Sábado 21 de Enero 2017

Un militar a cargo de agencias migratorias preocupa a activistas de derechos humanos

La visión de John Kelly ha sido la seguridad de la región y la fronteriza con Estados Unidos, pero no tiene experiencia en otros temas migratorios

¡Mantente al día con las noticias de interés de los Hispanos!

Sigue a La Opinión en Facebook

Un militar a cargo de agencias migratorias preocupa a activistas de derechos humanos
El presidente electo se reunió con el general retirado John Kelly el pasado 20 de noviembre.
Foto: Getty Images

La semana que viene, Donald Trump anunciará la selección del general John Kelly a la secretaría del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la primera vez que alguien—en este caso un militar- con experiencia directa en la situación fronteriza y los problemas del continente americano toma ese alto cargo.

DHS incluye a todas las agencias de control y servicio migratorio, el Servicio Secreto, la Agencia Federal de Emergencias (FEMA), la Oficina de Inteligencia y la Administración de Seguridad en el Transporte. El secretario tendrá control sobre la “migra”: ICE y la Patrulla Fronteriza, pero también la agencia de Inmigración y Naturalización USCIS que dispensa servicios a los inmigrantes, maneja DACA, visas de residencia y naturalización.

Grupos fronterizos, quienes ya llevan años protestando la “virtual militarización” de la frontera sur que comenzó con George W. Bush y siguió con Barack Obama, no ven con buenos ojos la designación de un militar a este puesto.

“Quienes trabajamos en derechos humanos en la frontera estamos preocupados”, dijo Fernando Garcia, director ejecutivo de la Red de Derechos Humanos de la Frontera en El Paso, Texas. “La política de migración y frontera aún es ley civil, y las agencias que las aplican están atados a reglamentos civiles que reportan ante el Congreso. Un general no tiene ese acercamiento y menos uno que tiene una historia en Afganistán y Guantánamo”.

Kelly, quien está retirado del servicio activo, pasó los últimos cuatro años de su carrera liderando las fuerzas del “Comando del Sur”, un comando militar conjunto de los Estados Unidos que vigila los intereses de seguridad de este país en Centro y Sur América y el Caribe. En 40 años de carrera, Kelly también estuvo en Irak y perdió un hijo -también militar- en Afganistán. En el pasado, Kelly ha expresado apoyo a la continuación de la cárcel de Guantánamo, ligada a torturas y a detenciones extra judiciales.

“Nos preocupa mucho que se trate el asunto migratorio con una óptica militarista o militar. Y el riesgo que eso conlleva en los derechos humanos o civiles, tanto los residentes estadounidenses y los inmigrantes”, apuntó García.

La situación en la frontera ya está suficientemente militarizada, agregan activistas. Hay más de 22,000 agentes desplegados, 700 millas de cercos, ocho sistemas de drones, helicópteros y variada tecnología —el llamado muro virtual.

Al ser designado por Trump, Kelly estaría en teoría aplicando una filosofía expresada por el presidente electo durante su campaña, que indica que el tema migratorio es principalmente un asunto de seguridad y que los inmigrantes indocumentados son delincuentes peligrosos, “violadores y narcotraficantes”, una visión también compartida por el designado secretario de Justicia de Trump, el senador Jeff Sessions.

Las declaraciones públicas de Kelly, sin embargo, señalan que cuando estuvo a cargo del Comando del Sur, el ex general “entendió los factores que impulsan a los refugiados de Centroamérica a dejar la violencia de sus países y escapar hacia Estados Unidos”, dijo Ali Noorani, director ejecutivo del National Immigration Forum.

De hecho, durante su testimonio en marzo del 2015 ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado estadounidense, Kelly tomó una postura diferente a la de gente como Sessions y otros “duros” en inmigración, que consideran que lo que atrae a los refugiados centroamericanos y otros migrantes indocumentados son “las fronteras abiertas”.

“La migración de los niños no acompañados de Centroamérica nos sirve como señal de alarma para comprender que la situación en esos países está empeorando”, dijo Kelly, quien más adelante agregó apoyar “el compromiso del presidente Obama de aumentar la ayuda económica a la región”.

Kelly también dijo en esa misma audiencia que no había evidencia alguna de que los grupos de traficantes de humanos o drogas que existen ahora en la frontera estuvieran interesados en colaborar con el terrorismo internacional, que es otro argumento esgrimido a menudo por los grupos que rodean a Trump y a Sessions. No obstante, Kelly sí cree que esta es una posible amenaza futura.

“Estas redes”, dijo, “podrían a sabiendas o no, estar facilitando el movimiento de agentes terroristas o armas de destrucción masiva por nuestras fronteras“.

Noorani indicó que, al asumir el cargo de DHS, Kelly debe añadir a su experiencia la “distinción de lo que es un refugiado y lo que son carteles de la droga que fomentan violencia”.

“La experiencia de Kelly en América Latina es prometedora”, dijo Noorani. “Pero también debe ver más allá de la frontera sur para tener una idea más amplia de las necesidades de este país respecto a inmigración. Sin duda la seguridad es prioritaria, pero los líderes de DHS también deben honrar nuestro compromiso como país a valorar la inmigración y los inmigrantes”.

Ciertos controversiales grupos restriccionistas y otros más cercanos a equiparar a los migrantes con delincuentes, parecieron alegrarse con la designación de Kelly, aunque está claro que no están del todo seguros de que el general de cuatro estrellas tenga un punto de vista tan cerrado como el de ellos respecto a la inmigración.

La Federación Americana para una Reforma de Inmigración o FAIR, elogió a Kelly por “entender el rol de la seguridad fronteriza en la protección del país de las amenazas del terrorismo, la inmigración descontrolada y las drogas“, pero urgió al presidente electo Trump a nombrar al notorio anti inmigrante Kobach al puesto de Comisionado de ICE, agencia que está contenida dentro de DHS.

Tras filtrarse la intención de Trump de nominar a KElly para el DHS, los congresistas John Conyers y Zoe Lofgren, ambos demócratas veterans del comité judicial de la Cámara de Representantes, dijeron que el general Kelly tiene “relativamente poca experiencia en inmigración”.

“Preocupa que la designación de un militar contribuya a la militarización de nuestro sistema migratorio”, dijeron los congresistas en un comunicado. “Los inmigrantes no son el enemigo y han venido a nuestras costas y fronteras por generaciones para construir una mejor vida y nos han ayudado a construir nuestra economía de muchas maneras. Esperamos que el general Kelly entienda esto y que aplique las leyes migratorias en forma humana”.

No obstante, del otro lado del espectro político se considera que Kelly es un “halcón fronterizo”, es decir, que su enfoque estará centrado, única y exclusivamente, en ver a los inmigrantes como un tema de seguridad. Así lo expresó la columnista de Fox News, la televisora conservadora, Monica Crowley .

Te recomendamos