Temen desalojo masivo en Bell
Cientos de residentes quedarían a la deriva por la posible venta de dos parques de casas móviles Florence Village y Bell Mobile Home Park
Gaudencio Tolentino, quien sufrió un derrame cerebral hace algún tiempo, aparte de trabajar en la limpieza de edificios debe cuidar a su esposa María, de 86 años, quien recibe tres tratamientos de diálisis por semana. Crédito: Fotos: Jorge Luis Macías | Impremedia
Una vez que se haya completado un reporte sobre el impacto de traslado, las 227 familias residentes en los dos parques de casas móviles Florence Village y Bell Mobile Home Park de la ciudad de Bell serían notificados y el alcalde Ali Saleh, además de las cuatro concejales latinas estarían en condición para votar sobre la venta que desplazaría de forma masiva a quienes han vivido allí por décadas.
El posible desalojo masivo ha provocado protestas sobre los planes de desarrollo de viviendas “asequibles” y comercios por parte de la ciudad de Bell.
“¿Qué más personas pobres quieren aquí, si no nosotros?”, cuestionó Gaudencio Tolentino, un hombre de Veracruz, México, quien, a sus 65 años se mantiene apenas de la limpieza de tres edificios.
“¿A dónde vamos a parar?”, se pregunta él y llora amargamente porque su esposa María, de 86 años, no se puede valer por sí misma. Ella sufre de diabetes y tres veces por semana recibe sesiones de diálisis.
Como Gaudencio, residentes de Florence Village y Bell Mobile Home Park dijeron a La Opinión que se sienten “traicionados” por el alcalde Ali Saleh y las concejales latinas Ana María Quintana, Mónica Arroyo, Alicia Romero y Francis Flores.

“Ninguno de ellos nos apoya. Todos están en contra de nosotros”, declaró Antonio Robles, “La solución es que nos dejen tranquilos. Son ellos los que tienen la última palabra; ninguno se ha parado para decir públicamente que está con nosotros; nos dejan hablar tres minutos en las juntas, pero no responden nada”.
Ni el alcalde Ali Saleh ni las concejales emitieron un comentario al respecto a la impresión de “traición” de su parte a los residentes de los parques de casas móviles.
Además, personas ligadas a los planes de la ciudad y que hablaron a condición de anonimato a La Opinión ni afirmaron ni negaron que todos los residentes tendrán que abandonar sus hogares, aunque aclararon que un especialista en reubicación está elaborando un informe sobre el impacto del traslado, que estará listo a mediados de año.
Dicho informe incluiría entrevistas con los residentes para comprender su situación de vida: cuántas personas viven en la casa, cuál es su situación financiera y otros detalles similares. También, la ciudad ha contratado a un tasador certificado para garantizar que, si las autoridades municipales deciden seguir adelante con la venta del parque, los residentes reciban “un precio justo de mercado” por sus viviendas.
El parque de casas móviles Florence Village, en Bell, California, fue adquirido por la ciudad en 1995 para crear viviendas asequibles. Junto con Bell Mobile Home Park constituyen una zona residencial de 259 unidades.
Actualmente, la ciudad gestiona estas 259 viviendas ocupadas por sus propietarios y construidas en terrenos arrendados.

La propiedad municipal ha estado en el punto de mira debido a los posibles planes de venta o cierre desde 2020-2021, una década después del tristemente célebre caso de corrupción y malversación de fondos públicos por parte del administrador municipal Robert Rizzo (sentenciado a 12 años de prisión), la subadministradora Angela Spaccia y varios miembros del consejo municipal que fueron condenados por malversación de fondos públicos. Ellos crearon altos impuestos a la propiedad, se beneficiaron de préstamos no autorizados y pagándose salarios exorbitantes de hasta $8,000 mensuales.
“A mí me quieren dar $8,000 para que me vaya”, denunció Gaudencio Tolentino. “Como están las rentas ahora, ¿Quién de nosotros podrá pagar $2000 mensuales de renta?”.
Tolentino informó que él compró su unidad de vivienda de dos habitaciones por $55,000 al dueño anterior y paga $700 mensuales de alquiler a la ciudad de Bell.
“Sí me preocupa. ¿Cómo no? ¿A dónde nos vamos a ir?”, añadió María, la esposa de Gaudencio, mientras descansaba en un sillón, tras una sesión de diálisis.
Las presuntas compensaciones de la ciudad de Bell por reubicación de los residentes ascenderían a $40,000 para los inquilinos y $250,000 para los propietarios de casas móviles, según las fuentes.
“El consejo municipal votará después de que los residentes revisen el informe”, dijo la informante ligada a la ciudad, quien aseguró que la venta o no de Florence Village y Bell Mobile Home Park se realizaría “para cumplir con los objetivos de vivienda asequible” -el mismo concepto por el cual fueron adquiridas en 1995- y “abordar el déficit financiero con el que se opera ambos parques”.
Juan Baltazar, residente de Florence Village Mobile Home Park expresó que los residentes se sienten “intimidados y desprotegidos”.
“Si llegan a vender esto y nos desalojan, pues no podríamos pagar en ningún lado porque los alquileres están inalcanzables”, dijo.

De igual manera., Esmeralda Arista Arispe, originaria de la Ciudad de México, madre soltera de dos niñas y que vive con sus abuelitos de más de 70 años desde hace una década critico la posible reubicación y devaluación del lugar donde viven.
“Como madre soltera, nunca podría pagar una renta de $1,500 o $2,000”, dijo.
Operan con déficit financiero
Como respuesta a la misiva de Hahn, el alcalde de Bell, Ali Saleh respondió que, durante los últimos cinco meses, la ciudad de Bell realizó múltiples solicitudes formales para reunirse con la oficina de la supervisora Hahn para discutir el Plan de Desarrollo Económico de la ciudad y la visión a largo plazo para la comunidad.
Aseguró en una declaración enviada a La Opinion que dichas solicitudes no fueron aceptadas ni programadas e indicó que ciudad de Bell “ha sido completamente transparente” con los residentes, las partes interesadas y la comunidad en general con respecto al desarrollo de un Informe de Impacto y Plan de Reubicación actualizado para los parques de casas móviles.
Manifestó que un informe anterior se completó en diciembre de 2020, y el esfuerzo actual es una actualización, no una propuesta para vender los parques de casas móviles.
“El propósito de este informe es contratar a expertos calificados en la materia para evaluar las condiciones de vivienda, las necesidades financieras y las circunstancias individuales de los residentes”, escribió en una carta enviada a La Opinión.
La misiva señala que la ciudad posee dos parques de casas móviles que albergan a 227 familias – no más de 350 como afirma Hahn- y que, durante muchos años, estos parques han operado con un déficit financiero, “lo que obliga a la ciudad a utilizar fondos de reserva que de otro modo podrían destinarse a la seguridad pública, parques, infraestructura y otros servicios esenciales para los 35,000 residentes de Bell”.
Ali Saleh advirtió que, si bien la preparación del Informe de Impacto no inicia ni garantiza una venta, la ciudad tiene la responsabilidad de evaluar todas las opciones de desarrollo económico y financiero que apoyen la estabilidad fiscal a largo plazo para toda la comunidad.
Una vez presentado, el Concejo Municipal revisará el informe y tomará una decisión informada.
El informe describe los beneficios de reubicación, incluida la compra de viviendas al valor de tasación,asistencia para la diferencia hipotecaria, cobertura de los costos de mudanza y cierre, y 42 meses de asistencia para el alquiler. Las estimaciones preliminares indican beneficios de hasta $250,000 para propietarios y hasta $40,000 para inquilinos.
El alcalde de Bell expuso que, a lo largo de este proceso, la ciudad de Bell mantiene su compromiso con la transparencia, la colaboración y la construcción de un futuro mejor y más brillante para todos los residentes.