Markwayne Mullin jura como secretario de Seguridad Nacional, ¿por qué desata críticas?
Congresistas y organizaciones civiles que se oponen a Mullin como titular del DHS afirman que continuará con las políticas migratorias de Trump
La fiscal general Pam Bondi toma juramento a Markwayne Wayne como titular del DHS. Crédito: Alex Brandon | AP
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, tomó juramento a Markwayne Mullin como nuevo secretario de Seguridad Nacional, en medio de elogios del presidente Donald Trump.
El presidente elogió la trayectoria empresarial y política de Mullin y habló sobre lo que, según él, era el deseo de los demócratas de mantener las fronteras abiertas, pero Mullin ayudó a cerrarlas.
“Miren, creamos la frontera más segura con la ayuda de este hombre”, dijo Trump. “Tom es increíble. Va a tener una gran influencia aquí también. No hay nadie más profesional, nadie mejor como persona”.
Trump despidió a Kristi Noem en medio de críticas generalizadas por su gestión del departamento, incluida la violencia de operaciones migratorias que derivaron con la muerte de Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis, Minnesota, pero también sobre su gestión administrativa y el gasto de una campaña publicitaria de $220 millones de dólares.
Este jueves, Mullin emitió su primer mensaje como titular del DHS, al cual llega en medio de un pleito en el Congreso por la asignación de fondos.
“Quiero agradecer al presidente Trump y a mis colegas del Senado por confiarme este cargo crucial”, dijo Mullin. “Como secretario de Seguridad Nacional, espero continuar la misión del presidente Trump de salvaguardar al pueblo estadounidense y defender la patria. Mi principal prioridad es conseguir la financiación necesaria para el Departamento, de modo que los increíbles patriotas que apoyan a nuestras 22 agencias esenciales reciban su salario y puedan continuar su labor fundamental para mantener segura a nuestra nación”.
Mullin no abordó la polémica sobre la forma en que se han ejecutado las operaciones migratorias, incluido la actuación de agentes enmascarados, violencia en detenciones, ingresos a viviendas sin órdenes judiciales y el repliegue violento de manifestantes, pero confió en que los demócratas y republicanos logren un consenso de financiación del DHS.
“El DHS es más importante que cualquier partido político. Es hora de poner fin a las disputas partidistas que amenazan nuestra seguridad nacional y priorizar al pueblo estadounidense”, expuso.
Mullin hizo carrera como senador de Oklahoma durante tres años y en la Cámara de Representantes durante diez años, representando al Distrito 02.
También fue empresario propietario de varias empresas, incluyendo el negocio familiar de plomería, Mullin Plumbing, considerada la empresa de servicios más grande de la región. Además fundó otras empresas, como Mullin Environmental hasta Rowan’s Steakhouse.
Mullin es un exluchador invicto de Artes Marciales Mixtas (MMA), destaca el DHS en un perfil, con un récord profesional de 5-0. Fue incluido en el Salón de la Fama de la Lucha Libre de Oklahoma en 2016, aptitudes que ha presumido incluso al retar en 2023 a Sean O’Brien, presidente de la Hermandad Internacional de Camioneros, cuando éste asistió a una audiencia en el Senado. El senador independiente Bernie Sanders (Vermont) tuvo que detener el enfrentamiento.
Las críticas a Mullin
Aunque el presidente Trump apoya a Mullin, su aval en el Senado ha desatado preocupaciones y críticas de diversas organizaciones que defienden a inmigrantes.
Los senadores demócratas John Fetterman (Pensilvania) y Martin Heinrich (Nuevo México) votaron a favor de la nominación, mientras que el senador republicano Rand Paul (Kentucky) fue el único miembro del Partido Republicano que votó en contra.
El senador Ruben Gallego (Arizona), no votó, mientras el senador Alex Padilla (California), miembro de mayor rango del Subcomité de Inmigración del Comité Judicial del Senado, rechazó respaldar la nominación.
“No puedo, en conciencia, apoyar al senador Mullin para que sea el próximo Secretario de Seguridad Nacional. Durante el último año, hemos sido testigos de cómo el ICE y la CBP han actuado al margen de la ley, sin rendir cuentas ni controlarse. Una cosa es cambiar el nombre del director de la agencia; otra muy distinta es cambiar sus prácticas y políticas”, acusó Padilla. “Necesitamos líderes que se opongan a la cruel y destructiva agenda de deportaciones masivas de Donald Trump y Stephen Miller”.
Mullin está alineado a las políticas migratorias del presidente Trump y ha defendido las operaciones migratorias, incluso apoyado las acciones violentas en Minneapolis, Minnesota, donde murieron Renee Good y Alex Pretti, a quien calificó de “trastornado”, aunque luego se desdijo.
Para Joanna Kuebler, jefa de programas de America’s Voice, la confirmación de Mullin no significa un cambio en las políticas migratorias.
“La crueldad, el caos y la violencia inherentes a la agenda de deportaciones masivas de esta administración permanecen intactos, cuando lo que se necesita es un cambio de rumbo drástico”, expresó. “No necesitamos nuevos mensajes, reformas insuficientes propuestas para el ICE ni pretender que Markwayne Mullin o cualquier otro cómplice de Stephen Miller y Donald Trump estén dispuestos a cambiar la realidad sobre el terreno”.