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Madre da ejemplo a su hijo autista con venta de quesadillas

Su hijo Sky de 14 años es el cajero del negocio; abren campaña en GoFundMe para recaudar fondos para comprar una Van

Bree ha tenido mucho éxito con su negocio de quesadillas en el barrio de Koreatown en Los Ángeles.

Bree ha tenido mucho éxito con su negocio de quesadillas en el barrio de Koreatown en Los Ángeles. Crédito: araceli martínez ortega | Impremedia

Cada fin de semana, Brenda Juan “Bree” y su hijo Skyler Aguirre “Sky”, un adolescente con autismo, viajan desde el condado de Orange hasta el barrio de Koreatown en Los Ángeles para vender quesadillas.

Y a pocos meses de montar su puesto sobre la acera de las calles Tercera y Vermont, se hacen largas filas para comprar y disfrutar de las quesadillas de Bree y Sky.

¿Cómo explicar el éxito en tan corto tiempo?

“Mis quesadillas son hechas a mano, la tortilla la hacemos aquí, y no son pequeñas; todo eso y también mi historia me han ayudado para atraer clientes”, dice Bree, quien no puede ocultar lo feliz que está de que a la gente no le importe esperar, en ocasiones bajo el rayo del sol, para probar sus quesadillas.

¿Por qué venir desde el condado de Orange hasta Los Ángeles a vender quesadillas?

“Aunque vivo en el condado de Orange, este barrio es familiar para mí porque crecí en el centro de Los Ángeles”, dice Bree.

Bree le da ejemplo a su hijo Sky con su trabajo de venta de quesadillas.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Pero además vender sus quesadillas en Orange no era posible porque le piden hacerlo desde una troca o carrito.

“El carrito cuesta como $14,000 y no estoy en condiciones de adquirirlo. No tengo ese dinero”, dice. 

Hija de padres guatemaltecos, Bree cuenta que durante la semana trabaja para una firma de abogados especializados en accidentes de carro en el condado de Orange, pero la necesidad de sacar adelante a su hijo, la orilló a buscar una segunda opción de ingresos.

Su hijo Sky quien se encarga de cobrar en el puesto de quesadillas, tiene 14 años, y está en primer año de la preparatoria o high school; además toma clases para la universidad.

“Yo lo empujo mucho y lo ayudo en sus tareas”, dice Bree, quien es una madre soltera.

Grandes filas se hacen para pedir las quesadillas de Bree en el barrio de Koreatown en Los Ángeles.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Empezó a vender sus quesadillas la última semana de octubre en Santa Mónica y Vermont, pero no le iba como esperaba; así que en diciembre se cambió a la banqueta de la calle Vermont casi esquina con la calle Tercera donde hay más flujo comercial.

“Tengo quesadillas de guisado de chorizo y pollo, y también de rajas y puro queso. Las que más se venden son las de chorizo y pollo”, explica sin parar de amasar y confeccionar sus quesadillas.

Las adorna con repollo, salsa verde o roja, crema, queso fresco y guacamole.

Cada una de sus bien servidas quesadillas cuesta $4,50; pero ofrece un combo de tres, a $13,50; y si las quieren con una soda, el paquete de tres sale $15; y si en lugar de una bebida gaseosa, prefieren una horchata, cuesta $18.

Bree dice que el tamaño de sus quesadillas y sus sabores son la clave del éxito.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

La idea de lanzarse a la calle a vender sus quesadillas surgió de su necesidad económica por darle una mejor vida a su hijo, junto a su gusto por la cocina.

“Un día hice quesadillas para una fiesta y a todos les gustaron”, platica.

Eso la animó a montar su puesto callejero con sus suculentas quesadillas.

“Si me gustaría poder dedicarme de tiempo completo a mis quesadillas. Por ahora solo estoy poniendo mi puesto los fines de semana”, dice.

Y confía que no se esperaba tanto apoyo de la comunidad.

“Me ha ayudado mucho promocionarme en TikTok. La verdad me siento muy contenta de la respuesta”.

Las quesadillas de Bree que vende en la acera sobre las calles Tercera y Vermont son muy gustadas.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

A Bree la encuentras en su puesto “BreeSky’s Quesadilla” los sábados y domingos desde las 12:30 de la mañana hasta las cinco de la tarde.

“Quiero poner luces para poder quedarme más tarde”, comenta.

Para esta emprendedora mamá, el puesto es más que un negocio; es una oportunidad para enseñarle a Sky valiosas lecciones de vida y demostrarle que el autismo no define ni limita su futuro.

Ha lanzado una campaña en GoFundMe en la cuenta Support BreeSky’s Quesadilla Stand Get a Van de recaudación de donativos para comprar una camioneta que les permita expandir BreeSky’s Quesadilla, llegar a más clientes y seguir construyendo un futuro para su hijo.

 “Comencé nuestro pequeño puesto de quesadillas en octubre con solo una carpa, un sartén y una nevera portátil. Mi meta era simple: generar ingresos adicionales, pero más importante aún, crear algo estable para Sky, una manera de apoyarlo y darle oportunidades para crecer. 

“Cada dólar que ganamos se reinvierte en ayudarlo. Quiero que a través de este esfuerzo, vea de primera mano que tener autismo no lo limita; puede aprender, crecer y lograr sus metas como cualquier otra persona”.

Bree trabaja incansablemente en su puesto de quesadillas los fines de semana.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia
  • BreeSky’s Quesadilla. 230 S Vermont Ave esquina con calle Tercera. Los Angeles, California
  • Horario: Sábados y domingos. 12:30 a 5:00 pm

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