NBA: el sonido de la nada

Los campeones Mavs tendrán que seguir esperando por sus anillos

HOUSTON, Texas (EFE).- La primera jornada de la temporada regular 2011-12 de la NBA pasará a la historia por la ausencia de competición, la entrega de anillos de campeones a los Mavericks de Dallas, duelos de estrellas, y lo más grave, sin negociaciones para superar el cierre patronal que ya dura cuatro meses.

Cuando se tendrían que haber vivido los primeros duelos del gran espectáculo de la NBA y el comisionado David Stern entregar los anillos de campeones a los jugadores de Mavericks en su partido contra los Toros de Chicago, todos los campos estuvieron cerrados y sin ninguna actividad en las oficinas de los equipos.

Entre ellos los Lakers de Los Ángeles que tenían la esperanza desde medianos del verano de disfrutar del primer gran duelo de la temporada entre Kobe Bryant y Kevin Durant, de los Thunder de Oklahoma City.

La aparición de una nueva carta que el director del sindicato de jugadores de la NBA, Billy Hunter, envió a todos los afiliados deja al descubierto el nerviosismo que afecta a los profesionales, que a partir de este 15 de noviembre se quedarán sin su primer cheque.

Hunter explica en su carta por qué el pasado 28 de octubre se levantó de forma brusca de la mesa de negociaciones.

La acción, de acuerdo a la misiva de Hunter, se debió a la propuesta que hicieron de nuevo los dueños de repartir al 50 por ciento los ingresos, oferta que considera el principio de mayores concesiones por parte de los jugadores, a los que exhortó a mantenerse unidos en torno al sindicato.

“Su comportamiento es un factor clave”, destacó Hunter.

Hunter fue categórico con los jugadores al decirles que bajo la actual estrategia de los dueños de negociar bajo condiciones preestablecidas y amenazas de la perdida del primer cheque de salario no iban a conseguir “absolutamente” nada, si mantenían la unidad.

Lo que Hunter sí dejó muy claro en la carta es que el reparto del 50 por ciento para ambas partes, que proponen los dueños, no lo iban a aceptar bajo ninguna consideración, con amenazas públicas o intimidación.

Hunter ofreció números en torno a las concesiones que piden los dueños con el reparto de ingresos y dijo que si aceptasen el 50-50, en los 10 años de duración que quiere que tenga la NBA el nuevo convenio, los jugadores tendrían que ceder 3 millones de dólares.