo “netflix.com”) a direcciones IP, y en Android incluso puede hacerlo cifrando esas consultas para que no viajen “en claro” por la red. Activarla tiene sentido especialmente cuando te conectas a WiFi públicas o cuando quieres un extra de privacidad, estabilidad o filtrado (por ejemplo, bloquear malware o anuncios según el proveedor).

¿Qué es el DNS en el teléfono y por qué importa?

Cada vez que abres una web o una app, tu móvil hace una consulta DNS para saber a qué servidor conectarse; es el “traductor” básico de Internet. El problema: durante años esas consultas se enviaban sin cifrado, y eso abría la puerta a que alguien en el camino (una red WiFi abierta, un operador, un intermediario malicioso) pudiera espiar o incluso manipular respuestas DNS.

Aquí entra el “DNS privado” (en Android) o el cambio de DNS (en iPhone, normalmente por WiFi): en vez de usar automáticamente el DNS que te impone la red, eliges otro proveedor y, en Android 9+ con “Private DNS”, puedes usar DNS sobre TLS (DoT) para cifrar esas consultas. En palabras simples: no hace magia, pero sí reduce una parte importante del “chismeo” típico de las redes.

Cuándo activar DNS privado

Hay escenarios donde activarlo es casi un “sí” automático. Por ejemplo:

  • Si usas WiFi pública (cafeterías, aeropuertos, hoteles): cifrar las consultas DNS ayuda a reducir el riesgo de escuchas y también mejora la integridad, porque complica que un tercero manipule respuestas DNS.
  • Si te preocupa la privacidad: algunos proveedores de DNS privado cifran las solicitudes y hacen más difícil que terceros vean qué dominios estás consultando en esa red.
  • Si quieres filtrado extra: hay DNS que bloquean malware o contenido adulto (según el servicio), y Android permite configurarlos como proveedor de DNS privado por nombre de host.
  • Si tu DNS “de la compañía” va lento o falla: cambiar a un resolvedor conocido puede mejorar la velocidad de resolución (la parte de “encontrar” la IP), aunque no siempre acelera toda la descarga.

Cuándo pensarlo dos veces: si estás en una red corporativa/universidad con reglas internas, un DNS externo puede romper accesos a recursos internos o saltarse filtros que “necesitan” el DNS de esa red. Y ojo con esto: al elegir un DNS de terceros, estás moviendo la confianza; ese proveedor podría tener visibilidad de gran parte de tus consultas, así que conviene usar uno con reputación y políticas claras.

Ventajas reales (privacidad, seguridad y hasta “menos anuncios”)

La lista de beneficios depende mucho del proveedor que elijas, pero hay tres ventajas típicas bastante claras.

  • Privacidad y seguridad en redes inseguras: con DNS sobre TLS, las consultas viajan cifradas, lo que reduce espionaje y dificulta modificaciones maliciosas en el camino.
  • Mejor integridad de la conexión: además de privacidad, se busca evitar que terceros manipulen las respuestas DNS (por ejemplo, mandarte a un sitio falso).
  • Funciones extra del proveedor: algunos DNS prometen más rapidez resolviendo dominios, y otros ofrecen filtrado como bloqueo de anuncios (por ejemplo, AdGuard) o perfiles familiares/antimalware (por ejemplo, opciones tipo “Families” en Cloudflare).

En Android, la gracia es que “DNS privado” aplica de forma global: una vez activo, el sistema manda las consultas de navegación y apps por ese canal/proveedor, sin que tengas que configurarlo red por red.

Si quieres, se puede armar una mini guía rápida (Android vs iPhone) con 2–3 proveedores recomendados según tu objetivo: privacidad, bloqueo de malware o control parental.

Sigue leyendo:
Qué causó la falla global en la nube de Amazon y por qué provocó el colapso temporal de internet
Falla global en la nube de Amazon genera problemas a cientos de aplicaciones del mundo
El tipo de VPN que deberías usar, según expertos: ¿Gratis o paga?

En esta nota

privacidad teléfono
Contenido Patrocinado