Transforman a las comunidades de color surfeando
Giselle Carillo lidera Los Courage Camps, una organización que encuentra en las olas del mar el apoyo a los niños latinos
Los Courage Camps realizan sesiones cada verano y hacen mucho más que dar clases de surf. Crédito: Los Courage Camps | Cortesía
Giselle Carillo, del este de Los Ángeles, recuerda vívidamente el día en que recuperó su valentía y su fuerza tras caer en una profunda depresión que la hizo sentir el peso que a menudo conlleva ser la hija mayor. Llevaba trabajando desde los 7 años y, a los 25, se había graduado de la universidad y estaba a punto de comenzar su carrera como profesora.
Sin embargo, dice que algo dentro de ella no estaba bien; sentía que le faltaba algo en la vida. Hasta entonces, todo lo que había logrado lo había hecho por y gracias a sus padres y su familia.
“Mis padres siempre han vivido en modo de supervivencia; creo que eso es cierto para muchos padres inmigrantes, y yo, como la mayor, tenía que cargar con el resto sobre mis hombros; pero llegué a un punto de completa oscuridad”, expresó. “Me sentía realmente vacía; sentía una falta de esperanza, de pasión y sentía que había perdido mi valentía; buscaba felicidad”.
Lo que Carrillo buscaba era aprender algo nuevo, sin grandes objetivos, solo la emoción de lograr algo que a ella le parecía imposible. Y eso era el surf. Rememora que cuando estaba en la universidad, veía a muchos estudiantes salir temprano de clase para surfear y luego volver a clase después de disfrutar de las olas.
“Recuerdo que pensaba que era genial, pero que yo nunca podría hacerlo, porqué nunca había visto a una persona de piel morena hacerlo, las únicas personas que veía eran blancas”.

Agregó que antes de reunir el valor para siquiera intentar surfear, ella no sabía nadar y solo había visitado la playa dos veces en toda su vida.
Pero un día se animó y, después de algunas sesiones, sentada en su tabla de surf sobre el océano Pacífico, no solo reclamó su valentía, sino que también creció en ella la idea del programa que ahora ayuda a jóvenes a encontrar su propio valor con el surf.
Carrillo se convirtió en la fundadora de una organización sin ánimo de lucro llamada Los Courage Camps, que lleva a niños de barrios marginales a campamentos de surf gratuitos en playas de Los Ángeles y sus alrededores.
“Devolver lo que recibí, ser mentora y crear un espacio que nunca tuve cuando era niña, porque no sabía que había gente como yo que practicaba surf. Es muy especial para mí”, dijo Carrillo. “Estamos desmontando por completo ese estereotipo en la comunidad latina. Ahora, estos niños creen y sienten que también pertenecen a un grupo; cuando vuelven a casa, dicen con orgullo que son surfistas”.
En aquel momento, era profesora en el sur de Los Ángeles y, según cuenta, su primer grupo estaba formado por dos alumnos de su clase, quienes fueron los únicos que asistieron a aquellas primeras sesiones. Pero ahora la organización ha crecido y se ha consolidado desde entonces que muy pronto celebrará su décimo aniversario.
Carrillo expresó que una de las cosas más gratificantes de poner en marcha estos campamentos para niños es ver el impacto directo que tienen en su autoestima. Agregó que algunos nunca habían estado en la playa, por lo que llegan nerviosos y tímidos, con los hombros encogidos mientras contemplan el vasto océano.
“Cuando finalmente se lanzan al agua y se suben a la tabla, cambian por completo. Salen del mar sonriendo, con la cabeza bien alta y sintiéndose bien y seguros de haber logrado algo que les daba miedo intentar”, agrega. “Están convirtiendo el miedo en valentía”.
Para la surfista, no se trata solo de ofrecer un servicio gratuito, sino también de representación. Carrillo quiere asegurarse de que los niños se vean reflejados en sus instructores.
“Recuerdo ver a Selena Quintanilla cuando era niña y pensar que podía ser como ella porque se parecía a mí, lo que me dio confianza, y quiero que ellos sientan lo mismo con el surf”, subraya. “Así que al mostrarles a los niños personas que se parecen a ellos, se sienten más inclinados a creer que también pueden hacerlo”.
Los Courage Camps realizan sesiones cada verano y hacen mucho más que dar clases de surf; también tienen días en los que enseñan a los niños la importancia de mantener limpias las playas y el planeta, entre otras cosas. En el pasado, también se han asociado con grupos como los Compton Cowboys para enseñarles a surfear.
Gracias a los donantes y a la financiación de la Go Campaign que recibió, han podido adquirir trajes de neopreno y tablas de surf que utilizan los jóvenes que asisten. Una de las mayores ayudas que ha recibido Carrillo y su equipo ha sido poder conseguir más autobuses para recoger a los niños y llevarlos a la playa y de vuelta a casa de forma segura. Dice que antes de esto era difícil alcanzar a los niños en Compton, en Koreatown y en MacArthur Park.
“Las comunidades que más necesitaban las lecciones sobre el océano eran las que menos asistían debido a los problemas de transporte”, comentó Carillo. “La mayoría de nuestras cancelaciones eran por problemas de transporte.”
Agrega que el año pasado también tuvieron que poner en marcha un plan para proteger a sus comunidades, ya que las redadas de inmigración comenzaron en los vecindarios donde muchos de los niños viven.
“Fue un tema muy importante; incluso nos preguntamos si podríamos seguir adelante con todo lo que estaba pasando”, comentó Carrillo. “Pero rápidamente nos entrenamos en respuesta rápida y vigilamos la playa, de modo que, si los ven, nos avisan a tiempo”.
La fundadora dice que, más allá de la representación, también quiere exponer a jóvenes a lugares fuera de sus vecindades, ya que suelen llevarlos a playas como Malibu. Cuenta que esto les ayudará a perder el miedo a medida que vayan creciendo y que estarán más dispuestos a probar cosas nuevas, a viajar y a explorar lugares y espacios que pueden resultarles desconocidos, pero que están a su alcance.
“Realmente están desarrollando la capacidad de sus corazones para ser valientes en todos los aspectos de su vida, no solo en el surf”, expresó Carrillo. “Queremos cultivar y preservar esa alegría que se forma allí, en las olas”.
Nota producida bajo el programa California Local News Fellowship de la universidad de Berkeley